El personal médico del Centro de Salud se planta ante el calendario estival

Los profesionales médicos se concentraron ayer ante la fachada del Centro de Salud de Haro./ R. SOLANO
Los profesionales médicos se concentraron ayer ante la fachada del Centro de Salud de Haro. / R. SOLANO

Deberán asumir la carga matinal del servicio de Urgencias, ven limitadas sus vacaciones y no contarán con refuerzo para atender la masa de pacientes desplazados

Roberto Rivera
ROBERTO RIVERA

Llueve sobre mojado. Al incremento que ha experimentado, como consecuencia de la crisis económica y los recortes introducidos por el Ejecutivo estatal para compensarla, la cuota de trabajo en los centros médicos de la Comunidad riojana se suman ahora las 'férreas' condiciones impuestas desde la dirección del Servicio Riojano de Salud al personal de los centros de Atención Primaria para los próximos meses de verano (fundamentalmente julio y agosto). Y la plantilla del Centro de Salud de Haro se ha plantado frente a su fachada para protestar por la «enorme presión y estrés» a los que aseguran estar sometidos.

Las medidas establecidas para la gestión del calendario laboral en periodo estival, todas ellas concebidas para garantizar la atención a los beneficiarios de la Seguridad Social, les han llevado a levantarse en pie de guerra y escenificar públicamente su malestar porque implican nuevas limitaciones y más trabajo aún.

Por tres motivos, fundamentalmente.

En principio, el área de Atención Primaria deberá asumir la carga de trabajo que se genera, a lo largo de la mañana, en el servicio de urgencia, donde se atiende, tanto los casos que se generan en la localidad jarrera como aquellos que son derivados desde otras poblaciones de la comarca riojalteña. Y sus médicos y asistentes técnicos sanitarios deberán programar su vacaciones, durante ese periodo, de manera que en ningún caso podrá ausentarse un tercio de las personas que atienden las siete consultas abiertas en el edificio de la Calle Severo Ochoa. De tal manera que nunca podrán disfrutar de ellas más de dos trabajadores al mismo tiempo. Los otros cinco deberán prestar atención a los beneficiarios del servicio.

Aunque estas propuestas, que según explicaban los afectados en su concentración de ayer podrían aceptarse «para ciudades como Logroño donde se produce una reducción de la población» y, consecuentemente, de los potenciales pacientes que solicitan atención en sus centros de salud, se consideran «inaceptables» en una localidad jarrera donde se tiene constancia de que, por ser foco de atracción turística, se produce un notable incremento de la población, aunque estacionalmente, y por lo tanto también de la masa de beneficiarios que pueden recurrir a su asistencia.

Se trata de un enorme cupo de desplazados que llegan de otras comunidades del país, sobre todo de Euskadi y que en otras campañas previas al inicio de la crisis motivaba el refuerzo de esos servicios con la incorporación de hasta dos médicos de cabecera más. En los últimos ejercicios sólo de uno, aunque garantizando mayor índice de atención en los municipios de la zona.

En esta ocasión no sólo se limitan sus periodos de descanso, venían a remarcar todos ellos, sino que no van a contar con el apoyo de compañeros que cubran ese exceso en la demanda.

En su comunicado, el personal concentrado ante las puertas del centro jarrero demandaba «soluciones concretas a la falta de personal que sufre», entendiendo que la alternativa planteada por la Dirección de Atención Primaria para Haro consiste en «no sustituir ninguna consulta» y eso «implica que los profesionales que puedan disfrutar de sus días de vacaciones dejarán su carga de trabajo a los que se queden, que el personal de refuerzo (que también se irá de vacaciones ) incrementará todavía más la exageradísima cantidad de horas que trabajan, incluso fuera de la zona de Haro y que a esto hay que sumar la asistencia a los pacientes desplazados que nos visitan en el período estival», como se apuntaba líneas atrás.

Todos ellos se mostraban «muy preocupados» y temían, al mismo tiempo, «que la falta de profesionales pueda originar largas esperas de los pacientes y pueda resentirse la calidad de la atención a los usuarios», insistiendo no obstante en que «todos los pacientes serán atendidos de la mejor forma posible, aún a costa de una sobrecarga de trabajo que va a ser extraordinaria».

Solicitan, por todo ello, de la Dirección de Atención Primaria que dialogue con los profesionales, «que son los que realmente conocen la situación de la zona de salud, con el convencimiento de que se pueden buscar soluciones ante una situación que la directora de Atención Primaria parece no entender. Tal es así que hace dos meses aseguraba que la cifra de profesionales en Atención Primaria es suficiente pese a algún problema puntual en periodo estival».

«La falta de médicos les afecta todo el año y en verano estas carencias se agravan», aseguraba el personal del centro riojalteño.

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