Del IESCiudad de Haro, a la Universidad

estudiantes del instituto jarrero que participaron ayer en el taller 'Soy químico por un día'./U. R.
estudiantes del instituto jarrero que participaron ayer en el taller 'Soy químico por un día'. / U. R.

Estudiantes de primer curso de Bachillerato y cuarto de Secundaria se desplazaron a la capital para participar en los talleres de la UR

ROBERTO RIVERA

Se acerca el momento de enfocar el futuro más inmediato, ese periodo intermedio en el que empieza a tomar cuerpo el sueño de los más jóvenes, que se plantean en firme qué estudios responderán mejor al modelo de formación y trabajo que imaginan para sí mismos. Y con esa incógnita por desvelar, en muchos casos, vuelven a asomarse a las aulas de la Universidad de La Rioja los alumnos del Instituto Ciudad de Haro para participar, junto a compañeros de los colegios Escolapias, Agustinas y Divino Maestro, en los talleres científicos que organiza la Facultad de Ciencia y Tecnología dentro del programa Experimenta Unirioja 2018.

Así fue como parte de la matrícula del centro de Secundaria resituó su estado para sentirse 'químico por un día', 'surfear sobre la Ingeniería Informática' y comprobar que, más allá del modelo tradicional que conocen, existen también una 'matemáticas recreativas', semanas antes de descubrir las 'ciencias agroalimentarias'.

Aprender es un juego que acaba convirtiéndose en una forma de vida, algo realmente serio, aunque divertido, al mismo tiempo. Lo pudieron comprobar en el primero de esos escenarios promocionales, el taller 'Soy químico por un día' que se ha convertido en una de las actividades más veteranas del programa Experimenta Unirioja y con diferencia la más numerosa, ya que «concentra a la mitad de los estudiantes que participan en todo el programa», destacaba el departamento de comunicación del Campus regional.

Bastó con observar el gesto de sorpresa y curiosidad con el que realizaron, bajo la supervisión de monitores especializados, experimentos como el 'superbola' (fabricación de un polímero), el 'bosque químico' (migración de sales en medio viscoso), la fabricación de jabón o la pila electroquímica, un ejercicio que les permitirá participar, de paso, en el concurso forográfico #soyQuímicox1día 2018, publicando las imágenes que tomaron a lo largo de la mañana, en los laboratorios de la Universidad riojana, en el perfil @unirioja de Twitter, con el hashtag #soyquimicox1dia.

En juego, una 'tableta'.

No fue, en todo caso, el único reto que afrontaron, al igual que los otros estudiantes de los centros de la capital. 'Surfeando en la Ingeniería Informática' les invitó a desarrollar un juego mediante el uso de la aplicación 'Google App Inventor', una plataforma que permite crear otras herramientas para el sistema Android «mediante un lenguaje visual, a partir de bloques».

El premio, en este caso: poder llevarse con ellos, y en la tarjeta de memoria de su teléfono móvil, el juego que ellos mismos idearon.

En otro rincón del complejo, el taller 'Matemáticas recreativas' trataba de motivarles en esa pétrea materia dejando al descubierto que, más allá de la fama de 'coco' que la acompaña desde que el mundo es mundo, ésta muestra usos sorprendentes, útiles y atractivos, teniendo de esa manera la oportunidad de aprender sus principios fundamentales de una manera práctica y divertida. «De este modo se intenta vencer el respeto que algunos estudiantes tienen por las Matemáticas o de potenciar esa vocación entre los alumnos que ya disfrutan con ellas». De aprender a quererlas.

En el ámbito agroalimentario

La gran novedad de esta nueva convocatoria se ha centrado en la puesta en marcha del taller 'Descubriendo las Ciencias Agroalimentarias', aula que nace para que los estudiantes de Enseñanzas Medias de la Comunidad conozcan y apliquen, en últimas instancia, diversas tecnologías relacionadas con la Agricultura y la Alimentación, dos sectores profundamente arraigados en la región. Plantas, insectos y ácaros; aplicación de productos fitosanitarios; análisis sensorial; biotecnología; plantas ornamentales; microscopía de hongos; cambio climático y contaminación atmosférica. He ahí algunos de los elementos y conceptos con los que se relacionaron durante la jornada de ayer, por si forman parte o pueden hacerlo algún día de su proyecto formativo, a punto de comenzar en todos los casos.

A fin de cuentas, los estudiantes de cuarto curso de Enseñanza Secundaria y primero de Bachillerato que dejaron por un día el instituto para acercarse a las aulas de Universidad de La Rioja no dejan de ser sino «futuros estudiantes universitarios» a los que seguramente vino bien «conocer en primera persona, probar o, en definitiva, experimentar de forma práctica y utilizando los mismos medios e instalaciones (laboratorios, equipos informáticos), cuestiones prácticas y conocimientos con los que van a encontrarse si se matriculan en el futuro en el Grado en Enología, Ingeniería Agrícola, Ingeniería Informática, Matemáticas o Química.

El programa ExperimentaUnirioja 2018, en el que acabarán participando cerca de 2.600 estudiantes de Enseñanzas Medias de La Rioja a finales de mayo, es una iniciativa de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad de La Rioja en colaboración con la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación.

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