Haro abre la mano a la acogida de niños saharauis durante los meses de verano

Leopoldo García y la presidenta de la asociación, Cristina Manzanares, atienden a los medios de comunicación tras la reunión mantenida./ E. C.
Leopoldo García y la presidenta de la asociación, Cristina Manzanares, atienden a los medios de comunicación tras la reunión mantenida. / E. C.

La Asociación de Amigos de la RASD se reunió ayer con el Concejo para estudiar cómo incentivar la colaboración de las familias jarreras

Daniel Ortiz
DANIEL ORTIZ

Los meses de verano son de esos que uno espera con ansia durante el año. Lo asociamos directamente a largas jornadas de asueto en las que combatimos el calor a base de refrescos y otro tipo de líquidos. Sin embargo, en pleno desierto del Sáhara el estío se le teme como a la picadura de una víbora. Lo que aquí significa calor allí representa temperaturas insufribles para la especie humana.

Por ello, desde hace ya un buen puñado de años la Asociación de Amigos de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) remueve el cielo y la tierra para facilitar que los mejores pasen un verano más moderado y, sobre todo, más saludable. Lo hace a través de la campaña 'Vacaciones en Paz', que fomenta la acogida de menores saharauis en La Rioja durante los meses de julio y agosto. Habitualmente vienen en torno a cuarenta niños, pero eso depende de las familias que se ofrezcan voluntarias para su tutela.

Por ello, ayer la presidenta de la asociación, Cristina Manzanares, mantuvo una reunión con el Ayuntamiento de Haro, a fin de que la capital riojalteña pueda ser destino de algunos de estos niños el próximo verano. Tras el encuentro, explicó que «el objetivo de esta iniciativa es que los menores salgan del desierto y no estén expuestos a condiciones tan adversas, además de que se les pueda hacer un reconocimiento médico básico que permita detectar problemas de salud, si es que los tienen».

A este respecto, Manzanares subrayó que –en caso de detectarse alguna patología, recurrentemente relacionadas con la visión y la salud bucodental– las familias de acogida no deben sufragar ni un céntimo de su tratamiento: «Hay en La Rioja varios dentistas que se han ofrecido a realizar los reconocimientos sin coste alguno para los chicos y también hay un proyecto llamado 'Ruta de la luz' para que los niños vayan a varias ópticas, que les costean el tratamiento».

Con todo, la presidenta de la Asociación de Amigos de la RASD en La Rioja indicó que las responsabilidades de las familias voluntarias pasan solo por «acoger al niño, darle de comer y aportarle todo el cariño que les sea posible».

Si bien la iniciativa no es nueva para la ciudad de Haro, en sus últimas incidencias apenas han llegado niños saharauis a pasar en paz las vacaciones. Por ello, el objeto de la reunión mantenida ayer –señaló Leopoldo García– pasaba por «relanzar el programa, animando a las familias a que acojan a menores saharauis, ya que era algo tradicional en nuestra ciudad».

Pero el Concejo tampoco quiere que su colaboración con la causa quede ahí: «Hemos estudiado diferentes vías de colaboración desde el Ayuntamiento, incluso para llevar a cabo alguna acción en el propio Sáhara; la asociación nos va a presentar proyectos y nuestra disposición es la de estudiarlos y apostar por ellos», apuntó García.

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