El ‘Big Data’ llega al Rioja: mejor vino con menos recursos

El ‘Big Data’ llega al Rioja: mejor vino con menos recursos

Un informe concluye que el uso de las nuevas tecnologías para obtener mediciones en tiempo real e interpretarlas eleva la calidad de la uva

DANIEL ORTIZ

Muy lejos, a años luz, quedan ya aquellos tiempos en los que el viticultor ponía en orden todos los conocimientos que sus maestros le habían ido dosificando durante décadas para acabar tirando de intuición de cara a llevar a la bodega el producto más excelso de su terruño. La tecnificación ha avanzado a pasos agigantados a lo largo de las últimas décadas y, hoy en día, quien reniega de las nuevas tecnologías se expone a acabar recolectando un producto por debajo de su nivel de calidad potencial.

En un campo en el que todo parece ya inventado y que bañaría de incredulidad a los agricultores de tiempos pretéritos, un proyecto conjunto de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR), Bodegas Florentino Martínez, la Universidad de La Rioja (UR) y ‘Ag Tech Bynse’ ha vuelto a demostrar que quedan muchos territorios por cartografiar en la conquista del vino perfecto.

Ese proyecto ha sido bautizado como ‘Go_Bigdata_Vino’ y concluye que es posible incrementar la calidad de la uva reduciendo el uso de agua, de fertilizantes y de energía. Su propósito no es otro que «las pequeñas y medianas explotaciones implanten de una forma viable y eficiente nuevos sistemas de captación, tratamiento y procesamiento de datos mediante tecnologías ‘big data’».

Para los menos familiarizados con este término, valga como explicación simplificada un símil médico. Imaginemos que el viñedo es un paciente que acude a realizarse un chequeo al servicio de cardiología y, para ello, el doctor le coloca un ramillete de sensores que le proporcionarán toda suerte de datos con los que evaluar el estado de salud y elaborar un diagnóstico preciso sobre el paciente.

Volviendo al terruño, el uso de las nuevas tecnologías permite recabar toda suerte de datos atmosféricos y de la tierra para monitorizar el viñedo en pos de una uva excelsa a partir de elementos electrónicos que ya están disponibles en el mercado.

«Tradicionalmente la toma de decisiones en la gestión de las explotaciones vitícolas se basa en la inspección visual de los viñedos. Pero es necesario mejorar la toma decisiones y hacer que esta se base en datos y en información objetiva», señalaban ayer los responsables del proyecto durante la presentación de un informe con sus principales conclusiones.

Por ello, consideran que «este proyecto supone un gran avance en esta línea, ya que implica, no sólo la utilización de sensores y otras tecnologías existentes para la monitorización del viñedo, sino también al uso de algoritmos y protocolos de tratamiento de datos capaces de analizar la composición de la uva de forma rápida, precisa y eficiente».

Esta ‘viticultura 4.0’, tal y como la llaman los impulsores de ‘Go_Bigdata_Vino’, no es del todo novedosa para las grandes bodegas con recursos más que suficientes como para introducir la última tecnología en el control de sus cultivos. Sin embargo, esta iniciativa «será el primer paso para la implantación y desarrollo de la digitalización en las pequeñas y medianas explotaciones familiares que, por su pequeño tamaño, se han mantenido hasta ahora al margen de la transformación digital».

Económico y ecológico

Entre las conclusiones presentadas ayer por el grupo operativo responsable del proyecto, se incluyen aspectos de índole económica como que el ‘big data’ dota a las explotaciones de un historial de datos que incrementa su valor patrimonial y productivo o que la reducción de agua, fertilizantes y energía empleadas durante el proceso productivo también se ve reflejada en el capítulo de costes.

Tampoco hay que obviar que «la nueva información sobre el producto y el proceso de producción incrementa el valor del vino en los mercados, así como en el ámbito de la cadena agroalimentaria (industria y distribución)», tal y como refleja el informe.

En el terreno de la ecología, sus impulsores subrayan que estas nuevas tecnologías permiten reducir el uso de agua al optimizar el riego y los excesos de fertilizante para evitar que los nitratos acaben llegando a los acuíferos.

El desarrollo de este Grupo Operativo está dentro del marco del Programa Nacional de Desarrollo Rural, financiado por el Ministerio de Agricultura y por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural..

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