El contrato de la Banda de Música expira, pendiente de nuevas sanciones y la liquidación de tres meses

Concierto en el Teatro Bretón de Los Herreros. /Donézar
Concierto en el Teatro Bretón de Los Herreros. / Donézar

La asociación cultural espera las multas de septiembre, octubre y noviembre, y el pago de las mensualidades de ese mismo periodo

ROBERTO RIVERA

La Banda de Música se despidió de su público el pasado domingo, ofreciendo en el Teatro Bretón el concierto de Santa Cecilia que acostumbra a cerrar el calendario de actos del ejercicio. Y del Ayuntamiento, con el que ha acabado manteniendo una borrascosa relación a lo largo del último curso, este mismo jueves al expirar ese 30 de noviembre el contrato que suscribieron ambas partes hace cuatro años, pactando en el documento las condiciones en las que debía prestar la asociación cultural el servicio municipal, tanto los ensayos previos como las actuaciones públicas.

De sus seguidores lo hizo recogiendo, junto a su director, Ricardo Chiavetta, el cerrado aplauso que premió su última intervención de este desconcertante 2017, marcado por el abucheo que recibió en ese mismo escenario el concejal delegado, Javier Redondo. El cierre de la relación con la Administración local queda sujeto, en última instancia, al cierre de las cuentas que tienen pendientes en clave estrictamente económica.

Comprensible a la vista de los términos en los que se ha movido la relación entre ambas partes:el equipo municipal de gobierno comenzó reteniendo pagos desde el mes de mayo, al considerar que había gastos no justificados, y terminó imponiendo sanciones, primero las de carácter leve, después las tipificadas como graves, porque entendía que no se había cumplido con el índice de asistencia mínimo a ensayos y conciertos, circunstancia que, según se establecía en el acuerdo marco, debía ser compensada con la contratación de los músicos que fuesen necesarios para cubrir todas las ‘cuerdas’ (instrumentos) incluidos en la plantilla de la formación jarrera.

Más allá de las consideraciones que se hacen en el seno de la Banda sobre todo ello, advirtiendo que en algunos casos puntuales se catalogaban como ‘ausencias’ situaciones de baja por maternidad y hasta enfermedad, y que resultaba imposible hacer frente al pago de contrataciones externas al tratarse de una entidad que no había recibido ni un solo euro entre mayo y octubre, lo cierto es que el cierre de las relaciones entre Concejo y Banda de Música queda sujeto a la liquidación de las facturas que se reclaman desde uno y otro lado. Y, consecuentemente, entre ellos siguen existiendo un nexo matemático.

Por apartados, para entender con mayor claridad el calendario de pagos previsto para las próximas semanas, si no meses, antes de pasar página definitivamente.

Datos del ‘debe’ y el ‘haber’

Comencemos con el correspondiente al ‘haber’ del Consistorio, por el cobro de penalizaciones.

Hasta la fecha, la cúpula del tripartito jarrero había sancionado a la Banda de Música de Haro con 4.320 euros, tras sumar la cuantía de las multas que fueron impuestas por los incumplimientos leves advertidos en los meses de junio, julio y agosto. Y en los últimos días ha acabado elevando esa cifra en 8.887 euros más, tras computar los incumplimientos leves que sancionan septiembre y octubre, y los graves que corresponderían al periodo comprendido entre los meses de mayo y agosto.

No serán las últimas, ha podido saber este periódico. La asociación cultural está a la espera de conocer el alcance de una sanción leve más, la que se impondría por faltas de asistencia a los ensayos de noviembre, y otra grave que haría referencia a las ausencias advertidas en los conciertos de los tres últimos meses, septiembre, octubre y noviembre.

Tiempo para los derechos reconocidos a la Banda, en virtud de los pagos mensuales que, según establecía el contrato ya finiquitado, debería recibir.

Deberían ser algo más de 11.000 euros. Pero durante cerca de cinco meses permanecieron retenidos, por orden de la Corporación municipal, impidiendo a la entidad disponer, consecuentemente, de algo más de 50.000 euros a finales de septiembre.

Algunos de esos pagos, que se anotaban en el ‘debe’ del Ayuntamiento de Haro, fueron liquidados a partir de octubre, aunque reduciendo el total al liquidar las multas impuestas en cada mes. Por los servicios de junio, por ejemplo, se pagaron a la Banda alrededor de 9.000, y por los de julio y agosto, cerca de 10.100 en ambos casos.

Con un apunte a tener en cuenta. La ‘factura’ de agosto fue ingresada en cuenta el 17 de noviembre, apuntaron a este medio fuentes de la agrupación musical riojalteña.

Aunque la relación contractual entre las partes haya quedado legalmente liquidada hace apenas cuatro días, parece evidente que existe un vínculo ‘de facto’ porque, a las sanciones a las que deberá hacer frente el colectivo cultural, se suman las mensualidades que tiene pendientes de pago la Administración pública. Serían, en concreto, las correspondientes a septiembre, octubre y noviembre, curiosamente el mismo periodo al que se ajustarían las multas graves que, según detalla el informe, estarían pendientes de resolución.

Hay más. Un tercer frente al que aluden diversas fuentes pero que están pendiente de confirmación, hoy en día.

Es el que hace referencia a la aportación mensual que se hacía desde el Ayuntamiento para la realización de pagos sujetos a justificación, y que no responden a la realización de ensayos y conciertos.

Hay quienes avanzan que la liquidación final de las cuantías ya prorrateadas, y adelantadas, entre enero y mayo quedan sujetas a la revisión de las facturas que presente la junta de la asociación de la Banda, existiendo por ello la posibilidad de que se reclame aquella parte que el departamento de Intervención no considere suficientemente justificada. Y, por esa misma razón, avanzan idéntico comportamiento cuando se proceda al estudio de la documentación que se registre en las oficinas de la Casa Consistorial y corresponda a la segunda mitad del año.

Hay, en fin, flecos pendientes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos