El Concejo jarrero destina 400.000 euros a Donantes, Rioja y Pilar Bajo

Vista general de la Avenida de La Rioja, con aparcamientos en batería en la margen derecha./ R. SOLANO
Vista general de la Avenida de La Rioja, con aparcamientos en batería en la margen derecha. / R. SOLANO

Las obras devolverán los aparcamientos de las dos primeras víasa su estado original, en línea, y habilitarán un estacionamiento en el Casco Histórico

Roberto Rivera
ROBERTO RIVERA

Nota de prensa del gabinete de prensa del Ayuntamiento de Haro para resumir la comparecencia de Laura Rivado ante los medios de comunicación, en la mañana de ayer. La alcaldesa de Haro, destaca, ofreció una rueda de prensa «para explicar las intervenciones que se van a llevar a cabo» en la adecuación de la Avenida de La Rioja, la Calle Donantes de Sangre y el Pilar Bajo, término situado junto a la ladera de La Atalaya, en pleno Casco Histórico, con una inversión económica que se cifra en los 400.000 euros. Y, según apunta el anuncio del servicio de comunicación contratado por el Concejo, aunque con oficina en el edificio consistorial y medios municipales (a diferencia de lo que sucedió con el anterior concesionario del servicio que facturaba más o menos lo mismo pero aportando sus propia logística), hace hincapié en que «tenemos 841.000 euros de superávit de los Presupuestos de 2017 y, de momento, la mitad vamos a utilizarlo para acometer estos proyectos» que, según reconoce el documento, «suponen la reversión» de las plazas de estacionamiento de Avenida de La Rioja y al menos una de las dos márgenes de Donantes de Sangre a su estado original.

Estaban en su día en línea y pasaron a reordenarse en batería, en la vía del Barrio de Las Huertas en febrero de 2017 y a pesar del rechazo frontal y explícito de vecinos, comerciantes y usuarios. Volverán a estar como estaban, reconoce la regidora de la Administración riojalteña.

Eso sí. Rivado no descarta, además, que «se pueda amortizar algo de deuda, de forma extraordinaria, aunque todavía no lo hemos decidido ya que trabajamos con el departamento de Intervención para que, de llegar a hacerlo, no repercuta en la elaboración de los presupuestos de 2019». Textual.

«Dicho esto, la regidora municipal ha detallado los tres proyectos anteriormente mencionados y que, por un lado, darán cumplimiento a nuestros compromisos mientras que, por otro, mejoraremos calles que lo necesitan», pone en boca de a alcaldesa, sin recordar que al menos en el primero de los casos responde a la enorme presión social ejercida a lo largo de año y medio por los ciudadanos.

Es lo que sucedió con la reforma de la 'zona azul' de Avenida de La Rioja donde la cúpula municipal desoyó una concentración a pie de calle, el escrito presentado en un primer momento para manifestar la oposición a la medida (que implicaba además la realización de marcha atrás para el estacionamiento) con el aval de cientos de firmas y la presentación en noviembre de casi un millar de rúbricas en su contra, sin que fuesen recibidos los interlocutores del movimiento hasta noviembre de 2017 ni se haya hecho nada hasta la fecha.

Nada de ello impide al gabinete de comunicación defender formalmente que, «en lo que se refiere a la Avenida de La Rioja, y como así se comprometió el equipo de gobierno tras reunirse con vecinos, comerciantes y hosteleros de la zona, se van a revertir los aparcamientos», ampliando el ancho de la acera y dotándola de mobiliario urbano y alumbrado.

Propuestas técnicas

Confirma de esa manera que los vehículos podrán estacionar en línea, a ambos lados, junto a la calzada. Y refrenda, como avanzó semanas atrás este medio, que «se ampliará una de las aceras (la margen derecha, ahora estrangulada por el estacionamiento de los vehículos en batería y marcha atrás), para hacerla más transitable y accesible», remarca Rivado, que cifra el coste económico de la actuación en los 80.000 euros.

Es en la Calle Donantes de Sangre, arteria donde las medidas que se pretenden corregir ahora fueron adoptadas durante la anterior legislatura, «también se van a ampliar las aceras. En este caso también en uno solo de los lados que se pasará de 1,40 a 2,60 metros de ancho (en una zona de tránsito peatonal que reduce además el morro de los vehículos que estacionan en batería). Los aparcamientos, serán en línea y en batería oblícuo, también junto a la calzada», detalla el comunicado oficial del Concejo riojalteño.

La inversión prevista se cifra,inicialmente, en la franja de los 120.000 euros.

Fuera de ese ámbito de intervención, que devuelve la trama urbana de la localidad jarrera a su estado inicial, se sitúa el proyeto que se propone para el Pilar Bajo con una inversión de 200.000 euros.

«Se trata de más dinero ya que se ejecutará un nuevo muro de escollera, se excavará, y se establecerán, tanto aparcamientos en línea como en batería» en un reducido espacio al que se accede, bien por la Calle Granada, bien desde la Calle de San Felices, y que se asoma al entorno de El Ferial desde la ladera del Cerro de La Atalaya como un mirador.

«Se va a mejorar la iluminación, como así nos han demandado los vecinos en más de una ocasión», aseguraba la regidora del Consistorio, dejando claro que a día de hoy los proyectos se encuentran en fase de redacción. «Lo que os presentamos hoy», apuntaba ayer en su encuentro con los medios de comunicación, «son los bocetos que nos ha hecho llegar la empresa a la que se los hemos encargado».

Rivado prevé que los trabajos se inicien a finales de este año, «después de fiestas de septiembre, que es cuando tenemos menos movimiento en la ciudad y podemos ocasionar las menores molestias posibles». Y asegura que se trata de actuaciones que «van a mejorar la imagen de nuestra ciudad, en muchos puntos, y que sobre todo favorecerán una mejor movilidad, tanto de vehículos como de peatones».

La alcaldesa, apuntaba el comunicado municipal, sostenía que éstas eran obras que «se suman a otras que ya hemos acometido, como las de la Plaza de la Paz o la Calle Navarra, que han cambiado significativamente la imagen del centro de nuestra ciudad y que, sobre todo, podremos comenzar a disfrutar en estas fiestas de junio».

Más en la primera que en la segunda de estas últimas actuaciones, los plazos de ejecución previstos superaron de sobra todas las fechas marcadas establecidas y provocaron la reacción crítica de los comerciantes y los vecinos del centro de la ciudad, que se concentraron bajo la fachada del Consistorio.

Es otro apunte que pasa desapercibido en el documento.

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