La Cabalgata de Haro, sin su Banda

Ricardo Chiavetta dirige a los miembros de la Banda de Música durante un concierto ofrecido en el escenario del Teatro Bretón./R. Solano
Ricardo Chiavetta dirige a los miembros de la Banda de Música durante un concierto ofrecido en el escenario del Teatro Bretón. / R. Solano

Los músicos lamentan «profundamente» no poder presentar el presupuesto requerido por el Concejo jarreroen un segundo escrito

ROBERTO RIVERA

Se consumó el desastre. Salvo milagro de última hora, y ninguno de los elementos de análisis que se manejaban ayer animaba a pensar en esa remota posibilidad, la Cabalgata de Reyes Magos recorrerá las calles de la localidad jarrera sin la Banda de Música.

Lo avanzaron miembros de la agrupación musical consultados por este medio y, según detalla el escrito registrado en las últimas horas por su junta gestora, ésa es la decisión adoptada por los músicos que se ratifican en los términos del documento que presentaron hace diez días, cuando les fue solicitado desde la Unidad de Cultura un presupuesto que cifrase el coste de su hipotética participación en el encuentro que se anuncia para esta tarde.

Tras repasar la información que requirieron entonces y, como avanzó este medio, les fue facilitada por el departamento municipal el pasado 27 de diciembre detallando horario, recorrido, repertorio y necesidades técnicas, la asociación lamenta «profundamente» la imposibilidad de presentar una propuesta económica, dejando «claro que no es una cuestión de dinero», remarca el documento al que ha tenido acceso este periódico.

«Como ya se les comunicó en su día, la Banda ni es una empresa ni aspira a serlo, y no lo somos porque no nos dedicamos a la actividad de la música con interés económico. Nosotros», viene a conlcuir la junta gestora, «nos dedicamos a desarrollar en exclusiva las actividades que se regulan en el calendario global de la Banda Municipal de Música de Haro, y esperamos que pronto podamos seguir haciéndolo».

He ahí un apunte que podría resultar clave a la hora de entender su posición y, consecuentemente, la más que probable ausencia de la institución jarrera en la Cabalgata.

El antecedente del 2017

En el preámbulo de este segundo escrito se vuelve a manifestar la «absoluta voluntad y predisposición de los músicos de la Banda Municipal de Música de Haro para negociar el calendario que regule las obligaciones para el ejercicio 2018 con el objetivo de poder seguir trabajando para Haro, como lo hemos venido haciendo históricamente hasta noviembre de 2017», apuntan. Y con ello vienen a reforzar la tesis de que su presencia en la comitiva habría sido posible, sin necesidad siquiera de hacer una valoración económica sobre su actuación, de haber mostrado la Corporación jarrera interés en iniciar los contactos para la negociación de un nuevo marco de relación entre ambas partes.

A pesar del trato recibido durante este traumático año por parte del actual equipo de gobierno y que los miembros de la asociación cultural llegaron a calificar de «vejatorio» e «injusto», lamentando de paso su nula disposición a dialogar .

Parece dejarlo claro el párrafo que refresca lo sucedido, curiosamente, hace un año y en relación con este mismo evento.

«En enero de 2017», viene a relatar la junta gestora, «la Banda tocó en la Cabalgata sin disponer del calendario global de obligaciones. Pero se hizo porque aún se mantenía en vigor el contrato que regulaba la relación entre Banda y Ayuntamiento, entendiendo que el cumplimiento de dicho contrato cubría todos estos requisitos».

A día de hoy, sin embargo, «al no haber existido contacto del Ayuntamiento con los músicos para negociar el futuro calendario, no podemos arriesgarnos a pasar un presupuesto que desconocemos lo que implica», viene a argumentar la institución que cree encontrarse, sin contrato de por medio, en una situación desconocida, tanto desde la perspectiva legal como fiscal.

De ahí que considere imposible presentar presupuesto, aludiendo en este caso concreto a los mismos argumentos de entonces. «El conjunto de los músicos es muy heterogéneo, lo que nos impide gestionar la banda como una empresa», figura que, vienen a destacar los miembros de la gestora, no se corresponde con la asociación que desconoce, por lo tanto, «los trámites administrativos y legales que se deben cumplir para poder presentar un presupuesto a la administración y dar un servicio. Aunque en el escrito mencionado anteriormente (y detallado por este periódico días atrás) se hace referencia a requisitos organizativos, seguimos sin conocer los requisitos administrativos y legales, al igual que la obligatoriedad o no de disponer de seguros sociales, etc».

A todo esto se suman otras valoraciones que se sumergen, por otra parte, en el ámbito de lo eminentemente técnico. Por ejemplo. «En lo relativo a los músicos que se solicitan para cumplir la plantilla requerida», desde la Banda se considera que la respuesta ofrecida es «demasiado ambigua» y que la definición de ‘banda mínimamente equilibrada’ recogida en el escrito del Consistorio es «muy subjetiva. A lo largo de todo el año», defiende en términos categóricos el escrito de los músicos, «la buena voluntad de la Banda ha existido y hemos intentado, con los medios de los que disponemos, cumplir siempre ese requisito. Pero aún así nos hemos visto sancionados en reiteradas ocasiones, por lo que necesitamos información más concreta al respecto para evitar posibles sanciones que dañen aun más la imagen de nuestra institución».

La confianza que se considera base fundamental de toda relación parece haberse quebrado.

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