Beatriz Ugalde gana por cuarta vez el concurso de relatos sobre San Felices

Los ganadores del certamen posan, al cierre de la entrega de premios, con los responsables de la Cofradía de San Felices./ DONÉZAR
Los ganadores del certamen posan, al cierre de la entrega de premios, con los responsables de la Cofradía de San Felices. / DONÉZAR

Superó, con la narración 'El paso de una nueva hoja', a Arantza Guerra y Ernesto Tubía Landeras que ocuparon al final la segunda y tercera plaza

Roberto Rivera
ROBERTO RIVERA

No va más. Por el momento. Con Beatriz Ugalde, es difícil hacer cuentas. Ni siquiera a corto plazo. Hay certámenes en los que se deja media alma, para los que parece haber nacido. Y la justicia del esfuerzo premia su entrega, desmedida, cargada de emociones. Hasta ayer mismo, la escritora jarrera jalonaba sus cuarenta y cinco años de relato vital con un primer premio en el Concurso de Poesía Altamira Allende de Miranda, tres más en el certamen poético dedicado a la patrona de la vecina localidad burgalesa y otros tres en el Concurso de Relatos y Cuentos de San Felices que convoca año tras año la cofradía del patrón de la ciudad jarrera.

Pero acertó a cerrarse ayer una nueva edición de esta última convocatoria en la Casa del Santo y a la priora de la institución, Naiara Hernáez, tocó en suerte ampliar su palmarés literario con un nuevo reconocimiento.

Betriz suma su cuarta victoria en el certamen que convierte en protagonista explícito o implícito de las historias que se idean al anacoreta de Bilibio, y con ello se amplía el listado de distinciones que aparecen en su personalísima tarjeta de presentación, donde figuran además dos de los tres concursos que se han convocado hasta el momento para seleccionar el pregón que anuncia las fiestas de la Batalla del Vino, allá en el mes de junio.

Se impone en este caso, bajo el pseudónimo de Pharo, con el trabajo 'El paso de una nueva hoja' que detalla la íntima y estrecha relación entre un humilde cosechero con su nieto, que sufre síndrome de Down y el desprecio de su padre que le considera culpable de la muerte de su esposa, al fallecer durante el parto. Y la historia que teje en primera persona, situándose de esa manera en la técnica narrativa de la autoficción, obtiene el refrendo del jurado que le hace acreedora al singular galardón que se otorga en este encuentro. Recibirá tantos litros de vino como sean necesarios para equilibrar su peso en la 'romana'.

Curioso porque una marca, 'Ambrosía del Eremita' que resulta de su invención, se convierte en elemento clave de la historia con la que se ha impuesto, en la clasificación final, a Arantza Guerra Murga, que consiguió la segunda plaza con el trabajo 'Un americano en Bilibio', y a otro clásico en el cuadro de honor del certamen, Ernesto Tubía Landeras, que en esta ocasión se hizo con el tercer premio gracias a la creación 'Promesas de un lado y otro', según detallaba el fallo del tribunal en la categoría asboluta.

Aún habiéndose recibido 217 obras, todas ellas escritas por otros tantos autores de diferentes edades, el jurado optó por declarar desiertos al menos siete premios. Todos ellos, curiosamente, en los apartados que se reservan para los estudiantes de Secundaria y Enseñanzas Medias.

Se concedieron los máximos galardones a los autores mejor valorados en la categoría de primer y segundo curso de ESO, obviando el reparto del segundo y el tercero galardón. Y no se concedió ninguno en el caso de los niveles de Enseñanzas Medias. María Marroquín González y Alba Pérez Cortés obtuvieron el máximo reconocimiento en una y otra sección, por ese mismo orden, con los relatos titulados 'Metáfora de la actualidad' y No hay rebaño para ovejas negras'.

Premios por categorías

En el resto de las secciones contempladas en las bases del concurso literario sí hubo participación suficiente y, a tenor de la valoración realizada por los miembros del jurado calificador, también calidad suficiente como para completar la relación de premios que se fueron otorgando, durante el acto protocolario celebrado en la noche de ayer, a todos los premiados.

De menor a mayor, en función de la edad de los participantes.

Irene Martínez Barrasa se impuso en el primer nivel de Educación Primaria con el relato 'San Felices de Bilibio', el mismo título que eligió para el suyo la segunda clasificada, Sara Rosales Tena, mientras que Aitana Jiménez Gabarri recibió el tercero por 'Felices y el colegio'.

En el segundo nivel, el triunfo fue concedido a Sara Chavala por 'Un gran abuelo', superando en la puntuación final a Carla Carreras Ortiz y Paula Angulo Sáenz que se hicieron con el segundo y tercer puesto, respectivamente, con 'San Felices el maestro' y 'Perdido en el bosque'.

En el tercero, la mejor valorada fue Ana Martínez Salazar, gracias a la obra 'El libro del desván', Laura López Fernández fue segunda con 'El Tico mágico', y Maite Calle López de Arechabaleta tercera con 'San Felices de Bilibio'.

En esta sección, la organización del certamen literario decidió otorgar, además, un accésit especial a la ganadora, a la que se reconocía además el enorme trabajo realizado para la presentación del relato en un libro escrito a mano y con un formato que trataba de simular el volumen histórico del que habla la autora en su narración.

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