El Ayuntamiento renuncia a la apertura de 'El Barquito' al no sacarlo a licitación

Javier Redondo en el interior de 'El Barquito', en una imagen de archivo./ R. S.
Javier Redondo en el interior de 'El Barquito', en una imagen de archivo. / R. S.

Redondo asegura que «nadie lo quiere» y define como «complicado» que el local municipal esté disponible durante los meses de verano

Daniel Ortiz
DANIEL ORTIZ

El asunto pasó de soslayo en un pleno, el de anteayer, cargado de tensión y duras palabras entre los grupos del equipo de Gobierno y los de la oposición. Pero en esa misma sesión –en la que el orden del día se componía exclusivamente de la rectificación del inventario de bienes y derechos de la corporación, que salió adelante sin un pero– los asuntos 'secundarios' se revistieron de protagonistas y viceversa.

Porque de puntillas pasaron por el foro de debate jarrero las palabras del equipo de Gobierno en las que reconocía –en respuesta a una pregunta formulada por la edil popular Paqui Castillo– que la reapertura de 'El Barquito' se antoja a día de hoy «complicada», ya que «nadie lo quiere y ha quedado desierto en varias ocasiones», tal y como señaló Javier Redondo.

Se constataba de este modo que el establecimiento, santo y seña del ocio y la hostelería jarrera en el entorno de los Jardines de la Vega durante los meses de calor, pasará el verano cerrado a cal y canto.

Y debe entenderse que esa falta de interés a la que alude el Gobierno local para justificar esta decisión la ha palpado en contactos directos con posibles interesados, porque lo cierto es que la concesión del local –de titularidad municipal– no ha sido sometida a proceso de licitación, tal y como anunció el Ejecutivo a principios de año, ni aun modificando las condiciones del pliego. Además, la propia Administración local incluyó en el capítulo de inversiones de los Presupuestos de este ejercicio una partida de 5.000 euros en concepto de equipamiento para adecuar el local con vistas a su reapertura.

Otros asuntos

Si la prolongación de la clausura de 'El Barquito' pasó casi desapercibida en la sesión, muchas más discrepancias generaron en el debate las obras que siguen desarrollándose en el entorno de la Plaza de la Paz. Y lo harán, al menos, durante otras dos semanas, después de que la Junta de Gobierno Local haya concedido a la empresa responsable de los trabajos una prórroga de otros quince días para su conclusión, pese a que la reforma integral de la plaza acumula ya tres meses de retraso.

A colación de este asunto se encrudeció el tono del debate y las acusaciones sobrevolaron el salón de plenos desde las bancadas de los ediles del Partido Popular hacia los representantes municipales. Jesús Rioja no se anduvo con rodeos y llegó a acusar al Gobierno tripartito de «dejar morir» el comercio local con «la mala gestión que están haciendo de las obras de la puñetera plaza».

«No te consiento que digas eso», replicó Leopoldo García, invitando a los populares a revisar las altas y bajas comerciales en el casco antiguo y justificando que «las obras generan problemas, pero nadie las hace para tocar las narices». «Todos queremos que las obras finalicen ya», reconoció el concejal del equipo de Gobierno, que no consiguió que Rioja variase su apreciación sobre la 'morbilidad' de los establecimientos de la zona: «No me parece que esté exagerando».

No alcanzaron un acuerdo uno y otro sobre una cuestión que amenaza con volver a aparecer en sesiones venideras, tal y como sucedió esta semana con el asunto de los famosos bizcochos adquiridos en Navidad por el Concejo en un supermercado de Miranda de Ebro. Tal y como prometiera hace un mes, la alcaldesa dio cuenta del informe redactado por el director de Cultura, Iván Ortiz, explicando esta gestión. Laura Rivado defendió que antes de ir a comprar a la localidad vecina se presentó la posibilidad de actuar como proveedoras a varias empresas de Haro, si bien ninguna de ellas contaba con todo el género demandado por el Concejo.

Insistió Rivado en que recurrir a este tipo de contrataciones es la «forma habitual» desde hace cinco o seis años, si bien el departamento de Intervención del Ayuntamiento emitió un informe de reparo al tener constancia de una factura de 2.256 euros en concepto de varios productos adquiridos por el Consistorio en un supermercado de Miranda durante las pasadas navidades. En ese documento, los funcionarios municipales subrayaban que «no ha sido objeto de propuesta de gasto previo, imposibilitando así la realización de previsiones presupuestarias alguna ni contraste de los precios aplicados para verificar su adecuación a mercado al imposibilitarse la verificación con la presentación de presupuestos previos cuya valoración pudiera ser contrastada por los servicios técnicos correspondientes en su caso».

En cualquier caso, Rivado volvió a defender que esta y otras compras a este establecimiento se hicieron «acorde a la legalidad vigente».

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