Amigos de la Tierra se opone al corredor de AVE entre Logroño y Miranda de Ebro

Amigos de la Tierra se opone al corredor de AVE entre Logroño y Miranda de Ebro

La asociación critica que el proyecto margine estaciones como las de Haro o Cenicero y plantea otro tipo de conexión entre ambas ciudades

Daniel Ortiz
DANIEL ORTIZ

La llegada de la Alta Velocidad al valle del Ebro va camino de convertirse en el epílogo de ‘Bienvenido, Mr. Marshall’. Al igual que el pueblo de Villar del Río en el universo berlanguiano, la llegada del progreso en forma –esta vez– del fugaz ferrocarril viene tan de lejos que los pasos para materializarlo, por mínimos y salpicados que aparezcan en el tiempo, generan casi más controversia que ilusión.

Desde que el ministro De la Serna apareciera por Logroño (al contrario que en la película, aquí sí se bajó del coche oficial) la pasada semana no han dejado de aflorar voces discrepantes con la conexión de AVE Logroño-Miranda. Primero, el Gobierno vasco y algunos grupos representados en las Juntas Generales de Álava, que no quieren ver una traviesa en Rioja Alavesa. Después, otros representantes políticos riojanos, pidiendo que esas traviesas que no quiere la región vecina las coloquen entre Logroño y Castejón, ya que el tramo se ha quedado fuera del ‘café para todos’.

Y ahora, otras asociaciones que no entienden de colores políticos también se afanan en decirle al ministro que para presentar esto, mejor se hubiera quedado en la capital del reino. Es el caso de Amigos de la Tierra, que considera el AVE entre Logroño y Miranda de Ebro poco menos que un lujo absolutamente prescindible.

«Entendemos que no es una solución para La Rioja ni para ninguna otra zona de España», señala su secretario general, Juan Donaire, a este periódico. Son varios los argumentos sobre los que apoya su conclusión, pero todo se resume en que el Estado está dispuesto a vaciar la chequera en un proyecto faraónico que –a su juicio– tendrá unas consecuencias más que discretas, más allá de la reducción del tiempo de trayecto.

«Conectar por Alta Velocidad dos ciudades que están separadas por menos de setenta kilómetros no tiene ningún sentido», sostiene Donaire, criticando que solo la capital riojana y Miranda se verían beneficiadas por el nuevo trazado, pues «el simple hecho de las altas velocidades que alcanza significa que el tren no va a hacer parada en ninguna estación».

Rentabilidad

Por último, en contra de los planes de De la Serna para Rioja Alta, Amigos de la Tierra apunta que «el coste del billete de AVE es muy elevado, lo que va a representar un problema para la gente, pues está por ver quién se gasta 60 euros para ir de Logroño a Miranda».

Por todo lo expuesto anteriormente, Juan Donaire plantea que «lo más sensato» no es sino implantar «un tren de velocidad alta –que no de Alta Velocidad–, con una doble vía (la actual cuenta con una sola) y con un trazado que lo más compatible posible con el medio natural y que potencie el transporte de mercancías y las estaciones para dinamizar el entorno, principalmente las de Haro y Cenicero».

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