Pintura y cerámica para hacer disfrutar

Fernández de Maruri, rodeada por algunos de sus trabajos. /F. M.
Fernández de Maruri, rodeada por algunos de sus trabajos. / F. M.

Esther Fernández de Maruri expone hasta este domingo sus trabajos en pintura y cerámica, en la sala Topaleku

FÉLIX MORQUECHO

Retratos, bodegones y paisajes se mezclan con figuritas humanas estos días en la sala Topaleku de la calle Zuloagatarren. La galería de Arrate Kultur Elkartea presenta el trabajo de una de sus asociadas, Esther Fernández de Maruri, que se plantea su exposición como una forma de hacer disfrutar a todas las personas que se acerquen.

La exposición abrió sus puertas a comienzos de mes y se acerca a su clausura. Se puede visitar hasta este domingo 19, hoy de 19.00 a 21.00 horas y los dos últimos días de 12.00 a 14.00 y de 19.00 a 21.00. La autora participó recientemente en una exposición colectiva en la misma sala, y ahora presenta una amplia colección de su trabajo después de más de un lustro sin exponer de forma individual.

«Son 18 cuadros, todo óleo menos un pastel, y aparte está la cerámica» relata la autora. La sala presenta alguna pintura recuperada de años atrás, pero la mayoría son trabajos realizados en los dos últimos años. «Me propuse ofrecer una exposición y sabía que tenía que presentar obra nueva. Eso me ha llevado a acabar cuadros que tenía empezados, he disfrutado mucho» señala. En el estudio que tiene en su casa del barrio de Amaña no es raro encontrarse con varios cuadros sin rematar, esperando el momento en el que la autora decida que ha llegado su turno.

Esther Fernández de Maruri es una de tantas eibarresas que aprendieron a dibujar con el maestro Lucas Alberdi. «Yo tenía 11 años pero le dije que tenía 12 para poder empezar, porque era algo que me encantaba. Me hizo una prueba y me dijo ‘te puedes quedar’» recuerda. Ahí comenzó una afición que ha mantenido durante toda su vida, con etapas de mayor o menor actividad.

La temática de la pintura de Fernández de Maruri varía, y no es casual. La autora señala la necesidad de cambiar de tema de un cuadro a otro. «Hacer siempre lo mismo me aburre. Por eso me gusta pintar cosas distintas, aunque sí que disfruto con cuadros que incorporen alguna figura». Si la pintura ha sido un disfrute durante décadas, su práctica con la cerámica es más reciente. «Me ha gustado siempre pero no había podido probar. Ahora tengo un horno pequeño y es algo que también me gusta». El trabajo artesanal llega también incluso hasta los marcos de las obras que presenta en la exposición, todo hecho en casa.

Contenta con el resultado

Son muchos los pintores que desarrollan su afición en la intimidad de sus casas. Allí es donde despliegan su creatividad y su experiencia, pero llega un momento en el que es necesario que todo lo propuesto llegue a sus destinatarios. Por eso Esther Fernández de Maruri vio claro que llegaba el momento de organizar una exposición. «Me he pasado todo el año pintando y haciendo cerámica, y la verdad es que estoy contenta con el resultado». La inauguración de la muestra tuvo una gran acogida y la autora reconocía que «esto es lo que yo espero, que venga la gente y que le guste, que lo disfruten. Para mí, eso es una satisfacción».

Cualquiera que haya organizado una exposición de este tipo en los últimos años sabe que las ventas son algo extraordinario y por eso ese no es el objetivo principal. «Ya sabemos que apenas se venden cuadros, es muy difícil, y lo entiendo como alto normal» señala.

Este fin de semana llega la última ocasión para disfrutar de la exposición de Esther Fernández de Maruri, pero una vez hecho el esfuerzo de completar la colección la autora espera poder extender su recorrido y llevar esta muestra a otras localidades.

Temas

La Sala

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos