«Las dietas 'milagro' no son una opción para adelgazar»

La nutricionista ermuarra Mónica Cid es Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos./a. lasuen
La nutricionista ermuarra Mónica Cid es Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. / a. lasuen

La nutricionista ermuarra Mónica Cid explica los errores y aciertos en lo que a hábitos alimenticios se refiere

AINHOA LASUEN

Mantener una dieta variada y equilibrada es vital durante todo el año pero más aún en ésta época de excesos en la que no nos privamos de nada. La ermuarra Mónica Cid, Diplomada en Nutrición Humana y Dietética, Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y trabaja como coordinadora de proyectos de innovación de producto en el departamento de Calidad del Grupo Eroski, explica qué se debe y qué no se debe hacer en lo que a la alimentación se refiere.

-¿Cómo debería cambiar nuestra dieta en verano respecto a la que llevamos durante el resto del año?

-Debemos llevar durante todo el año una alimentación variada y equilibrada; que se adecue a nuestras necesidades y a nuestros hábitos. En época estival y especialmente cuando disfrutamos de nuestras vacaciones nuestros hábitos de vida cambian y por lo tanto nuestra dieta también debe hacerlo. En términos generales la actividad física disminuye, los horarios se descontrolan, las comidas son más copiosas, aumenta el calor… Hay algunos aspectos a tener en cuenta en verano, como por ejemplo mantenerse bien hidratado, hay que beber con frecuencia; aunque no tengamos sed. El exceso de calor y sudoración propios del verano hacen más fácil sufrir deshidratación, lo que es particularmente peligroso en el caso de los niños y los ancianos. Tenemos que comer dos raciones de verduras y hortalizas y al menos tres piezas de fruta cada día. En verano, además, hay que aprovecharse de los pescados propios de esta temporada: el bonito, la sardina, la anchoa… que son fuente de ácidos grasos Omega 3 y que conviene consumir al menos dos veces por semana.

-Esta es una época en la que se tiende a hacer muchas dietas, ¿hasta qué punto son éstas peligrosas?

-Es más bien en primavera, previo al verano, cuando es habitual empezar nuevas dietas con la intención de vernos mejor a la hora de ponernos el bañador o esa ropa veraniega que deja ver más nuestra figura. Pero la práctica de estas acciones no es buena. Lo importante es mantener un estilo de vida saludable todo el año. Uno de los errores más habituales es seguir dietas de moda muy estrictas que nos producen una bajada rápida e importante de peso en 3 o 4 semanas, siendo habitual después del verano sufrir un ‘efecto rebote’ volviendo a coger incluso más peso del que teníamos antes. No existen las dietas milagro para adelgazar, lo primordial es interiorizar una adecuada educación nutricional todo el año. Por ello, siempre es recomendable acudir a una nutricionista que va a orientar y recomendar nuevos hábitos.

-Kale, espirulina, quinoa, chía... Son nombres que se ven cada vez más a menudo en los supermercados, ¿son en realidad tan buenos para la salud?

-Todos estos alimentos contienen cantidades significativas de fitonutrientes, antioxidantes, vitaminas o minerales con ciertos beneficios para nuestra salud, pero en la mayoría de los casos en igual medida que muchos otros. La quinoa o semillas de chía son nuevas para nosotros, pero en Perú, Bolivia o México han existido siempre en su alimentación. No tenemos que confundir a las personas y darles a entender que son alimentos milagrosos o que curan enfermedades por sí mismos. Está bien el incluir este tipo de alimentos en nuestra dieta.

Excesos con el azúcar

-En los últimos tiempos el azúcar está en el punto de mira, ¿hasta qué punto hay que ser cuidadosos con él?

-El azúcar es un nutriente con funciones vitales en el organismo y la principal fuente de energía para el correcto funcionamiento del cerebro y los músculos. Su principal inconveniente es que lo consumimos en cantidades mucho mayores que las que nuestro cuerpo necesita. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo máximo de azúcares para adultos y niños no superior a los 25 gramos al día. Según el estudio ENRICA (Estudio de nutrición y riesgo cardiovascular en España) realizado en 2011, afirma que el consumo medio diario de azúcares en adultos en España fue de 94,3 g. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) asume evidencias científicas que relacionan el consumo excesivo de azúcares con la aparición de caries y el exceso de peso; especialmente entre la población infantil y el aumento de casos de diabetes tipo2. En conclusión, evidentemente sí, hay que reducir nuestro consumo de azúcares añadidos en los productos de nuestra dieta y especialmente en la de los más pequeños de la casa.

-El aceite de palma, está presente en infinidad de productos. ¿Por qué hay tanta polémica a su alrededor? ¿Es cierto que hay que evitarlo en la medida de lo posible?

-La polémica sobre el aceite de palma gira alrededor de dos argumentos principalmente; uno son razones medioambientales y el otro de salud. En cuanto a lo que la salud se refiere, el aceite de palma es una grasa saturada y consumida en exceso aumenta los niveles de colesterol malo en sangre, pero dentro de un marco de dieta equilibrada y si no se consumen en exceso este tipo de productos, no hay problemas.

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