Atzegi busca voluntarios para unas experiencias hechas a medida

Voluntarios. Javier Azpilicueta, Ainhoa Lazpita y Esther Arroyo ofrecen experiencias a la medida de cada voluntario./félix morquecho
Voluntarios. Javier Azpilicueta, Ainhoa Lazpita y Esther Arroyo ofrecen experiencias a la medida de cada voluntario. / félix morquecho

Una campaña aplaude el trabajo que desarrolla el voluntariado y llama a sumarse a un grupo que en Eibar apenas cuenta con seis personas

FÉLIX MORQUECHO

La asociación guipuzcoana en favor de las personas con discapacidad intelectual Atzegi ha puesto en marcha una campaña que pone el ojo en el voluntariado, una figura indispensable para el desarrollo de sus actividades. Su trabajo en favor de que el día a día de cada persona se equipare, independientemente de capacidades y discapacidades, requiere de apoyos. En Eibar apenas son seis voluntarios, pero al pensar en crecer rápidamente se les abren nuevas posibilidades, «si pudiéramos contar con una persona más...».

Llegar a quienes puedan dar el paso de ser voluntarios no es sencillo y por eso se ha puesto en marcha la campaña ‘Atzegi xperience’. Simulando los packs de experiencias de ocio, se remarca que la opción de ser voluntario no es única. Lo habitual en Eibar es participar los sábados de 16.00 a 19.30 horas pero viendo la experiencia de otras localidades los voluntarios valoran distintas posibilidades. «Tener a alguien para que pudiera ir al cine con algunos, o para hacer alguna actividad diferente sería genial». Manejar una cuadrilla de más de veinte personas no es lo más cómodo pero la falta de voluntarios impide que se pueda fraccionar el grupo. Por ese motivo animan a acercase a Atzegi y plantear la posibilidad de cada uno para ayudar.

Esther Alonso abrió un día el periódico y se encontró una noticia como ésta, en la que se señalaba que se buscaban ‘atzegizales’. Llamó por teléfono y desde entonces han pasado más de diez años en los que la cita con este grupo se ha convertido en ineludible. «¿Qué haría yo los sábados sin venir aquí? Son mi cuadrilla, me lo paso bien», confesaba. Un perfil diferente es el de Javier Azpilicueta. «El tiempo vuela porque te lo pasas bien. Yo doy unas horas de mi tiempo pero lo que recibo a cambio es mucho más. Tenemos la suerte de tener un grupo de monitores fuerte, bien compenetrado, y eso hace equipo», señala.

Ainhoa Lazpita también acude a compartir su tiempo con el grupo de Atzegi pero lo hace desde Abadiño. «Cuando tenía 17 años veía que un amigo venía a Elgoibar siempre a las 19.30. Le preguntamos por qué y nos contó que estaba con un grupo de Atzegi. Eso me despertó el interés y así empecé», recuerda.

Todos ellos coinciden en la necesidad de más voluntarios, algo que podría diversificar las actividades que desarrollan. Las personas que acuden a las actividades de tiempo libre en Txolarte tienen diferentes edades e inquietudes, pero la falta de monitores hace que generalmente vayan todos a una.

Cuatro cajas de experiencias

La delegada de Atzegi para el Bajo Deba Carmen Simón recordó en la presentación el trabajo que desarrolla la asociación desde 1960. «En todo este tiempo se ha avanzado mucho pero siempre hay que seguir incidiendo». Las personas con discapacidad intelectual han entrado en terrenos de la vida social y laboral que décadas atrás tenían vetados gracias al empuje de las familias. «Pero Atzegi no sería lo que es si no fuera por las personas voluntarias. Hacen un trabajo muy importante de forma altruísta. Sin ellos no habría vacaciones, muchos jóvenes no sabrían lo que es ir a un bar a tomar un pincho... les abren un mundo», señaló.

La cita de los sábados por la tarde es la que más horas ocupa en Atzegi pero también hay actividades durante la semana como talleres de lectura fácil, manualidades o incluso matemáticas e informática. Naroa Artola, técnica de Atzegi, recordó la importancia del tiempo de ocio para todas la personas. «Nos ayuda a relacionarnos con nuestro entorno y por eso la campaña presenta cuatro cajas con cuatro experiencias distintas que recogen distintas posibilidades. Por una parte, está ‘Bienestar’ con el acompañamiento en actividades deportivas o de grupo, ‘Escapadas’ para las salidas y vacaciones, ‘Bizipoza’ (alegría de vivir) para los planes de fin de semana o de cuadrilla, y finalmente ‘Bidelagun’ (compañero) para una actividad voluntaria más individualizada, «hay quien comparte tiempo con una persona para ir a correr, o para hacer unas compras», explicó Artola. «Cada voluntario tiene unas posibilidades diferentes y se trata de que pueda compartir su tiempo en su medida». Atzegi agrupa en el Bajo Deba a 160 personas con discapacidad y casi 700 ‘atzegizales’, pero le falta reforzar el grupo de voluntarios.

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