La Asamblea de Mujeres de Ermua pide que se respeten los derechos de las presas

Representantes de las asociaciones que apoyan la moción de la Asamblea de Mujeres. /A. Lasuen
Representantes de las asociaciones que apoyan la moción de la Asamblea de Mujeres. / A. Lasuen

Esta asociación feminista local aboga por que acabe el aislamiento de dos presas, entre ellas una ermuarra, aisladas «por motivos machistas»

AINHOA LASUEN

La Asamblea de Mujeres de Ermua solicita a la corporación que «denuncie el uso de prácticas machistas discriminatorias hacia las mujeres» y, en especial, «el castigo machista impuesto a las presas vascas Agurtzane Delgado (ermuarra) y Ainhoa Mujika, solicitando al mismo tiempo la finalización inmediata de su aislamiento y el traslado de la reivindicación a diferentes instituciones», ya que entienden «que se vulneran Derechos Humanos fundamentales de las mujeres presas» y piden que «de manera inmediata se ponga fin a su aislamiento».

De momento hay 32 colectivos feministas, sindicales y sociales de Ermua y otros municipios que se han adherido a esta solicitud.

La organización local expresó su intención de presentar la moción como colectivo «porque no queremos que ésta sea patrimonio de ningún partido, sino de todos y que aunque es una situación delicada, por tratarse de presas de ETA, queremos que se trate como lo que es, como discriminación y desigualdad de género en las cárceles», aunque esta circunstancia no ha podido darse porque el procedimiento local dispone que sean los partidos los que apoyen mociones de colectivos. Como consecuencia, la moción está presentada por Bildu.

Desde el grupo feminista local se informó a los corporativos ermuarras sobre la situación que atraviesan estas dos mujeres en el centro penitenciario de Albolote (Granada). Según explican, el motivo por el que estas presas se encuentran en una celda de aislamiento «tiene su origen en la negativa de ambas a realizar de forma forzosa la limpieza de los baños del módulo 9». Aclaran que «aunque no hay una norma escrita, desde hace cinco años se viene imponiendo a todas las mujeres presas, y solamente a las mujeres, la obligacion de realizar la limpieza de los baños».

El colectivo feminista local se suma a las reivindicaciones de estas dos mujeres «contra la intolerable discriminación machista que se está produciendo en la cárcel de Albolote y en tantas otras».

Siete meses de aislamiento

Desde la Asamblea de Mujeres afirman que en Albolote las mujeres «son obligadas a realizar determinadas actividades y tareas ‘de mujeres’, como costura o limpieza, teniendo prohibido el acceso a otros trabajos, por los que además los hombres presos reciben remuneración, como albañilería, mantenimiento, carpintería, pintura, electricidad o economato central, que las presas podrían desarrollar perfectamente». Creen que a las citadas presas «se les está imponiendo una doble condena, por rebelarse contra semejantes prácticas».

Aclaran que en este tiempo las presas «están en celdas ubicadas bajo tierra con una única y pequeña ventana por la que a la mañanas les entra un poco de luz. No tienen calefacción y de día y de noche tienen que ponerse encima toda la ropa de abrigo de que disponen, que también está limitada. Las medidas de la celda son muy pequeñas, para entrar en calor sólo pueden dar seis pasos en diagonal. No tienen permiso para hacer ninguna actividad educativa o formativa de las que hacían antes, ni tampoco para relacionarse con las demás presas y sólo pueden salir dos horas a un patio muy pequeño, de 15 por 5 metros. No disponen de utensilios para higiene y limpieza de su ropa, deben lavarse en el mismo cubo de la fregona».

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