El Correo

Un huerto urbano e integrador

Equipo. Dos jóvenes de Formantec junto con usuarios y personal de la Unidad de Egogain que mantiene el huerto.
Equipo. Dos jóvenes de Formantec junto con usuarios y personal de la Unidad de Egogain que mantiene el huerto. / félix morquecho
  • Jóvenes en formación y usuarios del Centro Egogain comparten un proyecto. El huerto puesto en marcha hace cuatro años por los usuarios ha mejorado con la colaboración de Formantec

Poner en marcha y mantener un huerto es un trabajo con varias caras positivas, aunque sea en una producción a escala. Es el caso del huerto urbano con el que cuentan en la URTMS del Centro gerontológico Egogain. El pasado mes se presentaba públicamente una actividad que se viene desarrollando desde hace cuatro años con un balance positivo.

La URTMS funciona desde el año 2012 en Egogain y es un servicio residencial dirigido a personas de entre 45 y 60 años con algún tipo de trastorno mental. Muchos de los 13 usuarios con que cuenta entraron desde la inauguración por lo que llevan ya cinco años juntos. El objetivo es lograr una reinserción social de estas personas a través de las actividades que se desarrollan, buena parte de ellas fuera de las instalaciones del propio centro.

En el caso del huerto que ocupa una de las terrazas del Centro Egogain, el colectivo de usuarios no es el único que ha tomado parte. Formantec es una empresa incubadora que acoge a jóvenes que no han podido completar su formación. «Queremos que se formen a través de trabajos reales en el sector de la construcción», señala el responsable Asier Quintana. Desde su experiencia en el Centro de Formación Profesional Básica de Eibar ha puesto en marcha un proyecto que ofrece contratos de aprendizaje de dos años de duración para adquirir experiencia en trabajos, en este caso de carpintería.

Estos jóvenes han sido los encargados de construir los huertos con material reutilizado, algo que ha ampliado las posibilidades de unas tareas que antes se desarrollaban con maceteros. «Ahora incluso si hay personas en silla de ruedas se pueden acercar sin ningún problema. Es mucho más accesible y nos permite un trabajo mucho más cómodo y abierto a todos», señala Eduardo Pérez, monitor de la Unidad. Así, la soleada terraza del centro residencial sirve para producir tomates, lechugas, pimientos o cebollas, «y tomates cherry, que da muy buen resultado», apuntan. Para los jóvenes participantes, este trabajo supone una ampliación de la formación de dos años que reciben en el Centro de Formación Profesional Básica.

Supervisión y convivencia

El huerto es una parte de la actividad que se desarrolla en la URTMS de Egogain. La mayoría de sus usuarios llevan varios años residiendo en estas instalaciones y llevan a cabo unos programas de actividades acordes a su edad. «Es una labor integradora porque hay personas que pueden tener una tendencia a no hacer cosas, y nuestra labor es favorecer que participen. Además, tratamos de aprovechar todas las actividades que se organizan en el pueblo, que son muchas», indica Pérez. Por eso no es extraño encontrarse a los usuarios de esta unidad en concursos gastronómicos o actuaciones.

El huerto es una parte más del programa de actividades pero no es la única que tiene que ver con la tierra. En colaboración con el colegio Amaña, los usuarios de Egogain participan también en el cuidado del huerto del centro escolar. «Tenemos mucho contacto con los niños y niñas de Amaña, es algo muy positivo». A ello se suma la lectura diaria de prensa, programas de lectura fácil, manualidades o actividad física.

La Unidad se inauguró en Egogain en el mes de julio de 2012 con el objetivo de ofrecer un alto nivel de supervisión facultativa dentro de un marco de convivencia normalizado.

Temas

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate