El Correo

«Un grupo organizado y creativo»

Las participantes en el programa posan sonrientes.
Las participantes en el programa posan sonrientes. / A. Lasuen
  • Las participantes del programa Bizibide, que se ha desarrollado en Ermua, se ponen en marcha en búsqueda de empleo

Ellas mismas se presentan como «un grupo de mujeres proactivas, con actitud organizativa, responsable y creativa, que unimos nuestras competencias y capacidades trabajando en equipo, para lograr nuestro objetivo».

Se trata de las 7 componentes de Bizibide que, de la mano de la la coordinadora, Myriam Márquez, han trabajado el afianzamiento de sus capacidades y tras cuatro meses de aprendizaje han iniciado sus intermediaciones con empresas para aplicar todo lo aprendido. De forma muy efectiva, ya que cuando aún no ha concluido el programa dos de ellas han encontrado empleo.

Bizibide es un proyecto profesional promovido por la Diputación Foral de Bizkaia a través de DEMA, en colaboración con el Ayuntamiento de Ermua, que tiene como objetivo la búsqueda de empleo por medio de un sistema innovador. Se trata de mujeres con formación y experiencia en su campo, de muy diferente perfíl, y que por diversas razones no encontraban un empleo.

Durante los meses en los que han permanecido en Bizibide han contado con talleres sobre imagen personal, elaboración de un curriculum, gestión del tiempo, autoconocimiento y motivación personal, trabajo en equipo, marca personal, Linkedin, autoempleo, ‘elevator pitch’ y ‘networking’. Además han podido conocer el estado y las necesidades de las empresas del entorno gracias a la información que les han transmitido desde el departamento de Desarrollo Local del Ayuntamiento de Ermua.

Varias de estas actividades las han realizado con el apoyo de las lanzaderas de empleo de la comarca, que comparten objetivos. Aunque en este caso no se trata de una lanzadera, ya que ha sido un programa organizado a medida de las participantes «porque según íbamos descubriendo las carencias de las componentes del grupo las íbamos trabajando», explicaba su coordinadora Márquez. «El valor de Bizibide es que nos hemos ajustado a lo que ellas íban descubriendo y a sus necesidades y no adaptándonos a una metodología». En la actualidad «nos encontramos en la fase final de intermediaciones en las que debemos probar que lo que hemos aprendido se puede aplicar», aclaraban.

De hecho, las participantes han elaborado un díptico que les sirve de presentación para poder, en pocas líneas, resumir los valores que han desarrollado durante estos meses: «cooperación, optimismo, solidaridad, respeto y mente abierta».

Ahora bien, no son los únicos conocimientos y experiencias que han recogido en el programa. Sin duda destacan «la confianza» que han adquirido en ellas mismas o «la capacidad de resumir las cualidades que tenemos para transmitirlas sin aburrir a nadie».

Las participantes destacan el impulso que el programa les ha dado para permanecer activas, reconocer de nuevo sus capacidades y fomentarlas. «Incluso nos ha ayudado a encontrar nuestro objetivo profesional, porque en algunos casos no sabíamos hacia donde ir con nuestra formación o experiencia, pero aquí hemos podido reflexionar sobre ello y tomar decisiones».

Algunas compaginan esta formación con otras que deben recuperar después de muchos años sin reciclarse y otras han podido hacerse visibles «porque era terapeuta corporal y estaba en mi oficina sin salir y conocer lo que había fuera. Ahora ya he conseguido un empleo en una clínica de Burdeos», aclara cuando aún no ha concluido el programa.

Pero, sin ninguna duda, todas destacan que las cosas han sido más sencillas «por el trabajo en grupo, que nos ha aportado motivación».

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