La reinvención de Antonio Orozco

Orozco confiesa que las trágicas experiencias vividas le han hecho «mejor persona»./Luis Millán/Efe
Orozco confiesa que las trágicas experiencias vividas le han hecho «mejor persona». / Luis Millán/Efe

El cantante vuelve a los escenarios tras la muerte de la madre de su hijo. «Él y el trabajo son mi oxígeno para seguir viviendo»

ÁLVARO SOTO

La familia y el trabajo son los dos pilares sobre los que se sostiene Antonio Orozco (Barcelona, 45 años) tras la muerte de la madre de su hijo. Susana Prat falleció en octubre y el cantante catalán suspendió varios conciertos. Ahora, todavía con la emoción en el rostro cada vez que habla de ella, Orozco prepara la segunda temporada de la gira ‘Único’, una «reinvención» que le llevará por cien escenarios de toda España durante nueve meses, empezando por Reus el próximo 28 de septiembre y concluyendo en Madrid en junio de 2019.

«El trabajo y mi hijo están siendo el oxígeno para poder seguir caminando, viviendo, respirando y siendo padre. Fuera de eso, tengo pocas variaciones», cuenta Orozco, que siente que está «en un momento de transición», pero sigue adelante porque «la única forma de solucionar los problemas es enfrentarse a ellos». «Esa era la forma de pensar de la madre de mi hijo y la he hecho mía. Como a muchas familias, a nosotros nos tocó convivir durante mucho tiempo con la enfermedad. La vida es cruel y transcurre con indiferencia, pero la indiferencia no nos permite perder el tiempo. Fue trágico, pero aprendí que los miedos se pueden vencer con la humildad, el amor y la sonrisa», explica.

«Estoy reaprendiendo a andar y me doy cuenta de que no puedo parar de hacer lo que tengo que hacer, por mi hijo y porque es lo que querrían las personas que ya no están. Cuando a uno se le amontonan las tragedias piensa que está tocado por el mal ajeno, pero estas experiencias me han hecho mejor persona; sé que tengo que vivir al máximo y asumir mis cargas como padre, hijo y hermano», agrega.

La fan de 97 años

Sin embargo, en este nuevo enfoque vital, Antonio Orozco quiere mantener las señas de identidad que le han hecho ser uno de los artistas más queridos y respetados del panorama nacional. En uno de los primeros conciertos tras su regreso, compartió canción y complicidad con una mujer de 97 años que se había sentado en primera fila y cantaba todos sus temas. La imagen recorrió las redes sociales. «Aunque rondaba los cien años, esta mujer era especialmente joven por la pasión que demostraba. Me abrazó y sentí que ese abrazo significaba ‘bienvenido de nuevo’. Fue un momento muy emocionante. De mayor quiero ser como ella», recuerda Orozco, un hombre comprometido con proyectos solidarios y que se conmueve recordando sus visitas a los hospitales con los ‘payapupas’, payasos que se encargan de alegrar a los niños ingresados.

«Nunca voy a alcanzar la madurez y nunca voy a perder el carácter infantil»

‘Único’ es un espectáculo radicalmente diferente a todo lo que había hecho antes el artista, que asume el reto de este cambio de registro. «‘Único’ no es un concierto, no es una obra de teatro, tampoco es prosa, tampoco un monólogo... Yo creo que es poesía y está lleno de improvisación. Es atrevido, mágico, y va más allá. Es lo mejor que he hecho en mi vida, aunque reconozco que no está hecho para que todo el mundo lo entienda», certifica. «Tengo miedo, pero sé que la gente que me ha seguido toda la vida no se va a mover. Igual piensan que soy un majara, pero me darán una segunda oportunidad», reflexiona.

También protagoniza Orozco una nueva edición de ‘La Voz Kids’ en el papel de ‘coach’ y asegura que en el programa se siente feliz porque reivindica su alma de niño para seguir viviendo. «Nunca voy a alcanzar la madurez y nunca voy a perder el carácter infantil. Siempre pienso en esta frase: ‘Ojalá el niño que llevas dentro no se arrepienta del hombre que eres’. Yo estoy cómodo donde estoy».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos