La niña de sus ojos

La joven estudia márketing, pinta, boxea y triunfa en las redes sociales./
La joven estudia márketing, pinta, boxea y triunfa en las redes sociales.

Alba, la hija de El Cordobés y Vicky Martín Berrocal, acaba de cumplir 18 años. «Tiene mucho carácter y sabe decir que no», avisa su madre

ARANTZA FURUNDARENA

En su rostro recién despixelado se advierte una combinación (bien mezclada y no agitada) de los rasgos maternos y paternos. Y lo curioso es que esa superposición genética le confiere un parecido razonable con la actual esposa de su padre, Virginia Troconis, a la que se siente también muy unida. Se mire por donde se mire, Alba Díaz Martín, la hija de Manuel Díaz El Cordobés y Vicky Martín Berrocal, parece haber irrumpido en el mundo de la fama para demostrar la cuadratura del círculo. Es guapa, aplicada estudiante de negocios, devota hija, estupenda hijastra, triunfa en Instagram, apunta maneras de ‘influencer’ y, antes incluso de cumplir esos espléndidos 18 años que celebró el pasado miércoles, ya había empezado a ganarse las lentejas como relaciones públicas de un conocido ‘beach club’ marbellí.

«Quererte más me daría miedo», le escribió hace un tiempo Alba en las redes sociales a Vicky, su madre. Y Berrocal se deshacía en elogios: «Alba es mi hija, mi compañera, mi amiga... Es todo. Estoy muy orgullosa de ella porque ha aprendido los valores que le hemos inculcado: que la vida no es fácil, que hay que pelearlo, que hay que saber decir que no. Es una niña con mucho carácter y yo tengo los miedos lógicos de cualquier madre, pero también siento mucha tranquilidad porque es tremendamente responsable».

Hija de un huracán de los ruedos apodado El Cordobés y de un volcán siempre a punto de estallar llamado Vicky Martín Berrocal, a Alba la genética la predispone a armar el taco en el mundo del famoseo. Antes de alcanzar la mayoría de edad ya le habían adjudicado un romance adolescente con Froilán de Marichalar y Borbón. Cotilleo que su madre se apresuró a desmentir aclarando que los jóvenes son «solo amigos» y se frecuentan porque estudian en la misma universidad.

Los caballos y la moda

Alba ha heredado de su padre la afición a los caballos y de su madre la pasión por la moda. Como tantos otros ‘milennials’, padece de ‘selfismo’ compulsivo (esa adicción a hacerse autofotos posando como si fuera una modelo) y es una consumada experta en redes sociales. Su Instagram cuenta con más de 65.000 seguidores y ya hay quien la considera una ‘it girl’, o chica que marca estilo y es capaz de convertir en tendencia cualquier trapito que se ponga; muchos de ellos, firmados por su madre.

El moño en la coronilla y los pendientes de aro definen su estilo, pero Alba no quiere ser diseñadora como mamá. Le tiran más los negocios, algo que ha heredado de su abuelo materno, el polifacético empresario y ganadero ya fallecido José Luis Martín Berrocal. Si él aprendió contabilidad llevando la empresa de autobuses de su familia, su nieta ha terminado el Bachillerato en Estados Unidos y actualmente cursa la carrera de Business, en la especialidad de Marketing, en el College for International Studies de la madrileña calle Velázquez.

Otra de sus pasiones es el boxeo, deporte que, según la revista ‘Vanity Fair’, practica junto a su madre en el gimnasio que regenta en La Latina el ex boxeador Oscar ‘Rayito’ Sánchez, entrenador de Álvaro Muñoz Escassi y Rosa López. Pintora aficionada, viajera impenitente y reconocida ‘foodie’ (aficionada a colgar en las redes fotos de comida), la marchosa Alba ha heredado el cóctel explosivo de la hiperactividad de su madre y la energía inagotable de su padre. Lo mismo te la puedes encontrar en un concierto de Pablo Alborán que en otro de Dani Martín o en un avión rumbo a Nueva York, Londres o Bahamas. En verano recala en Marbella o Formentera, donde suele codearse con los hijos de Julio Iglesias... Jet-set en estado puro.

Pero, por encima de todo, Alba es una chica agradecida. Por su mayoría de edad, su padre le regaló un viaje a París en familia. Y ella quiso reconocérselo con una sentida dedicatoria en Instagram: «Agradecidísima (es poco) por este viaje... Ya sabía que la familia era lo más importante pero este fin de semana he aprendido que en la vida uno debe adaptarse y disfrutar de todo, desde el frío hasta la lluvia. Gracias a mi padre y a Vir (Virginia Troconis) por el esfuerzo que han hecho y a mis hermanos (Manuel y Triana) por hacer que lo disfrute el doble. Doy gracias a Dios por la familia que tengo. No les cambiaba por nada y sé que ellos a mí tampoco (a pesar de todo)». Mensajes como este hacen que Alba sea para sus padres la niña de sus ojos.

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