Una ventana, excrementos y los bomberos protagonistas de una cita de Tinder

Los bomberos rescatando a la chica.
Los bomberos rescatando a la chica. / Gofundme

Una chica tuvo que ser rescatada tras quedarse atascada al intentar recuperar las heces que había tirado previamente

BEATRIZ GARNÁNDEZ

Liam Smyth es un joven británico que estaba disfrutando de una cita con una chica que ha querido permanecer en el anonimato y que conoció en la red social de Tinder. Después de una cena, decidieron ir a la casa de Liam en Bristol (Inglaterra) para ver un documental acompañado de un buen vino. La cita iba bien hasta que la chica quedó atrapada en la ventana del baño de Liam al intentar recuperar sus propias heces.

Una vez estaban en casa y tras un rato, la chica se levantó para ir al baño y al acabar comprobó que el inodoro no tragaba sus excrementos, por lo que decidió envolverlos en papel y lanzarlos por la ventana, con la mala fortuna de que se trataba de una ventana de doble acristalamiento y no daba al jardín, sino a un espacio intermedio entre ambos cristales.

Los excrementos envueltos en papel higiénico en la ventana. / Gofundme

La chica, decidió dejar a un lado la vergüenza y habló con Liam para explicarle lo que había sucedido. El chico, en un acto de buena fe, le dijo que lo solucionarían y que olvidarían el incidente. «Yo estaba preocupado y le dije que saliéramos para recoger la ofensiva caca, tirarla a la basura y hacer como si esa desagradable historia no hubiera ocurrido», explica el chico en la plataforma Gofundme

La chica, que se dedicaba a la gimnasia, le dijo que no se preocupara, que ella podría meterse entre el hueco entre los dos paneles y recuperar los excrementos. Sin embargo, no todo pareció salir como esperaba y la chica quedó atascada. «La agarré de la cintura y tiré, pero estaba atascada», señaló Liam en internet.

La chica atrapada en la ventana. / Gofundme

Liam tuvo que llamar a los bomberos para que rescataran a la chica. Una vez en casa de Liam, tardaron 15 minutos en liberar a la chica, que llevaba media hora en esa posición. El incidente acabó bien, aunque la ventana de Liam quedó completamente destrozada. El joven estudiante decidió iniciar una campaña de crowfunding en Gofundme contando lo que le había pasado para tratar de reparar su ventana. «Si no cambio la ventana, el casero me va a matar, así que, si me ayudáis, estaréis salvando una vida», escribió el chico en la campaña de crowdfunding. Actualmente lleva recaudadas 2,057 libras (2.250€) y reparar la ventana solo le costará 200 libras (218€).

El joven ha reconocido que donará el dinero a dos organizaciones benéficas: una que se encarga de instalar retretes en países subdesarrollados y otra de los bomberos. El diario británico The Sun ha señalado que la historia entre Liam y la chica no ha terminado y ya ha habido una segunda cita. «Tuvimos una gran noche, teníamos un montón de cosas en común y disfrutamos de una buena conversación», ha reconocido el joven.

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