El Correo

Dos gardenias para el Jazz

Dos gardenias para el Jazz
  • La artista Itziar Baigorri diseña un cartel para el Festival de Vitoria que remite a la legendaria voz de Billie Holiday

El ojo de Iñaki Añúa fue certero como el de un halcón. La ilustradora y diseñadora Itziar Baigorri había presentado un boceto de cartel para la nueva edición del Festival de Jazz de Vitoria. En él, una vocalista abría la boca de par en par y su rubia melena aparecía adornada por unas flores. El presidente de la organización del ciclo tuvo claro que, si se cambiaban aquellas plantas por gardenias, tendría más sentido. No en vano eran las flores favoritas de Billie Holiday. Y es que -como bien recuerda Añúa- este año se cumplen cien del nacimiento de la leyenda -de nombre real, Eleanora Fagan-, cuyo aniversario de fallecimiento coincide siempre en plena semana jazzística, el 17 de julio.

A Baigorri le gustó el detalle y plasmó este toque final para la imagen que busca atraer como una diana las miradas de aficionados y demás viandantes. Detrás de él se halla una programación que, a falta todavía de diversos artistas, ya apunta algo más que maneras, con las confirmaciones de dos gigantes como Chick Corea y Herbie Hancock en dúo o el trío de otro gran pianista, Brad Mehldau. O el Anat Cohen Group y la combinación de Estrella Morente y Niño Josele. Eso, sin olvidar a la superbanda del saxo Chris Potter, el bajista Dave Holland, el guitarra Lionel Loueke y el batería Eric Harland.

Baigorri, cuya creatividad está relacionada por ejemplo con la exclamación del logo "green", recuerda que asumió la propuesta de la organización como un reto "y parece que han quedado contentos con el resultado. Estoy contenta de que confiaran en mí para esto", subraya.

La voz y la mujer

"Es una imagen diferente a la de otras ediciones, por este componente femenino que ha sido poco habitual. Y también el hecho de evocar la voz de una cantante en lugar de irme a los instrumentos para representar al jazz", apunta la creadora. Para darle forma, ha recurrido a "colores planos, muy vivos, muy vibrantes, una boca grande y abierta y ese detalle floral", según describe la propia diseñadora.

El resultado es una imagen llamativa, que engancha la mirada ya desde la distancia. "Como sucede con otro tipo de obras o con la música, la gente va a percibir el cartel, y no tiene al lado al artista para que le explique cómo lo ha hecho. Simplemente tiene que captar", señala Baigorri y agrega que "como recuerdo que me dijo Iñaki, se tiene que ver desde la otra acera lo que estás anunciando. Al ser más abierto a la creatividad que otros trabajos, igual pones algo más de ti".

Aunque ella siempre acude a algunos conciertos del festival vitoriano, confiesa no ser una aficionada. "Me gusta, pero no soy una gran entendida. Disfruto mucho de los conciertos en directo, aunque no soy una gran seguidora del jazz". Sin embargo, su mirada sobre esta música enganchará a muchas otras a partir de ahora.