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Jazz intenso en la noche de Vitoria con Darcy James, Chano y Josele

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El pianista Chano Domínguez y el guitarrista Niño Josele, durante su concierto / JAVIER MINGUEZA

  • Ayer Mendizorroza registró media entrada y hoy se presentarán en este escenario Noa y Miguel Poveda, que unirán sus voces en la última fase del concierto

Vitoria vivió ayer una noche extraña de jazz, con dos intensos conciertos, completamente distintos uno de otro, a cargo de Darcy James Argue's Secret Society y de Chano Domínguez con Niño Josele.

Darcy James salió al escenario con una melodía enérgica, descaradamente jazzy, interpretada más a la manera de un quinteto que de una big band por los músicos. El grupo estaba formado por una sección de viento de catorce músicos, además de contrabajo, guitarra eléctrica y un piano, a veces sustituido por una melódica, además de la batería, que se tocaba en ocasiones con las manos. En su primer contacto con el público Darcy explicó la historia de "Brooklyn Babylone", una melodía que empieza muy europea y que habla de las tribulaciones morales de un carpintero implicado en la construcción de una gran torre en Brooklyn, un edificio que desplazará a sus vecinos y destruirá el pasado del barrio.

La narración de esta historia ocupó al menos tres cuartas partes del concierto, casi una hora, pero eran tantos los estados de ánimo, tan variados los pasajes y tan rico el conjunto que el cambio no se hacía necesario. Esta canción dio título a su último álbum, publicado en 2013 y que fue precedido por "Infernal Machines", de 2009. Solo con estos dos discos, la Secret Society está haciendo historia.

La música es compleja, hace referencias tanto al jazz del siglo XX como al pop del XXI, la guitarra de Viny Reilly, no tiene complejos en la instrumentación y consigue la emoción a pesar de, o quizá gracias a su vigor. Contiene una gran variedad de intensidades que consiguen poco a poco envolver, pero también apabullar porque el arte tiene que ver con el buen gusto, y a ellos les sobra.

La velada había empezado con Niño Josele solo en el escenario, tocando la guitarra flamenca con virtuosismo y naturalidad. Enseguida, subió Chano y juntos encararon una melodía más universal, con los dos músicos buscando ese engarce de estilos que finalmente produzca algo más grande. La cabeza de Niño Josele se giró entonces para buscar la mirada del pianista que lo esperaba. La simbiosis no fue fácil, aunque el segundo tema que tocaron juntos fuera "Because", un clásico entre los clásicos del pop. El concierto siguió con momentos de diálogo y otros de conjunción de los instrumentos, abordando varios estilos hasta que Chano se quedó solo para "Es esto una bulería", una composición de Josele.

El conjunto resultó intimista, quizá por una falta de instrumentos rítmicos, desde luego muy fácil de disfrutar en un ambiente como el de Mendizorroza donde el sonido es de una calidad insuperable. La mano de Fernando Trueba, que asistió al concierto, y de Nat Chediak, productores ejecutivos del disco "Chano & Josele" que ambos presentaban anoche, se nota en un repertorio muy ecléctico, con aromas del Caribe y de Brasil tanto como de Europa o de España. También tenían que rendir un homenaje a Paco de Lucía aquí, donde, por mencionar algo, el año pasado el maestro dio un concierto memorable junto a Chick Corea, y lo hicieron con dos canciones en su despedida del público vitoriano.

Ayer Mendizorroza registró media entrada y hoy se presentarán en este escenario Noa y Miguel Poveda, que unirán sus voces en la última fase del concierto.