La emoción se llama The Killers

Un momento del concierto de The Killers. ROB LOUD
Un momento del concierto de The Killers. ROB LOUD

Los de Las Vegas impartieron un tremendo recital bajo el sirimiri a base de sus mayores éxitos en el que reinó el buen rollismo y que culminaron con un telón de fuego

EIDER BURGOS

Si algún día quiere montar una fiesta y no sabe por dónde empezar, pregúnteles a The Killers. Al Bilbao BBK Live trajeron la receta perfecta: doble ración de éxitos, reducción de últimos discos y toque final de un ‘frontman’ carismático que sabe y aprovecha que su público baila, canta, grita y siente.

Bajo un incesante sirimiri, los de Las Vegas impartieron en la noche del viernes, en exclusiva en la península y a falta de un día más de festival, uno de los mejores conciertos de la edición 2017 del festival vizcaíno; ya solo comenzaron con el trío 'Mr. Brightside', 'Somebody Told Me' y 'Spaceman'. «¡Hola, bilbaínos y bilbaínas!», saludó Brandon Flowers con un fuerte acento cuando osaron frenar un espectáculo que arrancó en quinta marcha.

El suyo fue un concierto cien por cien 'fan service', hecho al servicio de los fans, que lo vivieron al máximo con saltos, abrazos, corros y alguna que otra lágrima. Pero, sobre todo, con buen rollo. Porque la sonrisa del galán de Brandon Flowers -engalanado en con una americana de luces- tampoco podía transmitir otra cosa.

A excepción del pequeño lapso en el intermedio del recital formado por 'Glamorous Indie Rock & Roll' (sorprendió que entrase en el playlist), 'For Reasons Unknown' (no por la elección sino por el mal sonido) y 'A Dustland Fairytale' (a la que tampoco se esperaba), el resto fue un auténtico grandes éxitos en el que no hubo cabida casi ni para su último trabajo, 'Battle Born', del que solo incluyeron la ñoña 'The Way It Was', 'Runaways' y 'Shot at The Night' en el bis (casi se hubiera preferido otro temazo del 'Hot Fuss' o 'Sam’s Town', algún fan pidió ¡de rodillas! 'Jenny Was A Friend Of Mine').

Show epiléptico

La emoción se palpaba ya antes de empezar, con Phoenix dando sus últimos guitarrazos en un show epiléptico e impresionante con un gigantesco espejo que reflejaba un suelo de psicodelia. Con los primeros acordes de la canción a una prostituta, 'Mr Brightside', volaron vasos y la masa entró en un estado de locura del que no salió gracias a otros 'hits' como 'Smile Like You Mean It', 'Read My Mind', ¡ni qué decir con 'All These Things That I’ve Done'! Lanzado al estrellato gracias al anuncio de una famosa marca deportiva.

'Human', uno de sus mayores pelotazos, fue de hecho un torbellino; los melómanos se deleitaron con la particular versión indie pop de 'Shadowplay' de Joy Division; y en el single 'The Man', adelanto de su próximo disco, 'Wonderful, Wonderful', la gente se puso sexy y chulesca y la corearon a pesar de su corta vida. Flowers jugó y cantó con sus fans, deseosos de él desde hacía años, y en ningún momento perdió la sonrisa.

La apoteosis vino al final, bajo una lluvia de fuego que recrudeció uno de sus temas más emocionantes de por sí: 'When You Were Young' llevó una vez más al respetable a alzar los brazos y la voz al grito de lo que perdimos cuando fuimos jóvenes, con aquel que parecía Jesús y nos robó la inocencia. «Cuéntenselo a sus amigos”, pidió la banda al despedirse. Nosotros hemos cumplido.

Fotos

Vídeos