El Correo

Mendia se siente respaldada y sitúa al PSE como «clave para la gobernabilidad»

La líder del PSE, Idoia Mendia, ha analizado este martes con los medios el resultado del 25-S.
La líder del PSE, Idoia Mendia, ha analizado este martes con los medios el resultado del 25-S. / telepress
  • La líder del PSE admite que «no hemos sido capaces de movilizar al electorado. Hemos bajado en nuestros feudos, algo que no nos podemos permitir». Asimismo, espera a que el PNV mueva ficha para negociar

«Son objetivamente malos», «no hemos sabido movilizar al electorado», «hemos bajado en nuestros feudos, algo que el PSE no se puede permitir», «debemos revertir la situación». Idoia Mendia ha comparecido esta mañana para valorar los resultados del domingo, los peores en la historia del socialismo vasco. Ya lo hizo de forma urgente la misma noche electoral, pero hoy lo ha repetido de forma más sosegada mientras se reunía la dirección del PSE para analizar unas cifras que obligan a Mendia y a su equipo a realizar una profunda reflexión.

A pesar del batacazo, Mendia ha asegurado que se siente «muy acompañada» por los militantes, que ha recibido numerosas llamadas de apoyo y que en ningún momento se ha planteado dimitir. De hecho, y con la vista puesta en los próximos meses, ha recalcado que los nueve parlamentarios conseguidos el domingo sitúan a su partido como «la fuerza central a la hora de marcar mayorías» y «clave para la gobernabilidad». Ha insistido que no hablará de pactos hasta que el PNV dé el primer paso.

La mayoría de los socialistas vascos achaca el retroceso del domingo a la situación interna del PSOE y a la tormenta que se ha generado alrededor de Pedro Sánchez y buena parte de los barones territoriales. Durante su intervención inicial, Mendia no se ha referido a la situación de su partido, simplemente ha aludido a cómo ha afectado «el ruido político y mediático» que ha surgido por la «falta» de Gobierno en España, pero buena parte de la militancia y de los dirigentes no ocultan su malestar con el comportamiento de algunos compañeros de otras federaciones.

Y eso ha generado que las culpas no se dirijan contra Mendia, en el cargo desde septiembre de 2014 y que se presentaba por primera vez como candidata a lehendakari. La líder del PSE ha apelado a la «fragmentación», a la entrada de Podemos y a la baja participación como factores «fundamentales» para explicar los malos resultados. «Pero no estamos quitando responsabilidades», ha matizado. A partir de ahora, el PSE abrirá un debate sobre cómo afrontar los próximos años, cuya primera parada será el comité nacional que se celebrará el próximo miércoles, día 5 de octubre. El liderazgo de Mendia no está en cuestión aunque, como ella misma ha indicado, el PSE debe celebrar un congreso ordinario en los próximos meses en el que «todo se revisará».

Apuesta por la «estabilidad»

La reunión del comité nacional sí servirá para certificar la estrategia a seguir en el corto plazo y la política de pactos. Mendia no ha querido desvelar nada. A pesar de que en varias ocasiones se le ha insistido sobre si es o no partidaria de formar un gobierno de coalición con el PNV, una fórmula que ya se da en ayuntamientos y diputaciones, la secretaria general del PSE ha optado por la ambigüedad y se ha limitado a señalar que apuesta por la «estabilidad». La dirigente socialista ha manifestado que espera que de forma oficial el PNV le traslade qué tipo de acuerdo quiere firmar y con qué objetivos para desvelar su postura.

Solo a preguntas de los periodistas se ha referido a la situación interna del PSOE. Y una vez más para mostrar su respaldo a Pedro Sánchez y su apoyo a la convocatoria de unas primarias express y un congreso federal. Algo que irrita a los críticos. Mendia ha apostado por dar la voz a los militantes, y cuando se le ha cuestionado sobre si esa rapidez no provocará que el partido se divida aún más, ha recalcado: «Hemos llegado a un punto de no retorno que debe desembocar en un congreso».