El Correo

El PNV arrasa en Álava y el PSE pierde la mitad de escaños

Urkullu arrasa en Álava y el PSE cae a la mitad
  • Los retrocesos del PSE y EH Bildu benefician al PP que se coloca como segunda fuerza más votada en el territorio

El PNV ha vuelto a ser la fuerza más votada en Álava. La lista encabezada por el actual lehendakari, Iñigo Urkullu, ha convencido a cerca del 28% de quienes han acudido este domingo a introducir su papeleta en la urna, lo que se ha traducido con 8 escaños en el próximo Parlamento vasco. Los jeltzales revalidan el triunfo de hace cuatro años cuando retomaron el poder después de tres años de gobierno del socialista Patxi López, que también les había arrebatado la victoria en el territorio histórico en 2009. De esta manera, se completa un ciclo electoral en el que cuatro fuerzas diferentes se han repartido las victorias. En poco más de dos años, EH Bildu fue la principal fuerza en las europeas en Álava; el PP, en las municipales y forales; Podemos en las generales, y ahora el PNV, en unas autonómicas en las que hubo una tasa de participación del 60,70%.

Esto supone un auténtico ‘balón de oxígeno’ para el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, y el diputado general Ramiro González. Ambos gobiernan sin haber conseguido el apoyo mayoritario y su poder a veces se ha puesto en entredicho por la oposición ante los reveses de los nacionalistas en las generales del 20-D y 26-J, pero la potente victoria del 25-S -con 1 escaño más que en 2012- les servirá para tomar aire de manera momentánea. Unos buenos resultados que no han acompañado a su socio en ambas instituciones, el PSE, que ha perdido la matad de sus escaños por el territorio histórico.

El segundo puesto estuvo en un pañuelo. Si bien los sondeos indicaban que la lucha iba a ser entre Elkarrekin Podemos y EH Bildu, el PP ha dado la gran sorpresa cuando pocos contaban con ellos. El exministro Alfonso Alonso ja logrado más del 18% de los sufragios y 5 escaños, los mismos que hace cuatro años. Sin embargo, su resultado se puede catalogar de exitoso ya que en 2012 era la cuarta fuerza en Álava y ahora sólo le superan los peneuvistas.

Los abertzale, por su parte, no han conseguido que el protagonismo de Miren Larrion en las últimas semanas haya surgido el efecto deseado. Si bien ha frenado el avance de los podemitas, como ha sucedido durante el primer tramo de la legislatura en el Ayuntamiento vitoriano, no ha sido suficiente para frenar el inesperado avance de los populares. En total, ha convencido a más del 17% de los votantes, que corresponde a 5 miembros de los 25 que le corresponden a Álava en el Parlamento autonómico, 1 menos que hace cuatro años.

Elkarrekin Podemos no ha logrado el deseado ‘sorpasso’ en el territorio histórico y su resultado será difícil de digerir para sus máximos dirigentes porque esperaban disputarle la segunda plaza con EH Bildu e incluso se han quedado fuera del podio. Con más del 16% de los sufragios y 4 sillones, sus resultados han quedado muy lejos de las cotas alcanzadas en las generales, ya que el 26-J superaron las 51.000 papeletas. Siempre que Pablo Iglesias no ha sido el cabeza de cartel, sus resultados se han resentido de forma significativa.

Pero los socialistas han sido los grandes damnificados y siguen en caída libre. En 2009 fueron la fuerza más votada en Álava y ahora se tienen que conformar con la quinta posición. En estas ocasión apenas ha recibido el apoyo de 13% de los sufragios que corresponden a 3 escaños en la Cámara vasca, la mitad que en 2012. La irrupción de Elkarrekin Podemos, su paso por el Gobierno vasco y la gestión de la crisis han provocado que hayan sufrido un retroceso sin parangón.

Por otra parte, los sondeos no han fallado y Ciudadanos no entrará en la Cámara vasca. El cambio de escenario ha afectado de manera especial a la fuerza naranja. Las numerosas visitas de Albert Rivera a Vitoria no se han traducido en un escaño para Nicolás de Miguel, que esperaba coger el relevo de Gorka Maneiro y mantener el solitario sillón que hasta ahora conservaba UPyD (Unión Progreso y Democracia)