El Correo

Del feudo socialista que ya no lo es al bastión del PP

Dos hombres preparan su voto antes de depositarlo en la urna este domingo.
Dos hombres preparan su voto antes de depositarlo en la urna este domingo. / Jordi Alemany
  • Los resultados de las elecciones autonómicas en seis municipios emblemáticos de Euskadi

Los resultados de unas elecciones dan para mucho. Importan los números grandes, los que hablan de los parlamentarios que se sentarán en la próxima legislatura en la Cámara de Vitoria. Pero no hay que descuidar los pequeños, esos que se dan en urnas de pueblos donde todos se conocen, en municipios cuya actividad ha forjado un carácter especial en su gente o en ciudades famosas por ser feudos de algunos candidatos o de algunas formaciones. En Euskadi hay enclaves que merecen ser escrutados más a fondo y aquí hacemos una pequeña selección de seis localidades que destacan por uno u otro papel.

Barakaldo: arrasa el PNV

Desde el año pasado, Barakaldo, la segunda ciudad de Bizkaia, está liderada por una alcaldesa nacionalista. Amaia del Campo acabó con tres décadas de gobierno socialista. Porque eso ha sido hasta ahora este municipio, un feudo del PSE. Sin embargo, los tiempos están cambiando y si en las municipales se quedaron a solo 52 votos de los jeltzales, en estos comicios, la diferencia ha sido abismal, cerca de 7.000. La formación que lidera Iñigo Urkullu ha obtenido 15.543 papeletas, casi el 34% del total, mientras que el PSE se ha quedado con 8.766, un 19%, aproximadamente.

En medio de ambas se ha colado Podemos, aunque si miramos los resultados de las elecciones generales del 20 de diciembre y del 26 de junio, no es raro. En esta ocasión, Pili Zabala ha seducido a 9.403 vecinos, un 20,5%, que no está mal pero no llega a los resultados obtenidos por Pablo Iglesias, que en junio arrancó casi 19.000 sufragios. Entonces, el PSE también logró aventajar a los jeltzales en 2.000 votos.

Bildu y el PP también pierden apoyos, aunque en mayor medida la primera, que pasa de 7.236 papeletas a 5.056. Los populares se quedan sin un millar. Ciudadanos, por su parte, es sexta fuerza política, con el 2,33% de los sufragios.

Mondragón: de abertzales a jeltzales

Mondragón es uno de esas localidades donde siempre se mira con lupa lo que votan sus vecinos. Sobre todo, después del asesinato en 2008 de Isaías Carrasco, exconcejal socialista. Entonces, el equipo de gobierno que lideraba Bildu se negó a condenar la acción de ETA pese al clamor popular y un mes más tarde, su regidora, Inocencia Galparsoro, fue encarcelada por su vinculación con la banda terrorista. Antes que Galparsoro, en Mondragón ya había gobernado la izquierda abertzale. Xabier Zubizarreta estuvo en el cargo diez años y fue relevado por el jeltzale José Loiti.

En las últimas municipales, el partido vencedor fue el PNV, que obtuvo 8 concejales por 7 de Bildu y 3 del PSE. Con estas cifras en la mano, es sencillo de asimilar la victoria de Urkullu, que ha conseguido 3.690 votos, aunque no muy lejos de los apoyos que ha obtenido Miren Larrión (3.489). La tercera fuerza política ha sido Podemos, con el 15% de las papeletas. Curiosamente, en las generales de diciembre y de junio, la formación morada había sido la fuerza más votada, pero está claro que el voto en autonómicas en Euskadi se rige por directrices muy distintas.

Los que se han llevado un buen sopapo han sido los socialistas, que solo ha obtenido 1.145 sufragios, mil menos que hace cuatro años. El PP mantiene su línea, rozando los 500 votos, sin apenas representatividad en la localidad.

Baños de Ebro/Mañueta: el bastión popular

No ha habido sorpresa en el pequeño pueblo alavés de Baños de Ebro, donde viven unos 350 vecinos. El PP ha vuelto a ganar en este municipio, el único en el que se impuso en las elecciones generales del pasado 26 de junio. En este enclave de La Rioja Alavesa, cuya economía depende fundamentalmente del vino, estaban llamados a votar 230 vecinos y la abstención ha sido del 35,65%, por debajo de la media de Euskadi. La fuerza que mayor apoyo ha obtenido ha sido el PP, como tradicionalmente, con 56 votos, aunque el PNV se le ha acercado peligrosamente con 55. En 2012, consiguió una ventaja de 8 papeletas que esta vez se ha evaporado en favor de Podemos, que ha logrado 5 sufragios. Pese a ello, se queda en cuarto lugar, por detrás del PSE, con 15 sufragios. Bildu ha logrado el apoyo de 4 votantes.

En las últimas generales, el reparto de fuerza fue similar. Solo destaca la irrupción de Ciudadanos, que entonces consiguió 11 votos, siete más que Bildu, que no rasca muchas papeletas en este municipio que tiene como uno de sus vecinos más célebres a Roberto Blanco, alcalde durante más de veinte años y que fue sucedido por su compañero de partido Borja Monje en esta última legislatura. En este municipio con mayoría del PP nació Adolfo 'Txiki' Muñoz, el secretario general del sindicato ELA, que se ha movilizado contra el Gobierno vasco en plena campaña electoral.

Urduliz: el pueblo del hospital, del PNV

32 años hacía que no se inauguraba un hospital en Euskadi hasta que la pasada primavera abrió sus puertas el hospital de Urduliz. Lo anunció el Ejecutivo de Patxi López en 2010, pero lo inauguró Iñigo Urkullu el pasado julio, un día en el que recordó la inversión hecha, 60 millones de euros más 45 todos los años para mantenimiento. El centro sanitario era una vieja demanda vecinal de aquellos que residen en la margen derecha del Nervión y comarcas cercanas, como Uribe Kosta y aunque funciona todavía a medio gas, en un par de años estará apleno rendimiento.

¿Han pasado los votantes por alto este detalles? Pues a tenor de lo que ha salido de las urnas, no. El PNV ha ganado con rotundidad en este municipio con 1.065 sufragios, un 49% del total. En 2012 fuero 972, el 45%. La segunda fuerza no ha cambiado, Bildu se ha hecho fuerte, aunque ha bajado de 324 a 492 votos. Podemos le roba la tercera posición al PSE, con un 14% de las papeletas. Ya en las generales, esta formación quedó segunda por detrás del PNV.

Los socialistas pierden un 5% de los votos con respecto a las municipales de 2012, una tendencia que ya se avanzaba en los resultados obtenidos en las generales del 20 de diciembre (6,65%) y del 26 de junio (6,8%), y en las últimas municipales, en 2015, donde se quedaron con 107 votos, un 5,17% del total.

Llodio: repite el PNV

El final de esta campaña fue calentito en el pueblo natal del exlehendakari Juan José Ibarretxe, al que Pello Urizar, ahora en Bildu, intentó atraer a su causa. "Quienes nos ilusionamos con Ibarretxe (en alusión a su plan independentista) tenemos espacio en Bildu", soltó. El que fuera alcalde de la localidad entre 1983 y 1987 le respondió vía Twitter: "Mi sitio está en el PNV". Y en la universidad, donde se ha centrado desde que abandonase Ajuria Enea.

Así las cosas, ¿quién ha ganado en Llodio? Pues no ha habido sorpresas: la formación más votada ha sido el PNV y con un resultado muy similar al de hace cuatro años, con casi un 37% (dos puntos más que en 2012). Bildu se queda como segunda fuerza, con un 24% (cinco puntos por debajo que en las últimas autonómicas). Podemos se convierte en tercer lugar, después de arrancar 1.416 papeletas, un 15,11% del total. Unos votos que proceden, sobre todo, de las urnas socialistas, que han perdido el apoyo de un 6% de los vecinos llamados a las urnas. En las últimas generales, la formación morada que aquí lidera Pili Zabala arrasó, obtuvo un 32% de las papeletas, pero no ha podido repetir el éxito.

Elgoibar: el partido de Otegi, segundo

El PNV se hace fuerte en esta plaza. El pueblo natal de Arnaldo Otegi ha refrendado su apuesta por los jeltzales en estas autonómicas, como viene siendo tradicional en los últimos años. Este municipio guipuzcoano de unos 12.000 habitantes es también conocido como la capital de la máquina herramienta por su potente industria en este sector. Con estos datos, no sorprende que la fuerza más votada con el 100% escrutado haya sido la liderada por Urkullu, con 2.341 votos, 13 votos más que en 2012.

La segunda fuerza política es Bildu, que pierde cerca de 400 sufragios con respecto a hace cuatro años. Lo más sorprendente es la irrupción de Elkarrekin Podemos, que se lleva un 10% de las papeletas depositadas en las urnas (583, concretamente) y araña apoyos a la formación que apoya Otegui, al PSE (que sufre un descenso de 500 votos) y, en menor medida, el PP (unos 60). Este ascenso de Podemos sigue en la línea de los resultados de las últimos comicios generales, donde también fue el tercer partido más apoyado por los vecinos, con cerca de un 24%.