El Correo

Un mapa político muy distinto al de las elecciones generales

Las elecciones autonómicas se celebran apenas tres meses después de las últimas generales y con la amenaza de que, si persiste el bloqueo institucional en Madrid, los ciudadanos vuelvan a ser llamados a las urnas en Navidad. La singularidad de los comicios al Parlamento vasco, en los que el nacionalismo suele obtener sus mejores resultados, y probablemente los efectos del enrarecido clima político nacional se traducirán en unos resultados muy distintos a los del pasado 26 de junio, según la encuesta de Ikerfel.

El PNV, que fue superado entonces por Podemos, aumentaría en 11,8 puntos su apoyo respecto a las generales al obtener el 36,7% de las papeletas. EH Bildu, que sufrió un espectacular revés el 26-J, también recuperaría una parte de los votos que se le escaparon a la abstención: 5,6 puntos, hasta sumar el 18,9%.

Por contra, la marca morada se dejaría por el camino un 9,8% y el PP un 4,1%. Los socialistas cederían un 1,3%, al igual que Ciudadanos, aunque en este último caso ese porcentaje equivale a más de una tercera parte de su respaldo electoral.

El sondeo prevé en las autonómicas vascas una abstención del 34,6%, medio punto más que en las elecciones de hace cuatro años.