El Correo

La mayoría de los vascos quiere más autogobierno pero rechaza romper con España

gráfico

Gráfico de la encuesta

/ Gonzalo de las Heras

  • Sólo un 18% de la población reivindica la independencia, según una encuesta de Ikerfel para EL CORREO

Una abrumadora mayoría de los ciudadanos vascos apuesta por un marco autonómico y por permanecer dentro de España. Eso sí: la mitad de la población defiende que el Gobierno que surja de las próximas elecciones negocie con Madrid un nuevo estatus que amplíe el actual nivel de competencias de Euskadi. Por contra, un 28% se declara satisfecho con el modelo diseñado en el vigente Estatuto de Gernika, mientras un 18% reivindica la independencia. Así se desprende de un sondeo realizado por la empresa Ikerfel para EL CORREO de cara a los comicios del 25 de septiembre.

La fiebre soberanista que ha impregnado el debate político en Cataluña, y que se ha traducido en un pulso con el Estado, está muy lejos hoy por hoy del sentir de la sociedad vasca, según los resultados de la encuesta. Los partidos parecen haber asumido de forma implícita esa situación al desarrollar una campaña en la que están acentuando el protagonismo de cuestiones de índole social como el empleo, la sanidad o la educación. El derecho a decidir, en sus diversas formulaciones, ocupa un menor espacio que en anteriores citas con las urnas incluso en los mensajes de la izquierda abertzale, aunque se mantiene como uno de los principales elementos de controversia entre las distintas formaciones.

La relación entre Euskadi y España no figura entre las grandes preocupaciones de la ciudadanía. Cuando se pide a las 2.700 personas consultadas para el sondeo –900 en cada territorio histórico– que citen sus tres principales prioridades de forma espontánea –sin plantearles un listado cerrado de temas–, solo un 3% apunta la independencia, un 2% un aumento del autogobierno y un 1% la negociación de un nuevo estatus político. El paro y otras cuestiones de índole social y económica arrasan en ese ránking.

Nuevo estatus

Pese a ello, la encuesta sí refleja una aspiración social de ampliar las cotas de autogobierno. Al ser interrogados al respecto, dos de cada tres encuestados (el 64%) ven con buenos ojos que el próximo Gobierno vasco alcance un nuevo estatus de relación con España, previo pacto con Madrid. Esa iniciativa es mayoritaria entre los electores de todos los partidos, aunque por márgenes muy diversos. Y, según se desprende de sus respuestas, también con objetivos dispares. Los más entusiastas con ella son los del PNV (72%) y EH Bildu (68%). Los menos, los del PP (52%) y los socialistas (56%).

Solo un 18% reivindica que ese nuevo modelo de relación con el Estado se traduzca en la independencia de Euskadi. Ese porcentaje es muy inferior al 47,7% favorable a la secesión de Cataluña que arroja la última encuesta de la Generalitat, elaborada el pasado julio, y se mantiene en niveles similares (17%) a los registrados antes de las autonómicas vascas de 2012. Esta fórmula encuentra sus principales defensores entre los más jóvenes (el 25%), aunque es claramente minoritaria en todos los tramos de edad y pierde fuerza a medida que avanza los años de los entrevistados. En Gipuzkoa encuentra su respaldo más alto: un 22%, frente al 17% de Bizkaia y el 14% de Álava.

La independencia únicamente es la alternativa mayoritaria entre los votantes de la izquierda abertzale: la respalda el 70% de ellos. Entre los seguidores del PNV el porcentaje la apoya apenas un 13% y un 11% de los de Elkarrekin Podemos, que ha incluido en su programa el derecho a decidir.

La apuesta estatutaria

Elevar las competencias de Euskadi, pero sin romper por España, es el modelo por el que apuesta la mitad de los entrevistados (el 49%) y el preferido por los electores jeltzales (60%) y de la marca morada (58%), a gran diferencia de las demás alternativas.

Por contra, un 28% de la población se da por satisfecha con el actual nivel de autonomía. En este grupo, que supera el diez puntos al de partidarios de la independencia, predominan los simpatizantes del PP (61%). Los del PSE se dividen casi a partes iguales entre esta opción (47%) y el incremento del autogobierno (45%). Sólo un 2% plantea reducirlo y reformar el Estatuto de Gernika para ceder transferencias al Gobierno central. Los votantes de Ciudadanos se reparten entre esta última vía (35%), el incremento de competencias (35%) y el mantenimiento del marco actual (28%).