El Correo

MÚSICA LIGERA

Larrion y Otegi, en un acto de precampaña.
Larrion y Otegi, en un acto de precampaña. / EFE
  • Los candidatos de EH Bildu se podemizan: sinríen, tuitean, hablan a la gente... Miren Larrion es la sorpresa de la camapaña

Si la campaña no se revoluciona, pronto veremos a algún candidato de EH Bildu llegar a una entrevista con una guitarra y responder a las preguntas cantando. ¿El repertorio? Javier Krahe, Los Chikos del Maíz, Nacho Vegas, Vetusta Morla y Muse. Nada de Fermín Muguruza. Cuando le pregunten por ETA, el candidato se pondrá unas gafas redondas y una peluca crística. Entrecerrando los ojos, entonará: «Imagine there´s no heaven…»

Estas elecciones la batalla se disputa por el segundo puesto. Podemos llegó para desalojar al PNV, pero abrirá champán si supera a EH Bildu. Por ahora, la táctica elegida para hacerlo es la que no funcionó en las generales: ignorar al rival con prepotencia Bogart: «Si pensara en ti, probablemente te despreciaría». En EH Bildu en cambio se podemizan: sonríen, tuitean, hablan de la gente. Si Jon Idigoras levantara la cabeza… Primero lo de los toros, luego esto. Donde las voces ancestrales gritaban «alde hemendik» hoy se desea «un país compartido». En el programa de estas elecciones no aparece una sola vez la palabra «conflicto». Euskadi huye instintivamente de su pasado y en EH Bildu intuyen que su futuro pasa por la amabilidad. Al menos en campaña. Las últimas citas electorales confirmaron que Podemos se interpone entre ellos y miles de votantes.

El efecto que la candidatura de Otegi habría tenido entre esos votantes es algo que no sabremos. Pero quizá no sea para tanto. Otegi mantiene prietas las filas y aporta un caudal simbólico, pero es un viajero que llega del pasado. Tanto, que puede que el Constitucional haya terminado por perfeccionarle la campaña a EH Bildu. Primero fabricando un mártir. Después, apartándolo. Sucede porque Maddalen Iriarte y Miren Larrion, las sustitutas prácticas de Otegi, no son símbolos, sino gente normal: lo que piden los tiempos. Y ambas lo están haciendo bien, especialmente bajo el foco mediático, que es donde se ganan los votos dubitativos. Iriarte es una experimentada periodista y domina el medio. Su papel en el debate de ETB-1 fue notable. Consiguió ser punzante sin parecer ofensiva y le imprimió un sello personal a las consignas. Nunca habíamos visto a un político mirar a cámara sin que resultase artificial. Tampoco habíamos visto a un candidato de EH Bildu matizando que no pertenece a la izquierda abertzale.

Por su parte, Miren Larrion es probablemente la revelación de la campaña, al menos fuera de Vitoria, donde ya se conocía su labor como concejal. Como Iriarte, transmite cercanía, pero le añade solidez. Estos días ha habido codazos en las redacciones: Larrion es muy buena. Ayer en ‘Los desayunos de TVE’, Sergio Martín le preguntó si la violencia en el País Vasco era el pasado y ella comenzó recordando que ETA cesó su «actividad armada» hace cinco años y que los mediadores lo han confirmado. Inmediatamente añadió: «Por desgracia, la violencia no ha acabado…». Cualquiera habría apostado por lo que venía después, esa concreta retahíla. Pero no. «Mira la cantidad de violencia machista que hemos tenido», dijo Larrion. Es imposible imaginar a Otegi pegando semejante capotazo. También es imposible que a él se le hubiese permitido. No se está viendo mucho a Otegi en la campaña y puede entenderse. A ver cómo cantas ‘Imagine’ con todos esos ‘joaldunak’ a tu alrededor, sin parar, con los cencerros, menudo estruendo.