El Correo

La inmigración preocupa más a los vascos que la falta de Gobierno en Madrid

Manifestación a favor la inmigración celebrada en Bilbao.
Manifestación a favor la inmigración celebrada en Bilbao. / EL CORREO
  • ETA y la violencia desaparecen de la lista de problemas que interesan a los ciudadanos de Euskadi al tiempo que la crisis y sus consecuencias se convierten en la máxima inquietud, según los datos del CIS

La fotografía estadística de Euskadi es la de una sociedad obsesionada con la crisis económica y sus consecuencias, con una gran inquietud con respecto al paro, en especial cuando la edad se acerca a la cincuentena, y, en mucho menor grado, con los problemas de la juventud. Según los datos de la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el resto de cuestiones que podrían figurar en la agenda política despiertan un interés nimio en la ciudadanía vasca. El terrorismo como cuestión a resolver apenas genera atención-en algunos sectores como los jóvenes, ninguna- mientras que debates como la inmigración preocupan algo más. Es paradójico que la incapacidad de los principales partidos para formar Gobierno en Madrid no sea vista como un problema por los vascos. Esta cuestión, entre los menores de 24 años, por ejemplo, se desprecia y su interés por el asunto es cero.

En el trabajo estadístico del CIS refleja que el paro es considera el principal problema de Euskadi por el 61,8% de los vascos. Su interés por esta cuestión, sin embargo, aumenta en función de la edad. Mientras que sólo un 30% de los menores de 24 años afirma que esta es su mayor inquietud, cuanto más se acerca la edad de la jubilación la inquietud aumenta. En este sentido, el 74,8% de los vascos con edades entre 45 y 54 años define el desempleo como el mayor problema. La encuesta revela que la visión del paro en Euskadi podría estar guiada por las expectativas. Mientras que los jóvenes, en edad de estudiar o buscar el primer empleo, son más optimistas, son los sectores que se enfrentarían con más edad a la necesidad de encontrar un nuevo puesto de trabajo quienes se confiesan más pesimistas.

Corrupción y fraude

Después del paro, y los problemas económicos entendidos de forma genérica -carestía de la vida, situación financiera global...- el resto de materias que conforman la agenda social no son consideradas una prioridad en Euskadi. La falta de Gobierno central, en este sentido, tan sólo supone una fuente de intranquilidad para el 0,4% de los vascos. Entre los jóvenes, la angustia por esta cuestión es cero, al igual que en la franja de edad comprendida entre los 35 y los 44 años. Estas cifras podrían relacionarse con el hecho de que, al tratarse de una cuestión que no se puede resolver en Euskadi, no se contempla como una prioridad. La corrupción y el fraude se mueven en parámetros similares -sólo el 0,6% de los vascos la considera un problema básico.- Esta relación entre la capacidad de las instituciones vascas para incidir en una cuestión y el interés que despierta podría explicar también que las pensiones -dependientes del Gobierno central- sean una fuente principal de inquietud para el 0,4% de los vascos. En las edades comprendidas entre los 18 y los 54 años, el asunto ni siquiera se contempla entre los considerados problemáticos, aunque, al acercarse la edad de jubilación, si que es una cuestión que se considera clave para el 0,3% de los ciudadanos. En los mayores de 65, el interés asciende al 0,9%.

En el caso de la inmigración, un 2,1% de los vascos creen que esta cuestión es prioritaria, una de las cifras más elevadas si se deja fuera el paro. En las mujeres, la gestión de la llegada de migrantes es unas décimas superior a la de los hombres (2,2% en el sector femenino y 1,9 en el masculino). El interés por este tema aumenta con la edad, aunque con cambios muy relativos. Para un 1% de los jóvenes es prioritario, cifra que se eleva al 3% entre los mayores de 40 años.

Pasar página

En el caso de la violencia de ETA y sus consecuencias, la encuesta del CIS refleja el alejamiento de la sociedad vasca hacia estas cuestiones que se ha detectado en todas los trabajos estadísticos de los últimos años. Tan sólo para un 0,6% de los encuestados los presos de la organización terrorista generan algún tipo de inquietud, por ejemplo y el terrorismo de la banda, de forma genérica, inquieta tan solo al 0,1% de los ciudadanos. En el caso de los menores de 24 años, la preocupación es cero, inexistente, lo que afianza la tesis de que una nueva generación no se siente concernida por lo que supusieron los años de la violencia o simplemente los desconoce al no haberlos vivido. Lo mismo sucede con las edades comprendidas entre los 35 y los 54 años, tramos de edad que conocieron de cerca los efectos del terrorismo, un dato que sí que se ajusta a la intención de pasar página. Entre los mayores de 65, sólo el 0,1% de los vascos juzga que es una cuestión básica.

Los datos del CIS, no obstante, revelan que el autogobierno sí que es una cuestión más interesante para los encuestados. La falta de autonomía y las demandas de independencia son prioritarias para el 3,3% de los vascos, una inquietud que aumenta entre la juventud (llega al 5,3% entre los menores de 24) y en el caso de los ciudadanos en la cincuentena desciende hasta el 1,7%. El euskera tampoco es una fuente de conflicto en ningún sentido. A un 0,4% le preocupa la cuestión del idioma entendida como imposición y a un 0,2% le inquieta la falta de desarrollo de la cultura vasca.