Solo dos profesionales vascos expatriados se han acogido al plan para regresar a Euskadi desde 2015

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantza Tapia./EL CORREO
La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantza Tapia. / EL CORREO

El programa Landhome, que cuenta con una partida económica de 400.000 euros anuales, no ha conseguido en 2017 ninguna petición para volver al País Vasco

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

Desde 2015 está vigente en Euskadi el programa Landhome, un plan del Ejecutivo autónomo para facilitar el regreso al País Vasco de los profesionales que se marcharon de Euskadi durante la crisis. Sin embargo, la medida apenas está teniendo efectividad. Desde que entró en vigor este sistema de ayudas sólo dos personas han solicitado que se le facilite el regreso a la comunidad, según datos oficiales del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras remitidos al Parlamento vasco ante una pregunta de Podemos.

El programa Landhome, tal y como lo presentó el Ejecutivo autónomo, se creó con la idea de ayudar a regresar a los profesionales expatriados, en especial, a directivos y técnicos que llevasen al menos cuatro años fuera de Euskadi. Se dotó con un presupuesto anual de 400.000 euros y se estableció que el Gobierno vasco pagase la mitad del salario bruto del profesional durante el primer año, con un límite de 35.000 euros por contrato. La medida, además de permitir el regreso, buscaba que las empresas vascas pudieran cazar talentos en el exterior al favorecer la contratación de empleados cualificados en el extranjero. La edad máxima para acogerse a esta subvención era de 50 años.

«NInguna solicitud»

Sin embargo, el éxito de este modelo ha sido escaso. Según los datos del departamento que dirige Arantxa Tapia, dos personas se han acogido a la medida, lo que ha supuesto una inversión de 28.350 euros en un caso y 22.500 en el otro. Estas dos contrataciones se realizaron en el periodo de 2015-2016. En el año 2017 que está a punto de finalizar, la fortuna ha sido menor. Según la propia respuesta de la consejería, «la convocatoria se mantiene abierta y se han registrado varias llamadas mostrando interés en acogerse al programa, si bien, a la fecha todavía no se ha concretado ninguna solicitud».

En su respuesta parlamentaria, el departamento de Desarrollo Económico no ofrece datos sobre el número que personas emigradas que podrían acogerse a esta medida. Según el documento remitido al Parlamento, es la SPRI la que se encarga de identificar a los potenciales 'clientes' de estas ayudas. La consejería, por otra parte, recuerda que también existe otro programa para el retorno de jóvenes dependiente del Departamento de Empleo y Políticas Sociales pero reconoce que no existe ningún protocolo de coordinación entre los departamentos.

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