El Gobierno vasco ofrece 13.500 plazas de funcionarios hasta el año 2020

Un momento de la reunión de la Mesa General de la función pública / Irek

Los sindicatos consideran insuficientes la oferta de empleo público y la subida salarial del 1,5% para el próximo año en la Administración

XABIER GARATE

La mesa general de la Función Pública se ha reunido este viernes en Vitoria para hablar de las condiciones de trabajo de los cerca de 70.000 empleados dependientes del Gobierno vasco, una cifra que incluye los de la Administración general, la enseñanza, Osakidetza, la Ertzaintza... El encuentro mantenido por responsables del Ejecutivo y de los sindicatos ha finalizado sin acuerdos.

Las centrales han considerado insuficiente una propuesta para elevar a 13.500 las plazas de las Ofertas Públicas de Empleo (OPE) hasta 2020, así como subir el próximo año los salarios un 1,5 % y recuperar las aportaciones al fondo de pensiones de Itzarri.

Antes de comenzar la reunión, el viceconsejero de Función Pública, Andrés Zearreta, había avanzado que el Ejecutivo de Urkullu plantea la recuperación en 2018 de las aportaciones a Itzarri (la EPSV que gestiona el plan de previsión de los funcionarios vascos) por un importe del 0,5 % de los salarios, es decir, unos 17 millones. Añadió que estas aportaciones estaban prohibidas desde 2012 por una normativa básica del Gobierno central.

El aumento salarial planteado por el Gobierno vasco se desmarca de la idea del Ejecutivo central de referenciarlo al crecimiento del PIB nacional. Vitoria considera que esto último es un indicador «variable» que «no representa, necesariamente, la evolución real de la economía vasca».

Zearreta ha defendido en el encuentro las OPEs planteadas. También ha destacado que se elevan a 13.500 las plazas que se sacarán a oposición hasta final de la legislatura: 1.500 en la Administración General (Lakua), 5.000 en Osakidetza, 5.000 en Educación, 1.600 en Seguridad y 400 en la Administración de Justicia. Asismismo, ha informado a los sindicatos que de que se está elaborando un proyecto de ley para abonar este mismo año el último pago pendiente de la extra de 2012. La medida supondrá un desembolso de 42 millones. A partir del año que viene se retomará la normalidad y las extras volverán a abonarse en junio y diciembre.

Rechazo de los sindicatos

Sin embargo, los representantes sindicales han rechazado las propuestas del Ejecutivo. Así, ELA ha señalado a través de un comunicado que la oferta real de plazas para las OPE es de 10.000 porque ya se han sacado a concurso 3.500 (en Osakidetza y Educación). Ha reclamado, asimismo, que estas convocatorias «permitan recuperar» los 17.500 empleos públicos «destruidos» en los últimos años, «consolidar 30.000 empleos de calidad y estables» y hacer frente a las ausencias de los 9.000 funcionarios que se jubilarán en esta legislatura.

ELA ha calificado de «tomadura de pelo» la propuesta de subida salarial del 1,5%. Ha alegado que supone «una nueva pérdida de poder adquisitivo», que según sus cálculos ya supera el 15 % desde el inicio de la crisis.

Desde LAB, Gorka Berasategi ha censurado la «falta de voluntad» del Gobierno vasco para «superar el ciclo de recortes» y ha tachado de insuficiente la subida salarial propuesta, «que quedará por debajo del IPC». También ha encontrado «insuficiente» el número de plazas para las OPE, únicamente «perpetuarán la eventualidad». Berasategi ha considerado además que "se podrían hacer más esfuerzos" con la aportación a Itzarri.

En opinión de Maite Garabieta (CCOO), las propuestas del Gobierno son «realmente escasas» en todas sus vertientes, aunque ha confiado en que puedan concretarse y mejorarse según avance la negociación.

Arantza Agote, de UGT, ha valorado como «un pasito adelante» la reanudación de las aportaciones a Itzarri, aunque se «racanee» al plantear un 0,5 %, «muy lejos» del 3 % acordado en 2011. Además, ve «claramente insuficientes» las OPE y reclama la recuperación paulatina del poder adquisitivo, empezando por una subida salarial del 3 %.

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