La reforma del Concierto permitirá a las diputaciones vascas cobrar impuestos a más contribuyentes

El ministro Montoro y el consejero Azpiazu, en la firma en la ratificación del acuerdo./Efe
El ministro Montoro y el consejero Azpiazu, en la firma en la ratificación del acuerdo. / Efe

Unas 300 empresas que hasta ahora tributaban al Estado pasarán a depender de las haciendas forales

MANU ALVAREZ

El acuerdo alcanzado por los gobiernos central y vasco para aprobar la nueva Ley Quinquenal del Cupo –que servirá como guía para calcular las aportaciones de Euskadi al Estado en el periodo de 2017 a 2021- tendrá un claro tinte continuista respecto a la situación anterior, pero una reforma del Concierto Económico que se ha incorporado al mismo pacto será muy beneficiosa para las instituciones vascas. A partir de ahora las diputaciones ampliarán el número de contribuyentes a los que cobrarán sus impuestos, tanto el de Sociedades como el IRPF y el de Sucesiones, tras modificar algunos parámetros en los denominados «puntos de conexión». Según las estimaciones del Gobierno vasco, unas 300 empresas que hasta ahora presentaban su declaración en la Agencia Tributaria, pese a tener su sede social en Euskadi, pasarán a depender de las diputaciones. No solo a efectos de recaudación, sino también de la normativa que deben aplicar.

El Concierto Económico establece los límites para que un contribuyente dependa de las diputaciones forales o del Estado. Hasta ahora, las sociedades con sede en Euskadi cuyas ventas anuales superaban los 7 millones de euros, estaban obligadas a tributar ante el Estado –incluso a aplicar la legislación común del Impuesto de Sociedades- si realizaban más del 75% de sus ventas fuera de la comunidad autónoma. El acuerdo, que deberá ser ratificado el próximo martes en la Comisión Mixta de Concierto, permitirá elevar ese techo de facturación hasta los 10 millones de euros, lo que ampliará el número de empresas vinculadas a las haciendas forales y hará que disminuyan las que estaban ligadas a la Agencia Tributaria. También deberán tributar ante las diputaciones las empresas que aun teniendo su sede social fuera de Euskadi realicen más del 75% de sus ventas en la comunidad autónoma vasca. El Ejecutivo de Vitoria no ha cuantificado todavía el número de empresas que se encontrarían en esta situación.

En el caso del IRPF, las diputaciones podrán añadir ahora a sus ingresos las retenciones de un buen número de trabajadores del mar. Hasta ahora se consideraba que su salario se generaba en aguas internacionales y pese a ser contribuyentes con domicilio en Euskadi, las retenciones se ingresaban en la Agencia Tributaria del Estado. Lo mismo sucedía con empleados de empresas vascas que obtenían su sus ingresos en el extranjero y que a partir de ahora también ingresarán sus retenciones en las haciendas forales. Por último, en el caso del Impuesto de Sucesiones, las diputaciones podrán cobrar el impuesto generado por las herencias que reciben contribuyentes vascos, cuando el fallecido era un residente en el extranjero. Estos impuestos también eran recaudados por el Estado hasta ahora.

La nueva Ley Quinquenal del Cupo no incorporará novedades sustanciales sobre el método que se ha utilizado para el cálculo de esta aportación vasca a los Presupuestos Generales del Estado, ya que se mantendrá el mismo índice de imputación –el ya famoso 6,24%- que se aplica desde la aprobación del primer Concierto Económico de la democracia. Para este año, el Cupo provisional que deberá pagar Euskadi –la cifra no será definitiva hasta que se produzca la liquidación de los Presupuestos de 2017 a lo largo del próximo ejercicio- ascenderá a 1.300 millones de euros.

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