La petición de los jubilados vascos: salario mínimo de 1.200 euros y pensiones de 1.080

Jubilados getxotarras expresaron ayer su malestar en la plaza del Ajedrez de Las Arenas./FERNANDO GÓMEZ
Jubilados getxotarras expresaron ayer su malestar en la plaza del Ajedrez de Las Arenas. / FERNANDO GÓMEZ

Exigirán mañana en sus manifestaciones trabajos dignos y una prestación acorde a la Carta Social Europea

ERLANTZ GUDE

Un salario mínimo de 1.200 euros. Es el importe en el que los pensionistas alaveses fijan la «dignidad» del trabajador y representa el elemento más novedoso que los jubilados vascos exponen en los manifiestos que leerán al término de sus marchas de mañana -en respuesta al llamamiento realizado por la coordinadora estatal-, que esperan que sean «masivas», tal y como recoge el texto del movimiento vizcaíno, que da por hecha una afluencia multitudinaria en Bilbao.

Tanto el colectivo territorial como el alavés han redactado textos que remarcan su inconformismo ante las mejores pensiones arrancadas por el PNV al PP en la negociación presupuestaria. De hecho, el movimiento vizcaíno, al que las autoridades comunicaron que debía desviar su recorrido por la calle Ibáñez, contemplaba una sonora protesta frente a Sabin Etxea, que no tendrá lugar por la vuelta al trayecto original por la Plaza Circular.

Ambas plataformas territoriales redundarán mañana en sus habituales exigencias: el blindaje del incremento de las prestaciones acorde a la inflación, la supresión del factor de sostenibilidad -aplazado a 2023- y el difícil objetivo de lograr una pensión mínima de 1.080 euros, calculada en base a la recomendación sobre pensiones de la Carta Social Europea, de la que también se deduce el salario mínimo propuesto.

En su comunicado, particularmente incisivo, Pentsionistak Araba sostiene que renunciar a la movilización ahora supondría «dejar en la cuneta» a los perceptores de pensiones mínimas. Ambos movimientos reivindican mejores condiciones para los trabajadores, pero los alaveses extienden su defensa a los desempleados, «el 42% sin ninguna prestación social».

«Utópica pretensión»

Tras las acusaciones que la Asociación Guipuzcoana de Jubilados y Pensionistas ha recibido de colectivos de su territorio por desmarcarse de la manifestación una vez conocido el pacto entre PP y PNV, su presidente, José Agustín Arrieta, emitió ayer un comunicado en el que contesta a los críticos. Aunque estima que hay que perseguir nuevos avances, juzga «utópica» la pretensión de una pensión mínima de 1.080 euros.

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