La patronal pide contar con becarios no pagados y sin límite de edad

El presidente de la CEOE, Joan Rosell./EFE
El presidente de la CEOE, Joan Rosell. / EFE

Propone también ampliar el contrato de formación, ahora limitado a los menores de 30 años, a los 900.000 parados de larga duración

LUCÍA PALACIOS

La patronal quiere que el sistema de becarios y prácticas esté menos regulado en cuanto a la remuneración de sus participantes y su edad. En un documento con sus propuestas remitido al secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, la CEOE parte de la premisa de que la «zona fronteriza» entre becas y contratos de trabajo «a veces resulta difusa». Apunta que las primeras son, «en general, asignaciones dinerarias o en especie orientadas a posibilitar el estudio y formación», aunque puede que ésta «en no pocas ocasiones fructifique en la realización de una obra». No obstante, afirma que tales «producciones nunca se incorporan a la ordenación productiva» de la firma que da la beca.

Ante esta situación, los empresarios demandan al Gobierno que «simplifique el sistema de prácticas en empresas», al tiempo que «delimite que las labores encomendadas al becario deben estar en consonancia con la finalidad de la beca». Eso sí, también le piden que «clarifique» que las prácticas académicas externas «tienen una naturaleza formativa no prestacional y, por tanto, no deben convertirse» al final en «una modalidad contractual» más. En todo caso, «teniendo en cuenta la multiplicidad de situaciones», la CEOE solicita que se «evite cualquier exceso de reglamentación que desincentive» el acceso de las empresas a tal sistema. Tampoco quiere que se regulen «normativamente percepciones económicas» y, asimismo, que se equipare la duración de las prácticas en todo el país.

Su lista de peticiones incluye flexibilizar unos requisitos de acceso que tacha de «rígidos y dificultosos». Así, por ejemplo, propone que se amplíe la edad de acceso -sin concretar hasta cuándo- para «jóvenes con titulación y sin experiencia», permitir trabajar los fines de semana y festivos en los centros «donde fuera necesario» y establecer en las prácticas un período de prueba para rescindirlas.

En cuanto al contrato de formación y aprendizaje, la patronal propone que «sea usado también para aquellos trabajadores de cualquier edad que hubieran sido despedidos en sectores en declive, a fin de que puedan orientar sus conocimientos hacia una nueva profesión». Se dirige, sobre todo, a los mayores de 45 años -ahora está reservado para menores de 30- demandantes de empleo y que hayan agotado la prestación. Son casi 900.000 personas, según la última Encuesta de Población Activa.

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