La Naval y el armador negocian el futuro del barco que intentaron 'robar'

Los dos remolcadores en Zierbena, poco antes de abandonar el puerto de Bilbao y emprender ruta hacia Holanda./fernando gómez
Los dos remolcadores en Zierbena, poco antes de abandonar el puerto de Bilbao y emprender ruta hacia Holanda. / fernando gómez

El astillero se moviliza para acabar el cablero, mientras la compañía holandesa Tideway quiere preservarlo de la quiebra de la factoría de Sestao y ponerlo en servicio lo antes posible

MANU ALVAREZ

El astillero La Naval de Sestao y la compañía holandesa Tideway intensificaron ayer las negociaciones con el objetivo de llegar a un acuerdo sobre el futuro inmediato del 'Living Stone', el buque cablero que se construye en los astilleros vizcaínos y que el armador pretendió llevarse en la noche del miércoles por la fuerza y sin avisar a nadie, con la ayuda de varios técnicos de su empresa y de dos remolcadores belgas que había contratado para esa extraña operación con matices piratas. Tideway quiere preservar el barco de la quiebra inminente en la que va a situarse La Naval -al buque le faltan aún seis meses de trabajo para estar terminado- y garantizar que entra en servicio lo antes posible, pero el astillero también reclama lo que cree que es suyo: un total de 9,5 millones de euros y el derecho a que los proveedores vascos terminen el trabajo, hasta que el buque esté listo para navegar.

Los dos remolcadores belgas contratados por el armador para 'robar' el barco del astillero -el 'Smit Nicobar' y el 'Union Sapphire'-, abandonaron en la tarde de ayer el puerto de Bilbao con rumbo a Rotterdam, a donde llegarán en la madrugada del próximo martes.

Ambas condiciones exigidas por La Naval -el pago y la finalización del 'Living Stone' en Bilbao- ya estaban sobre la mesa días atrás, cuando el armador -la cabecera del holding DEME tiene su sede en Amberes-, decidió tomar la directa e intentar sacar el buque de la dársena a la brava. El incidente, la intervención de la Ertzaintza para evitar la salida del barco y la posterior denuncia por parte del astillero, han dado a La Naval nuevas armas en esa negociación. De momento, los trabajos en su interior se han paralizado, pero el armador necesita el cablero con urgencia porque ya ha firmado contratos para que entre en servicio, con importantes penalizaciones si se retrasa. Además, el intento de hacerse con el buque por la fuerza puede situar el futuro del mismo en manos de un largo proceso judicial. Por ello, La Naval se comprometió ayer con el armador holandés a retirar la denuncia presentada si se alcanzaba el acuerdo para zanjar las disputas.

La participación de Ingeteam

Por otra parte, la empresa Ingeteam distribuyó ayer un comunicado entre su plantilla en el que matiza un buen número de dudas en torno a su participación como accionista y proveedor de La Naval. Los responsables de Ingeteam aseguran que han perdido 5,8 millones de euros que desembolsaron para entrar en el capital del astillero y que jamás han recibido dividendo alguno. Con ello, salen al paso de las acusaciones lanzadas por un accionista minoritario de La Naval, la sociedad Iniciativas Navales del Norte, que les acusa incluso en una demanda judicial de haber conseguido vender sus trabajos al astillero a un precio ventajoso, superior al que sería homologable en el mercado.

El 'Living Stone', amarrado en Sestao.
El 'Living Stone', amarrado en Sestao. / fernando gómez

A esas pérdidas como inversores, añade la compañía que tiene como uno de sus socios de referencia a Kutxabank, hay que añadir el saldo que ha arrojado su participación como proveedor de equipos, instalaciones y montajes eléctricos durante los últimos once años, desde que se privatizó el astillero. Así, cifran sus ventas a La Naval durante este periodo en un total de 110 millones de euros, pero con unas pérdidas de un millón. Una situación que, aclararon ayer portavoces de la firma, se ha producido como consecuencia de la importante presión a la baja en los precios de los suministros contratados por el astillero. Hay varios millones de euros más en facturas pendientes de cobro, que Ingeteam puede perder en función del desarrollo del procedimiento concursal del astillero.

Ingeteam asegura que ha perdido muchos millones de euros como accionistay proveedor del astillero Socios

Por otra parte, los mismos medios indicaron que su actuación como proveedores de La Naval tan solo ha supuesto el 2% de su facturación total a lo largo de ese periodo de once años. Ingeteam, que tiene su sede en el Parque Tecnológico de Zamudio, facturó el pasado año un total de 485 millones de euros y espera alcanzar este ejercicio la cifra de 540. En la actualidad, tiene 3.882 empleados.

Por último, Ingeteam insistió en que su participación como proveedor de La Naval ha sido solo una parte mínima de su actividad en el sector de la construcción de buques. «Nuestros motores propulsan 600 naves en todo el mundo», apuntaron, al tiempo que señalan que sus convertidores de frecuencia han sido instalados en 180 barcos, de los cuales únicamente 10 han sido construidos en La Naval de Sestao.

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