Mercedes paraliza la separación de negocios que abría un 'agujero' fiscal de 200 millones en Álava

Línea de producción de la Clase V y las furgonetas Vito de Mercedes en la planta de Vitoria./IOSU ONANDIA
Línea de producción de la Clase V y las furgonetas Vito de Mercedes en la planta de Vitoria. / IOSU ONANDIA

La multinacional aplaza la decisión a mediados de 2018 y da a entender que va a dar marcha atrás en su proyecto

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

Mercedes Benz ha decidido paralizar y meter en el ‘congelador’ el proyecto de reestructuración societaria de sus diferentes negocios, madurado durante año y medio, y que amenazaba con generar un importante agujero económico en la Diputación foral de Álava y, como consecuencia, también en las cuentas del Gobierno vasco. De momento, la multinacional ha anunciado a los representantes forales alaveses que no hará cambio alguno y que se replanteará toda la estructura societaria a mediados de 2018. Aunque no hay decisiones definitivas, la propia compañía ha dado a entender que el modelo que se barajaba hasta ahora -separar en sociedades distintas la producción de furgonetas y la comercialización de vehículos- comienza a perder sentido, lo que abre la puerta a que lo que se dibujaba como un problema tributario, simplemente desaparezca. Las negociaciones abiertas por el Gobierno vasco y el Ministerio de Hacienda para intentar hallar una solución también decaerían si la multinacional germana da marcha atrás.

Se abre por tanto un periodo de seis meses de tranquilidad para los responsables económicos de las instituciones vascas, que siempre han visualizado esta cuestión como una auténtica ‘espada de Damocles’. Según algunas estimaciones, los cambios que la empresa ya ha ejecutado han supuesto una pérdida anual en torno a 20 millones de euros, pero la cifra es marginal si se compara con el efecto real que tendría la nueva estructura mercantil que había sido anunciada. Los mismos estudios apuntan a que la Hacienda alavesa perdería algo más de 200 millones de euros. Y debido al esquema de reparto de fondos que está vigente en el País Vasco, el mayor peso de esa pérdida -unos 140 millones de euros- se restarían de los ingresos del Gobierno vasco y los 60 restantes serían el impacto real en el Presupuesto foral alavés.

200 millones de euros anuales podía perder la Diputación de Álava si Mercedes consumaba su separación de negocios

Este periodo de ‘tiempo muerto’ tiene incluso algunas e importantes derivadas políticas. Las negociaciones entre las administraciones central y vasca para encontrar una vía de solución dentro de la legalidad iban al parecer por buen camino, pero no habían fructificado. Incluso, todo apuntaba a que ésta era una baza que se guardaba el ministerio que dirige Cristóbal Montoro de cara a la negociación de los Presupuestos del Estado de 2018, que el gabinete de Mariano Rajoy quiere rescatar en el primer trimestre del año que está a punto de comenzar. Si Mercedes renuncia definitivamente a su recomposición, el Gobierno central perdería la posición de ventaja que tenía de cara a esa negociación presupuestaria.

Dudas en la multinacional

Mercedes Benz tenía previsto culminar su reorganización societaria en España a principios de 2018, pero ha puesto todo en revisión. Ya en el comienzo de 2017 segregó las actividades de comercialización de autobuses, la de camiones y también la de furgonetas. El paso pendiente era separar también de Mercedes España la fabricación de furgonetas que se realiza en la planta de Vitoria y que tradicionalmente ha convivido -en términos mercantiles y contables- con la venta de vehículos que la empresa importa y vende en este país. El objetivo inicial de la compañía era segregar en sociedades claramente diferenciadas las distintas actividades, con el objetivo de poder tener una contabilidad analítica más clara respecto a la rentabilidad real de cada línea de negocio. Aunque nada cambiaba en términos tributarios dentro de la empresa, el impacto en el reparto institucional de impuestos sí sufriría un vuelco. Fuentes conocedoras de la situación de la multinacional señalan que también ha influido el hecho de que en Alemania se haya adoptado una separación mercantil diferente a la que se había diseñado para España y el resto de países. En concreto, en Alemania las divisiones de furgonetas y de turismos permanecerán unidas en una misma sociedad, según la decisión adoptada por el consejo de administración a mediados del pasado mes de octubre.

La factoría de Mercedes en Vitoria dedica la mayor parte de su producción a los mercados exteriores, en ventas que no están gravadas con el IVA. Sin embargo, la compañía sí debe hacer frente al pago de importantes cantidades de este impuesto por los suministros que recibe de los proveedores; de ahí que la factura final de este tributo siempre es muy negativa. En otras palabras, Mercedes tiene derecho a que Hacienda le devuelva cientos de millones de euros que corresponden a ese IVA de los proveedores.

Hasta ahora, una parte de ese impacto negativo se compensaba con el IVA positivo que Mercedes genera en España con la comercialización de los turismos e incluso furgonetas de gran tamaño que importa y vende en el mercado nacional. La segregación societaria, sin embargo, impediría esa compensación y la Diputación de Álava sería la principal damnificada.

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