El mercado eléctrico ya anticipa subidas de la luz de hasta el 37% este invierno

Un trabajador realiza la lectura de un contador eléctrico. /E.C.
Un trabajador realiza la lectura de un contador eléctrico. / E.C.

Tras los mínimos de abril, la poca aportación de hidroeléctricas y eólicas impulsará la factura regulada en un entorno de volatilidad

JOSÉ M. CAMARERO

El recibo de la luz al que se encuentran acogidos 11,5 millones de consumidores en España no para de dar sustos no solo de año en año, sino ya de mes en mes e incluso diariamente. Los extremos movimientos que se registran en el mercado mayorista -‘pool’-, donde se fijan los precios de la electricidad para la tarifa del Precio Voluntario del Pequeño Consumidor (PVPC) -la regulada-, volverán a impactar este invierno en el importe total a abonar a las compañías en las facturas. Porque esos costes se espera que se incrementen hasta un 37% con respecto al precio mínimo que marcó el ‘pool’ el pasado marzo, tal y como anticipa el mercado de futuros donde los agentes del sector negocian con la evolución de cómo será el precio de la luz.

En esa plataforma, según los datos del gestor OMIP, el coste medio de la electricidad puede llegar a los 58,9 euros por megavatio/hora (MWh) en el mes de enero, en el que se prevé que el consumo de electricidad sea mayor por el uso intensivo de calefacciones, entre otros hábitos de hogares y empresas. Esa cifra representa una subida del 25% con respecto al verano, cuando en agosto se alcanzaron los 47,4 euros/MWh.

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La subida de la luz en invierno puede considerarse habitual por la parte de la demanda, que se incrementa de forma considerable, pero no tanto por el de la oferta. A estas alturas del año, las fuentes de producción cuyo coste resulta más barato, y que son las que hacen descender el precio del mercado mayorista, son marginales en el ‘mix’ energético. Por ejemplo, las centrales hidroeléctricas han aportado este mes de octubre un 3,6% de toda la electricidad consumida en España. Y en lo que va de año, su producción apenas alcanza el 8%. Estas cifras representan la mitad de lo que las plantas ubicadas en los pantanos producían en 2016.

En un contexto muy similar se sitúan las centrales eólicas, otro de los pilares de las energías renovables que permiten relajar los precios de la luz cuando su producción es elevada. En el último mes, los molinos han respaldado el sistema solo con un 12% de toda la electricidad demandada.

Para cubrir el vacío que han dejado las fuentes de energía más limpias se ha necesitado la aportación de las tecnologías que más elevan los costes energéticos, como las centrales de ciclo combinado o el carbón. Entre ambas modalidades representan un 40% de las necesidades de consumo de luz de España, cuando en 2016 era un 20%.

Sin descartar nuevos sustos

Sin apenas lluvias en las previsiones meteorológicas ni temporales que puedan aportar viento a las eólicas, el invierno se presenta en unas condiciones pésimas para el bolsillo de los hogares. No obstante, los cálculos del sistema anticipan que esa subida de hasta el 37% se trata solo de probabilidades. Y al igual que si mejoran las condiciones climáticas la subida de la luz no sería tan preocupante, nadie puede descartar tampoco nuevos sustos como el que ya se produjo precisamente el pasado mes de enero.

EN SU CONTEXTO

58,9
euros por megavatio/ hora es elprecio medio que podría alcanzar la electricidad en enero.
3,6%
aportaron en octubre las hidroeléctricas del total de luz consumido. Y un 12% las eólicas.
25%
se incrementará la factura de laelectricidad respecto al verano.

A inicios del 2016, en medio de una producción de renovables en mínimos, una paralización de las nucleares francesa, un alza en el precio del gas y un consumo disparado por la ola de frío, el coste de la electricidad se situó en máximos desde 2013, con puntas diarias que rozaron los 100 euros/MWh, todo un hito para el actual sistema de formación de precios de la energía en España. También en el verano de 2015 los precios subieron repentinamente por el calor que azotaba la península y la escasa producción ‘verde’.

El último sobresalto llegaba hace una semana, cuando . Lo hacía de forma aparentemente inexplicable al no existir un repunte de la demanda ni un cambio brusco en la meteorología. La culpa la tuvo una de las muchas variables que influyen en el PVPC, el sistema de ajustes. Se trata de una retribución que se paga a determinadas centrales por incorporarse a la red para asegurar el suministro, con una aplicación de una fórmula matemática que ha vuelto a poner en entredicho el actual sistema de precios.

La intervención de Gobierno y CNMC no evita los sobresaltos

Cuando el precio del kilovatio/hora de la tarifa regulada se situó en máximos del año a última hora de la tarde del pasado lunes, el Ministerio de Energía informó de que iba a «observar» la evolución de precios durante los próximos días por si se produjeran repuntes «anómalos» para introducir «medidas correctoras». También el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), José María Marín Quemada, advirtió de que vigilarían ese comportamiento de la electricidad porque lo considera una subida «atípica».

Pero las llamadas de atención de los organismos suelen quedarse en eso, en avisos públicos. Tras el repunte de enero, Energía incluyó cambios en el sistema gasista para atenuar la subida de la electricidad. Y la CNMC indicó que iniciaría una investigación profunda de lo que había pasado, sin que hasta ahora se haya conocido conclusión alguna. Una de las actuaciones de Competencia fue imponer tras el repunte de precios de 2013 una multa por unos hechos que todavía se investigan en la Audiencia Nacional.

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