Los jubilados vuelven a reivindicar unas «pensiones dignas» pero con menos fuerza

La manifestación de los pensionistas en Madrid, a su paso por el Congreso. /REUTERS
La manifestación de los pensionistas en Madrid, a su paso por el Congreso. / REUTERS

La nueva oleada de movilizaciones en un centenar de ciudades no recaba el apoyo logrado en marzo

LUCÍA PALACIOS

Otra nueva oleada de manifestaciones en defensa de unas pensiones dignas inundaron este fin de semana las principales ciudades españolas -salvo en el País Vasco, donde se mantienen las ya tradicionales concentraciones de los lunes-. Sin embargo, no lograron recabar los multitudinarios apoyos de las protestas realizadas el pasado 17 de marzo, cuando centenares de miles de personas, en torno a un millón, se unieron en un clamor para protestar por la subida del 0,25% y exigir que la revalorización de estas prestaciones vuelva a vincularse a la inflación para no perder poder adquisitivo.

La fuerza de los jubilados fue tal que llevó al Gobierno a cambiar sus planes y accedió a elevar las prestaciones incluso por encima de los precios (con subidas de entre un 1% y un 3% para las pensiones más bajas). Sin embargo, no lo ha hecho de forma generalizada y solo será para 2018. Esto es lo que puede haber cambiado en este último mes: que casi siete millones de personas verán mejoradas sus pensiones con las nuevas medidas incluidas en los Presupuestosy que las manifestaciones de este fin de semana fueron convocadas únicamente por UGT y CC OO, frente a la del 17 de marzo, cuando al llamamiento de la Coordinadora Estatal en Defensa de las Pensiones se unieron sindicatos, partidos políticos y asociaciones sociales.

Así, la protesta más multitudinaria del centenar que se llevó a cabo ayer en todo el país tuvo lugar en Madrid, donde se concentraron unas 25.000 personas, según estimaciones de los sindicatos. La marcha recorrió el centro de la capital desde la plaza de Neptuno hasta la Puerta del Sol, donde se leyó un manifiesto en defensa del sistema público de pensiones. Durante el recorrido, los manifestantes corearon consignas como «Esto nos pasa por un gobierno facha»; «Rajoy, cabrón, nos roba la pensión» o «Rajoy, embustero, dónde está nuestro dinero».

Efecto de la reforma

0,25%
es por quinto año seguido la subida de las pensiones, un alza que se mantendrá en los próximos 50 años, según el Banco de España.
75
euros de media se rebajarán las prestaciones de los nuevos jubilados en 2019, cuando entre en vigor el factor de sostenibilidad.

Los gritos se intensificaron al pasar por el Congreso, donde se elevaron los silbidos y se unieron voces de «ladrones» o «aquí está la cueva de Alí Babá». El descontento con el presidente del Gobierno y sus políticas era más que evidente. En este sentido, Luis, uno de los participantes, se quejó de que «esto es un problema de supervivencia», ya que lo único que piden es que se tenga al menos para cubrir unas necesidades mínimas para vivir. Este jubilado denunció que «una sociedad que maltrata a sus mayores es una inmoralidad». A su lado marchaba María, otra pensionista que se jactó de participar en todas la manifestaciones, ya que «cada día andamos peor» y «tenemos que defender nuestros derechos».

Quienes no estuvieron presentes esta vez fueron los representantes políticos, pese a que PSOE y Podemos respaldaron esta marcha, aunque bien es verdad que el líder socialista, Pedro Sánchez, se encontraba en un acto en Pamplona.

Y es que otra de las quejas más escuchadas -dejando a un lado el tema de la subida mínima del 0,25%- es la división que se está generando en este colectivo. A este respecto, Juan, otro jubilado que acudió a la protesta, criticó tanto a partidos políticos como a sindicatos por estar «dividiendo a las personas» y les pidió que dejen a los mayores manifestarse solos, como han hecho hasta ahora, en referencia a las concentraciones de los lunes convocadas por plataformas de pensionistas sin adscripción sindical que desde hace semanas se repiten en diferentes puntos del país, con especial relevancia en Bilbao.

Factor de sostenibilidad

Esta división también fue denunciada tanto por UGT como por CC OO, que se quejaron de que el propósito del Gobierno con las nuevas medidas introducidas en los Presupuestos Generales, y que no afectan a todo el colectivo, es enfrentar a los pensionistas. «El Gobierno ha reaccionado intentando dividir al colectivo, intentando presentar unas medidas parciales solo para este año como una corrección de sus políticas», aseguró Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CC OO, que apuntó que esto «no es verdad», ya que «más de la mitad de pensionistas van a tener una pérdida real de poder adquisitivo».

En la misma línea, Pepe Álvarez, secretario general de UGT, invitó al Gobierno a decir cuál va a ser el recorte que sumará el factor de sostenibilidad a los nuevos pensionistas desde el próximo 1 de enero y que, según algunas previsiones, supondrá una rebaja del 30% en 2050 para las nuevas prestaciones. Por ello, exigió al Ejecutivo derogar este elemento corrector así como el índice de revalorización, que aboca a los mayores a la subida mínima del 0,25% en los próximos cincuenta años, según estimaciones del Banco de España. Álvarez pidió a la gente que se siga movilizando para conseguir el objetivo prioritario: derogar la reforma de 2013 y avanzar en la renovación del Pacto de Toledo. «Esta batalla la vamos a ganar», prometió el líder de UGT, que aseguró que no van a dejar de luchar hasta conseguir estos objetivos. La próxima cita será el 1 de mayo.

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