Juan Velayos: «La vivienda nueva en Euskadi subirá en torno a un 3-3,5% anual hasta 2020»

Juan Velayos, en las oficinas de la promotora en Bilbao./JORDI ALEMANY
Juan Velayos, en las oficinas de la promotora en Bilbao. / JORDI ALEMANY
Consejero delegado de Neinor Homes

La firma inmobiliaria vasca acaba de efectuar un cambio accionarial con la salida de su promotor, el fondo Lone Star, y la llegada de nuevos inversores extranjeros

Jesús L. Ortega
JESÚS L. ORTEGA

A finales de 2014, Kutxabank vendió su grupo inmobiliario al fondo estadounidense Lone Star por 930 millones de euros. Cinco meses más tarde nacía Neinor Homes y poco más de dos años después, la compañía salía a Bolsa. Hoy, ya sin Lone Star, que acaba de abandonar su accionariado tras recoger unas sustanciales plusvalías, la firma dirigida por Juan Velayos (Barcelona, 1973) supera los 1.450 millones de valor en Bolsa.

- Sus objetivos de ventas para 2017 eran alcanzar los 500 millones de euros, ¿llegaron?

- Y los hemos superado ampliamente. En facturación andaremos sobre los 225-230 millones y en preventas vamos a estar por encima de los 700 millones. Ha sido un gran año.

- Sin embargo aún no han generado beneficios. ¿Esperan hacerlo ya este año?

- Siempre hemos dicho que esperábamos estabilizar nuestra cuenta de resultados hacia 2020, porque en este negocio la venta del producto terminado -las viviendas- tarda tres años en pasar por la cuenta de resultados. En 2017 hemos cerrado ya con ebitda positivo, lo que es una muy buena noticia.

- ¿Cuál es el objetivo para 2018?

- Estaremos en términos parecidos a los de 2017 en facturación y en preventas podemos estar sobre mil millones. En obra nueva estaremos en torno a las 15 promociones entregadas, unas mil viviendas. Empiezan a ser números relevantes.

«Al inversor español aún le da miedo el sector; los extranjeros lo entienden mejor»

- ¿Cómo cree que evolucionarán los precios de la vivienda nueva en los próximos años?

- Las subidas estarán en el entorno del 5% anual en los dos-tres próximos años en el conjunto de España. El motivo es que todavía la oferta no es capaz de cubrir la demanda existente después de haber estado años sin obra nueva. Las 80.000-90.000 viviendas que se construyen ahora aún son insuficientes hasta llegar a las 150.000 que equilibrarán oferta y demanda. Habrá plazas que tiren más fuerte, como Madrid, pero en el País Vasco creo que subirá el 3-3,5% en ese horizonte hasta 2020. Después, lo lógico es que los precios vayan aumentando acordes al crecimiento de la economía. Esperemos que no nos ocurra como en la pasada crisis, que una vez estabilizada oferta y demanda se fue creando demanda irreal que subió los precios de forma absurda.

- Su compañía salió a Bolsa en marzo pasado, acabó el año con una subida de más del 11% y en lo que va de 2018 ya lleva otro 1,6%. ¿El mercado cree en Neinor o en la resurrección inmobiliaria en general?

- Quiero creer que en las dos cosas. Neinor fue un hito, la primera inmobiliaria en salir a Bolsa tras la crisis, y aportó su semilla a la recuperación. Eso va a ser siempre un motivo de orgullo. El mercado reconoce que Neinor movió la primera ficha y tuvo una aportación importante. En ese sentido, llevamos año y medio de ventaja a nuestros competidores. Y la dinámica macro del sector es muy positiva: está siendo capaz de generar interés, atractivo, puestos de trabajo, riqueza... Además, los nuevos gestores somos gente profesional, disciplinada y muy conscientes de que gestionamos el dinero de nuestros inversores.

En datos

Accionistas principales
Wellington Management Group (EE UU), 8,5%; Fidelity (EE UU), 6,9%; Adar Capital Partners (Israel), 5,2%; Invesco (EE UU), 5,01%; Norges Bank (Noruega), 4,8%; King Street Capital Management (EE UU),3,9%; Banco de Montreal (Canadá),3,25%.
40
La empresa tiene terreno en 40 localidades para 10.700 viviendas. Está en Madrid, Cataluña, Baleares, País Vasco, Andalucía y Valencia. Cuenta con 70 promociones en marcha, 5.000 pisos.

- No obstante, el fondo estadounidense Lone Star, el promotor de Neinor Homes, ha preferido recoger unos sustanciales beneficios y salir de la compañía apenas 10 meses después de sacarla a Bolsa. Da la impresión de que su presencia ha sido meramente especulativa.

- ¡Bendito Lone Star!, por lo que supuso su apuesta por Neinor. A este perfil de inversores deberíamos saber reconocerles el mérito de invertir en una promotora en España, en 2014, y que hoy estemos donde estamos. El negocio de estos fondos es ése, invertir para conseguir retornos altos entrando y saliendo de forma rápida. Esa es su función en la economía y asumen un riesgo que nadie más quiere. Podía haberles ido mal, pero les ha ido muy bien. La suerte es que ha habido mucho capital dispuesto a reemplazarlo. Desde la perspectiva del mercado de capitales es una gran noticia la salida de Lone Star porque ahora somos una compañía 100% ‘free float’.

«No me planteo dejarlo»

- Usted llegó de la mano de Lone Star. Una vez que este fondo se ha ido ¿se ha marcado algún plazo al frente de la compañía?

- No, no. Estoy muy a gusto y disfruto mucho de este trabajo. Ahora bien, siempre he dicho que no soy imprescindible para nada y tampoco tengo ningún apego al sillón. Si en algún momento los inversores consideran que hay alguien que pueda hacerlo mejor, nunca seré una traba. Pero hoy por hoy estoy muy comprometido con el proyecto y no me he planteado dejar la compañía.

- Gran parte de Neinor Homes es propiedad de varios fondos de inversión que, como Lone Star, también tienen vocación de salir en cuanto generen determinadas plusvalías. ¿Este entrar y salir no afecta al funcionamiento?

- No, no afecta en nada. Ninguno de esos inversores está en el consejo de administración y eso es bueno porque así el consejo es muy independiente. El que haya inversores a más largo plazo y otros más cortoplacistas son dinámicas del mercado de capitales. Lo importante, y muy bueno hoy para Neinor, es su volumen de negociación, porque somos una compañía 100% ‘free float’.

- Todos esos socios de referencia son fondos extranjeros. ¿Por qué no hay inversores nacionales?

- Es uno de los retos pendientes. Yo entiendo que a un inversor español este sector aún le da miedo. Se acuerda del pasado, de las compañías que han caído... La crisis ha sido muy dura y el concepto de promotor no ha generado confianza. Espero que nos la ganemos, pero cuesta mucho. Los extranjeros entienden mejor el negocio de promotor especialista, lo intuyen y analizan muy rápido la gestión de la compañía. Y no olvidemos que apuestan por el componente macro del país, y en los últimos años el macro de España les gusta mucho.

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