El Gobierno vasco minimiza el impacto catalán y cree que Euskadi crecerá más que España

Los consejeros Josu Erkoreka y Pedro Azpiazu./MIKEL ARRAZOLA
Los consejeros Josu Erkoreka y Pedro Azpiazu. / MIKEL ARRAZOLA

La recaudación por impuestos de las diputaciones aumenta el 10,1% hasta septiembre, lo que supone 922 millones más que en 2016

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

El Gobierno central ha estimado que el conflicto generado por la espiral secesionista de la Generalitat catalana tendrá un efecto negativo sobre la economía, porque va a provocar un frenazo en el consumo interno y quizá también en la inversión. Sobre todo si, como parece, estamos ante un enfrentamiento de largo plazo. El Gobierno vasco considera justo lo contrario y su Departamento de Hacienda anunció ayer que también va a revisar las previsiones económicas, pero en este caso al alza.

La revisión va a generar asimismo un escenario inusual, al menos desde que se inició la recuperación tras la crisis: la economía vasca, de acuerdo a las nuevas previsiones que dará a conocer el gabinete de Iñigo Urkullu el próximo martes, crecería el próximo año por encima de la tasa de evolución del conjunto de España. Todo apunta a previsiones económicas generalizadas que abandonan una parte del rigor técnico para situarse como punta de lanza de mensajes con tintes políticos.

La reforma fiscal, los plazos y las decepciones

El diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, afirmó ayer que hay «margen» para que PNV y PSE lleguen a un acuerdo sobre la reforma fiscal, aunque admitió que «toda la tramitación no estaría para el 1 de enero», ya que el pacto entre ambos partidos habría que presentarlo en las Juntas Generales de cada territorio y lograr allí los acuerdos oportunos. Cuestión que en Álava es compleja al requerir de un tercer actor. Rementeria agregó que para él no sería una decepción que el acuerdo al que lleguen jeltzales y socialistas no contemple la rebaja del tipo nominal del Impuestos de Sociedades, como propuso, ya que «en política hay que lograr acuerdos y no hay decepciones».

Habrá que esperar a 2018 para conocer quién estaba más acertado, ya que la tradición tampoco es de grandes aciertos. La realizada por el propio Ejecutivo vasco en octubre del pasado año para el ejercicio de 2017 -el 2,2%- va a errar en unas ocho décimas. Puede parecer algo marginal, pero supone nada menos que 560 millones de euros de valor de la producción vasca de productos y de servicios.

El Gobierno vasco ha protagonizado en los últimos días un cierto baile de ‘la yenka’ - a izquierda, derecha, adelante y atrás- en torno a la comunicación de sus intenciones. A media mañana del pasado martes, el portavoz del Ejecutivo, Josu Erkoreka, aseguraba en la comparecencia habitual tras el Consejo de Gobierno que el gabinete no se había planteado revisar las estimaciones de evolución económica, como sí había hecho el ministerio de Luis de Guindos con su anuncio de rebaja de crecimiento. Dejaba la puerta abierta, sin embargo, a que se hiciese el próximo martes con la aprobación de los Presupuestos. Apenas unos minutos más tarde, el Departamento de Hacienda que dirige el consejero Pedro Azpiazu matizaba la cuestión para reconocer que sí se revisarían las estimaciones. Ayer, en una nueva entrega del serial, se aseguraba que Hacienda ya había hecho la revisión y que, lejos de ser a la baja, los datos apuntan a una mejoría para 2018. El Gobierno matizó además que esta actualización «nada tiene que ver con el contexto político español ni con Cataluña».

Las cifras

5642
millones de euros ha ingresado la Diputación de Bizkaia hasta septiembre, lo que supone un aumento del 11,1%.
2945
millones es la recaudación de Gipuzkoa en los nueve primeros meses, con un aumento del 8,9% sobre el mismo periodo de 2016.
1447
millones ha recaudado la Diputación alavesa en este periodo, para anotar así un incremento del 8,8%.

Las últimas estimaciones del Gobierno vasco sobre el comportamiento previsible de la economía se realizaron el pasado mes de junio y entonces se vislumbraba un aumento del PIB del 2,7% para este año y del 2,3% para 2018. El Gobierno vasco aclaró ayer que se revisarán ambas. Lo cierto es que la de este año se ha percibido ya como muy conservadora y la nueva previsión se situará en el entorno del 3%. La tasa de aumento del PIB para el próximo año se conocerá el próximo martes, pero la más mínima elevación la situará por encima del 2,3% estimado por Luis de Guindos para el conjunto de España.

Buena marcha

Por otra parte, las diputaciones forales de Bizkaia, Álava y Gipuzkoa confirmaron ayer la buena marcha de la recaudación de impuestos. En los nueve primeros meses del año, las tres diputaciones han ingresado un total de 10.034 millones de euros, lo que supone un aumento del 10,1% sobre los ingresos contabilizados en el mismo periodo de 2016. En cifras absolutas, las arcas forales han recaudado 922 millones más que en los nueve primeros meses del pasado año, confirmando así la buena tendencia de recaudación de impuestos que se inició en los primeros meses del ejercicio. Las cifras se sitúan dentro del rango estimado por el Consejo Vasco de Finanzas para el cierre del año, que apuntan a un aumento de los ingresos por impuestos del 11%.

Junto al buen comportamiento del IRPF y en especial del Impuesto de Sociedades, también ha jugado este año un papel determinante el ajuste sobre los intercambios de IVA que se realizan con el Gobierno central y que habían estado afectados por el desacuerdo en la liquidación del Cupo. El acuerdo de liquidación alcanzado el pasado mes de mayo ha permitido un ingreso extraordinario para las haciendas vascas por este impuesto.

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