Euskadi emite por primera vez 500 millones de deuda pública en 'bonos sociales'

Azpiazu asistió la pasada semana en Madrid a una jornada sobre inversión responsable del BBVA./E. C.
Azpiazu asistió la pasada semana en Madrid a una jornada sobre inversión responsable del BBVA. / E. C.

El Gobierno vasco se suma a la moda de captar recursos con el compromiso de hacer con ellos una inversión 'social y sostenible'

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

El Gobierno vasco se va a sumar a una de las últimas modas del sector financiero internacional. A finales de este mes de mayo realizará una emisión de 500 millones de euros de deuda pública bajo el formato de lo que se conoce como 'bonos BVSS' o 'inversión ESG'. Esto es, bonos con una finalidad 'verde', social o sostenible. También se identifica como inversión ligada a 'Environment, Social and Governance', por sus siglas en inglés. Un mercado que nació en 2007 de la mano del Banco Europeo de Inversiones y que evoluciona cada año a un ritmo impresionante, con tasas de crecimiento del 50%. El pasado ejercicio, según algunas estimaciones, se realizaron emisiones en el mundo por un importe de unos 105.000 millones de euros.

La iniciativa del Gobierno vasco no es novedosa en España, pero sí en el sector público de la comunidad autónoma. La Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Barcelona y Adif, el operador de infraestructuras ferroviarias del Gobierno central, ya realizaron emisiones de deuda de este tipo el pasado año y se estima que hay unos 4.000 millones de euros en bonos 'BVSS' en España en estos momentos. En el ámbito privado, Iberdrola ha realizado ya varias emisiones de 'bonos verdes', por un importe de unos 5.000 millones de euros. BBVA, por su parte, ha coordinado varias operaciones de este tipo y la entidad ha demostrado su interés recientemente, con la organización de una jornada a la que asistieron el consejero de Hacienda del Gobierno vasco, Pedro Azpiazu, y el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria. El Ejecutivo foral vizcaíno, precisamente, abrió la espita el pasado año -se repetirá los próximos 11 y 12 de junio- con un congreso sobre la 'Inversión ESG' en Bilbao.

¿Qué características tiene este tipo de deuda? Su objetivo fundamental es financiar gastos o inversiones en un catálogo de actividades -se han identificado al menos once- que pueden recibir el calificativo de sociales, 'verdes' o sostenibles. En definitiva, acciones ligadas a la educación, la salud, la generación de empleo, la eficiencia energética, las energías renovables o la promoción de viviendas, entre otras.

A la búsqueda del mercado internacional

Además de innovar en la característica de los bonos, el Ejecutivo vasco se lanza también a la búsqueda de inversores internacionales. Ha mandatado a cinco intermediarios financieros para la colocación de los 'bonos sociales'; y el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, inicia hoy en París un 'road show' -con un acto en el céntrico hotel Ritz- de la mano de Amundi, la principal gestora europea de fondos de inversión. Mañana, miércoles, hará lo mismo en Fráncfort; el jueves recalará en Madrid y el viernes lo hará en Bilbao. Y todo ello con los dedos cruzados, para que las turbulencias que genera la política italiana y su contaminación a las primas de riesgo europeas no pongan en peligro la emisión vasca.

La emisión de 500 millones de euros que va a realizar ahora el Gobierno vasco supone algo más de la mitad del total de deuda pública que deberá emitir este año para cubrir sus necesidades. Se realizará mediante bonos a 10 años, con un tipo de interés que se decidirá en el momento de la colocación y en función de la demanda que exista. Una parte irá destinada a cubrir el déficit -la diferencia entre unos gastos que sobrepasan a los ingresos-, mientras que el resto, dos terceras partes del total, se utilizará para amortizar emisiones del pasado. En otras palabras, para devolver deuda que se formalizó en ejercicios anteriores y a la que ahora le llega su vencimiento.

Buscar la homologación

En los últimos meses, el Gobierno vasco ha hecho un trabajo de homologación para que una agencia independiente -en este caso la firma Sustainalytics, que tiene sus 'cuarteles generales' en Toronto y Amsterdam- acredite que buena parte de su presupuesto anual puede entrar dentro de este tipo de inversión con marchamo social y sostenible. La compañía, una de las tres de mayor prestigio en el mundo que se dedican a este cometido, ya ha emitido un informe que lo acredita, lo que sirve de carta de presentación para el Ejecutivo vasco ante los inversores. Esto es, ante quienes van a prestarle esos 500 millones de euros. No será el único aval, ya que el Gobierno vasco acude a este tipo de operaciones también con los informes favorables de las principales agencias mundiales de 'rating', que evalúan la solvencia. En este caso, el Ejecutivo autonómico tiene una calificación de notable alto, lo que refleja que su capacidad para devolver el dinero es muy elevada.

La Comunidad de Madridy el Ayuntamiento de Barcelona han hecho emisiones similares

Iberdrola ya ha colocado 'bonos verdes' por un importe cercano a los 5.000 millones de euros

Las agencias siempre han tenido en cuenta las especiales características del endeudamiento vasco, que a finales de 2017 representaba el 14,1% del PIB de Euskadi. Una tasa que sitúa a la Administración vasca como la menos endeudada, en términos relativos, entre las comunidades autónomas españolas.

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