Que no decaiga

Las inversiones iniciadas no se van a detener y las contrataciones veraniegas (que han ayudado mucho en mayo) no se van a suspender./Manu Mielniezuk
Las inversiones iniciadas no se van a detener y las contrataciones veraniegas (que han ayudado mucho en mayo) no se van a suspender. / Manu Mielniezuk
IGNACIO MARCO-GARDOQUI

El presidente Rajoy despide su mandato con un registro excelente del empleo. 237.207 nuevos empleos en el mes y 570.254 personas que encontraron trabajo en los últimos doce meses. Prácticamente somos 19 millones las personas que trabajamos en España. Ahí queda eso, y que lo mejore el siguiente. Las cifras, ésta y la del paro, se comparan ya con descaro con las mejores obtenidas durante el último periodo de bonanza. Eso, si realizamos la comparación en números totales, en cantidad, porque su calidad es mucho mejor, por más que se insista en negar interesadamente la evidencia. No sólo porque la contratación indefinida lleva 52 meses de crecimiento ininterrumpido, que también; si no, sobre todo, porque su composición interna es de mayor calidad. Ya no tenemos el peso terrible que tuvimos con la abultada e irracional expansión del sector inmobiliario. Ahora hemos recuperado el nivel total de empleo en base a contrataciones en la industria y en los servicios, como consecuencia de una estructura económica mucho más sólida y sana.

Y esperemos que duradera. Al flamante presidente Sánchez le vamos a observar con detalle y, en adelante, cada dato económico que salga será analizado en función de su comparación con los actuales. El próximo jueves tendremos ocasión de iniciar el proceso con la primera subasta del Tesoro, en donde comprobaremos si el cambio de Gobierno afecta a los tipos de interés a los que nos cuesta colocar nuestra deuda.

De todas maneras, es más que probable que el nuevo equipo disponga de una tregua de varios meses. La coyuntura tiene su inercia y no cabe esperar grandes cambios inmediatos, en especial cuando de momento no ha hecho nada más que despertar esperanzas o temores, en función del punto de vista del observador, y no ha tenido oportunidad de acertar o de equivocarse. Las inversiones iniciadas no se van a detener y las contrataciones veraniegas (que han ayudado mucho en mayo) no se van a suspender. Será luego, cuando las actuales inversiones en curso se completen y cuando llegue el otoño, el momento de comprobar si tienen su relevo y la fiesta continúa. Eso, ¡que no decaiga!

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