«Las cualidades femeninas hacen que lideremos mejor»

Las tres directivas posan con la presidenta de la Asociación de Empresarias y Directivas de Bizkaia, Carolina Pérez Toledo, en la sede de la entidad. /FERNANDO GÓMEZ
Las tres directivas posan con la presidenta de la Asociación de Empresarias y Directivas de Bizkaia, Carolina Pérez Toledo, en la sede de la entidad. / FERNANDO GÓMEZ

Elvira Gallego, Iratxe Zuluaga y Lourdes Moreno reciben el premio con el que la Asociación de Empresarias ensalza a la mujer directiva

ERLANTZ GUDE

Que haya una Asociación de Empresarias y Directivas de Bizkaia refleja el trabajo pendiente en materia de igualdad laboral y la consecuente necesidad de reivindicar las idénticas capacidades femeninas, subraya su presidenta, Carolina Pérez Toledo. La ONU cifra en ocho décadas el tiempo necesario para equilibrar la balanza, un plazo aparentemente ilusorio a tenor de las abismales desigualdades en ciertas latitudes.

El colectivo ha distinguido con su premio anual a tres ejecutivas vinculadas a la industria 4.0. Son Elvira Gallego, directora de Noatum Container Terminal Bilbao –servicios de estiba y desestiba (89 empleados)–; Iratxe Zuluaga, gerente y socia de Ariadna Instruments –soluciones software para el sector de la distribución eléctrica– y Merytronic –desarrollo de productos y soluciones globales para la monitorización y control de redes de distribución eléctrica–. Asentadas ambas en el parque de Boroa (Amorebieta), suman 32 trabajadores.

Y Lourdes Moreno, también gerente y copropietaria de Bolueta Engineering Group –integrada por dos firmas del sector del metal con sede en Galdakao (80 empleados)–. Mañana serán homenajeadas en el hotel Carlton ante una nutrida representación del tejido socioeconómico vasco.

– «Hay que estar listas para no pedir perdón por ser mujeres fuertes». Esta frase la pronunció usted, Elvira.

– Para que haya una mujer dirigiendo cualquier negocio tiene que ser fuerte, como un hombre también ha de serlo. En mi trabajo estoy rodeada de hombres, gente muy profesional, muy seria, algunos muy agresivos, a nivel postural, muy rotundos. Para moverte en ese mundo necesitas atributos fuertes, menos asociados a las mujeres, que te permitan no amedrentarte.

– ¿La agresividad está muy presente en la empresa?

– Elvira Gallego: No es manifiesta. Pero se percibe en todo. Es el perfil de la gente, la forma en que se sienta, que el que dirige manda mucho. En nuestro sector tenemos portuarios, transportistas, jefes de operaciones que han sido capitanes de barco. Me ascendieron siendo una niña y estando embarazada, y tuve que pelear mucho.

– Lourdes Moreno: En la industria noto una agresividad física, entre comillas, mucho mayor que en banca, donde trabajé. Allí te clavan el puñal hasta la empuñadura, pero con una sonrisa. A mí la plantilla me ha dicho: «O estas condiciones o tenemos problemas».

– Iratxe Zuluaga: Yo estoy en industria, pero es más tecnológica, con gente más joven. El área y la edad influyen en que se observen menos ciertas conductas.

– En su caso, Iratxe, dirige la compañía con su marido. Con una plantilla esencialmente masculina, ¿quién toma las riendas cuando hay que abordar problemas con el personal?

– Somos un binomio. Pero a medida que la empresa ha ido creciendo, me he encargado de la gestión. He ido tomando las riendas de forma natural, mientras que él ha preferido centrarse en el área de innovación.

– L. Moreno: Cuando compré la empresa con mi socio, le planteé que los dos fuéramos CEO, pero lo descartó. Él, una mente brillante, es el estratega, y yo, que soy un 'panzer' ejecutando, gestiono. Los trabajadores tratan conmigo.

– ¿Se envalentonan más ante una jefa?

– La acogida pudo ser diferente, pero también ha influido que es un sector más particular: industria pura y dura.

– Usted renunció a una carrera internacional en el ámbito financiero por dedicar más tiempo a su hija.

– No había posibilidad de conciliación ni para hombres ni mujeres por la exigencia del sector. Hoy en día, entro a diario la última por desayunar con mi hija adolescente; un tiempo que compenso por la noche.

– E. Gallego: También yo tengo el hábito de desayunar con mis hijos, llevarles al colegio y darles energía.

– En un entorno tan masculinizado, usted, Elvira, con presencia en distintas entidades portuarias, incluida la presidencia del consejo de administración de la Sociedad de Estiba del Puerto de Bilbao, ¿ha tenido que ser más dura para hacerse respetar?

– No, porque, aunque soy rotunda y me involucro, entro despacio en los sitios, viendo cómo se trabaja y participando de forma progresiva.

– Cuando la ascendieron a directora, su empresa no quiso reivindicar su condición de mujer.

– Quisieron hacerme un reportaje por mi género, pero el jefe dijo que no, que había sido designada por el prestigio cosechado, por mi reputación internacional. No querían que se distorsionara el nombramiento.

– La asociación que las premia defiende las cuotas en las compañías para dar un impulso a las mujeres.

– L. Moreno: Yo creo que me convencí cuando trabajaba en Credit Suisse. Presenté un informe sobre la presencia de mujeres, con datos alarmantes. El documento no se tuvo en cuenta.

– Usted, Iratxe, dice que no hay suficiente talento femenino en su área. En la formación, empieza a cocinarse la brecha salarial.

– En mi terreno, el talento tampoco abunda entre los chicos. En ingeniería hay que tener esa chispa especial.

– L. Moreno: Pero es cierto que a nosotras nos falta formación técnica.

«Muy productivas»

– Usted afirmó que «contratar mujeres mejora la productividad».

– Somos capaces de ver la diversidad, tener una predisposición laboral, más inteligencia emocional. Y otra virtud importante: tenemos menos ego, algo que a mí, que no pretendo saber de todo, me lleva a apoyarme en gente válida, lo que hace equipo.

– E. Gallego: Creo que una compañía no puede prescindir de nuestras habilidades: somos más intuitivas, cohesionamos mejor equipos, desarrollamos mejor el talento. Si hay una mujer en una reunión, es más difícil que no prospere, porque somos más conciliadoras. Son cualidades que hacen que lideremos mejor.

– I. Zuluaga: Yo cuido a los trabajadores, tengo que evitar la fuga de talentos. Pongo un ejemplo: en mi empresa había un chico muy válido, que había perdido la motivación, y le hice ver su inmenso potencial. El cambio ha sido espectacular. Esa psicología muchos CEO la pasan por alto.

– Las nuevas generaciones son, al menos en apariencia, menos machistas.

– L. Moreno: La sociedad ha evolucionado, las nuevas generaciones son más sensibles.

– I. Zuluaga: Tienen parejas que han estudiado, que trabajan como ellos, con las que se reparten las tareas domésticas.

– Los problemas para la conciliación castigan más a la mujer por la maternidad.

– E. Gallego: Lo que no puede ser es que alguien se rinda porque la empresa se lo pone difícil. Hoy solo se tienen uno o dos hijos, ¿y qué supone en una vida laboral? Lo más bonito, si se puede, es hacer ambas cosas.

– ¿Fomentar la igualdad a toda costa o priorizar el talento?

– L. Moreno: A igualdad de talento, seleccionaría una mujer para compensar la presencia mayoritaria de hombres en mi empresa, que no refleja la sociedad. Y creo que debo generar oportunidades.

– E. Gallego: Lo ideal es que haya un hombre y una mujer entre los que elegir para un puesto.

– Fundamental que la mujer, una vez directiva, tenga visibilidad.

– E. Gallego: Y eso sucede en los momentos duros. A mí me ha pasado de todo: la crisis, una fusión, cambios accionariales, ajustes de personal. He defendido en consejos de administración que no se despedía a nadie, que se sacaba dinero de donde fuera. Ahí te ganas a la gente. En esos instantes adversos, brillamos más y nos empoderamos.

Carolina Pérez Toledo. Presidenta de la Asociación de Empresarias y Directivas

«Es el momento ideal para que las mujeres se pongan al frente»

Carolina Pérez Toledo dispone de la amplia visión del tejido empresarial que le proporcionan su cargo de presidenta de la Asociación de Empresarias y vicepresidenta en la Confederación Empresarial de Bizkaia. Y ve el «momento ideal para que las mujeres se pongan al frente de empresas». Sostiene que la valía demostrada por muchas y la «rentabilidad que garantizan» favorece que se haya ido disipando parte del «recelo masculino». Y aunque corren tiempo más igualitarios, advierte de que los avances deben ir acompañados de una actitud proactiva.

«La tecnología generará otra brecha salarial, y ellas parten con desventaja»

-Se avecina una nueva brecha salarial por la creciente relevancia de las nuevas tecnologías.

– I. Zuluaga: Dentro de veinte o treinta años habrá dos clases laborales: quienes diseñen la tecnología y los que no tengan trabajo porque esté implantada esa tecnología. En medicina, los diagnósticos los harán máquinas y sobrarán médicos. Mi hija ya dice: «Yo no voy a trabajar haciendo la labor del robot, sino que diseñaré el robot».

– ¿Cómo parten las mujeres hacia ese futuro laboral?

– I. Zuluaga: Con desventaja. He visitado todas las universidades y no encuentro telecos, ingenieros, electrónicos. Y si ya de por sí hay pocos alumnos y la minoría son chicas…

– ¿Qué fórmulas sugerirían?

– E. Gallego: Hay que establecer alianzas con la Universidad, empezar a atraerlas en el periodo de prácticas. ¿Qué van a cursar, todos ADE?

– I. Zuluaga: Los políticos deben enviar mensajes; la escuela, orientar a las niñas que valen más para las ciencias.

– L. Moreno: Cuando trabajaba en el ámbito financiero, los bancos iban a buscar chavales talentosos a los centros de secundaria. No se establecía un compromiso y seguían con su formación académica, pero habiendo acumulado temprano una importante experienca.

– E. Gallego: Más que cargarse de títulos, considero prioritario adentarse pronto en el mundo laboral para aprender a desenvolverse.

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