El Gobierno central aprueba las reformas del Cupo y el Concierto en plena crisis catalana

El ministro Cristóbal Montoro saluda al consejero Josu Erkoreka en presencia de Pedro Azpiazu, en la firma de la ley quinquenal del Cupo./
El ministro Cristóbal Montoro saluda al consejero Josu Erkoreka en presencia de Pedro Azpiazu, en la firma de la ley quinquenal del Cupo.

El Ejecutivo de Rajoy lanza un guiño al PNV, pese al deterioro de sus relaciones por la aplicación del artículo 155, al dar 'luz verde' a los proyectos de ley que recogen los acuerdos alcanzados en mayo, que permitieron la aprobación de los Presuspuestos del Estado

Luis López
LUIS LÓPEZ

El Consejo de Ministros ha dado ‘luz verde’ este viernes a la nueva Ley Quinquenal de Cupo para el periodo 2017-2021 y a la reforma del Concierto Económico acordadas por los gobiernos central y vasco el pasado mes de mayo. Ambos compromisos fueron sellados en el contexto del pacto entre el PP y el PNV por el que los jeltzales permitieron, con sus decisivos votos en el Congreso, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el presente año e insufló oxígeno al Ejecutivo de Mariano Rajoy. Según el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el acuerdo sobre el Cupo vasco demuestra «con claridad» que el Estado de las autonomías «funciona» y que desde el respeto al ordenamiento jurídico «es posible impulsar y fortalecer las instituciones, la financiación y el autogobierno».

Los dos proyectos serán enviados a las Cortes Generales para su debate y tramitación. En el Congreso de los Diputados necesitarán el respaldo de otras fuerzas políticas para conseguir la mayoría suficiente que les permita salir adelante. La postura del PSOE será determinante. El Partido Popular tiene mayoría absoluta en el Senado, por lo que su aprobación está garantizada en esa Cámara.

El acuerdo, que formalizaron en julio el ministro Cristóbal Montoro y el consejero vasco de Hacienda, Pedro Azpiazu, normalizó las relaciones financieras y tributarias entre las dos administraciones tras un largo periodo de enfrentamientos por discrepancias sobre la liquidación del Cupo, la aportación económica que Euskadi debe realizar cada año a Madrid por las competencias del Estado en la comunidad autónoma. Su aplicación está pendiente de que el Parlamento español apruebe las reformas de la Ley Quinquenal de Cupo y de la que regula el Concierto Económico. Ambos proyectos han sido aprobados este viernes por el Consejo de Ministros y remitidos al Parlamento.

Montoro descarta aprobar este año los Presupuestos

La decisión del Gobierno de Rajoy constituye un gesto hacia el PNV, con el que sus relaciones se han visto deterioradas muy seriamente en los últimos meses por el desafío independentista de Cataluña y la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Montoro ha desligado la aprobación de este proyecto de ley de la negociación del proyecto presupuestario, a pesar de que el apoyo del grupo jeltzale a las Cuentas de 2017 se enmarcó precisamente en esta actualización del Cupo.

«No tiene nada que ver con la negociación con el PNV en relación con el Presupuesto», ha insistido, al tiempo que ha recordado que es necesario «el concurso de cuantos más grupos políticos mejor» y ha apelado especialmente al PSOE. En este sentido, ha confiado en que los Presupuestos Generales del Estado para 2018 estén aprobados «en los primeros meses del año próximo». «Antes de que concluya 2017 lo veo muy difícil», ha reconocido.

El acuerdo sellado por las dos administraciones establece el Cupo para 2017 en 1.300 millones de euros y mantiene el índice de imputación en el 6,24% para el quinquenio 2017-21. En esa cifra están incluidas las compensaciones del impuesto de producción de energía eléctrica previstas que se recaudan en Euskadi, cercano a los 40 millones de euros, y las de las políticas activa provisionales, 341 millones, a los que hay que restar los 116 millones netos que el País Vasco debe pagar al Estado por bonificaciones.

Asimismo, el acuerdo incluía el concepto de Cupo líquido definitivo y compensaciones definitivas de 2016, a favor de Euskadi. El primero es de 1.041 millones de euros, sin incluir la financiación anual de las políticas activas de empleo, mientras que el segundo, por impuestos de alcohol, bebidas, hidrocarburos y tabaco, asciende a 87 millones.

En cuanto a las sucesiones y donaciones, a partir de ahora la tributación de los herederos vascos de fallecidos no residentes en España se realizará en Euskadi. Igualmente define los objetivos de estabilidad presupuestaria. En este sentido, el Gobierno autonómico se comprometió a que la comunidad termine 2018 con un déficit del 0,4%, mantenga el 0,1% en 2019 y 0% en 2020.

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