Bankia y BMN dan vía libre a su fusión, que será aprobada en septiembre

Logotipo de Bankia. / Reuters

Ambos consejeros aprueban la integración, a falta de los últimos flecos de la operación que consolidarán al cuarto banco de España

JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Apenas tres meses después de que el Gobierno autorizara su fusión, los consejos de administración de Bankia y BMN acordaron anoche aprobar la fusión entre ambos grupos. La rúbrica supone un paso más en este proceso, que culminará previsiblemente el 1 de enero cuando ambos grupos comiencen a caminar juntos.

Sin embargo, aún quedan pendientes algunos detalles de la unión. El primero de esos asuntos será el canje de ecuación de acciones entre ambas firmas, un precio que incluso podría conocerse hoy mismo, si finalmente los grupos remiten esa información a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), como así apuntan fuentes del sector financiero. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) valoró en marzo, nada más pedir a ambas entidades que comenzaran a preparar su integración, que BMN, en el mejor de los casos, podría valorarse en 1.300 millones de euros, con una participación pública de 690 millones, aunque dejó en manos de ambas firmas la fijación del precio final.

Lo que está claro es que las juntas de accionistas extraordinarias que tratarán esta integración tendrán lugar durante el mes de septiembre, porque ya se han agotado todos los plazos posibles para que ambas asambleas puedan ser convocadas antes de agosto. Después, sería el 1 de enero, con el nuevo año, cuando la fusión sea realidad.

De esta forma,se consolida la creación del que será el cuarto grupo bancario en el ranking del mercado español con más de 229.000 millones en activos, distanciándose de su más directo competidor, el Sabadell, y aproximándose al tercero en la lista, el Santander, sin contar aún con el Popular. En depósitos ostentará casi 128.000 millones y formará una red de 2.548 oficinas en las que actualmente trabajan 13.400 empleados de Bankia y otros 4.000 de BMN.

Fue a mediados de marzo cuando el Ministerio de Economía tomó una decisión sobre Banco Mare Nostrum (BMN), cuyo futuro pasará por integrarse en Bankia y no por caer en manos de otra firma. Con esta vía el Ejecutivo prevé sacar el máximo partido posible ante una futura privatización del grupo para recuperar parte de las ayudas públicas que el Estado inyectó en ambos bancos durante 2012.

Lo hizo tras valorar otras alternativas y ha concluido que con la fusión obtendría 401 millones de euros más que si optara por vender la corporación a otra entidad.

Desde el pasado octubre, el FROB había venido analizando el dinero que podría revertir en el erario público si vendía BMN a "potenciales interesados", como bancos nacionales y extranjeros o inversores financieros. Pero reconoció que desde que activó el proceso sólo ha recibido una única petición de compra que valoraba a la entidad en 1.300 millones.

Si esa venta se hubiera materializado, el Estado habría percibido en el entorno de 690 millones, calculados en base a la participación del 65% que mantiene en BMN. Tanto el importe ofrecido por este grupo bancario como la recuperación del capital para el Estado habría sido inferior a lo que el erario público inyectó en la entidad, que alcanzó los 1.645 millones.

Sin embargo, el FROB prefirió incorporar esta entidad, que no cotiza, en Bankia y esperar un poco más para privatizar la nueva corporación.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha repetido en varias ocasiones que la integración de ambas entidades tiene “toda la lógica industrial del mundo”, aunque siempre ha insistido en la necesidad de aclarar también la “lógica financiera” para otorgar el máximo valor posible a los actuales accionistas de los grupos.

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