Las bajas maternales pueden costarle al Estado 1.000 millones en el IRPF

Una madre juega con su hijo en un parque infantil./ap
Una madre juega con su hijo en un parque infantil. / ap

El Supremo deberá resolver en las próximas semanas si las prestaciones recibidas deben tributar o no

J. A. BRAVO

El controvertido 'cheque bebe' desapareció hace siete años, pero los hogares con niños pequeños o que esperen uno en poco tiempo pueden terminar recibiendo una gratificación parecida. Incluso si la justicia se diera mucha prisa, para algunos podría ser otra paga extra por Navidad, aunque lo más probable es que haya que esperar al menos hasta los primeros meses de 2018. El asunto está en manos del Tribunal Supremo, la más alta instancia judicial del país, que tiene sus propios plazos y no suelen ser precisamente ágiles.

Lo que se dirime es si las prestaciones por maternidad -el salario que se cobra durante las 16 semanas que siguen al parto- deben tributar o no en el impuesto de la Renta (IRPF). De hecho, aquel ‘cheque bebe’ tenía un carácter no contributivo y los 2.500 euros que el Estado abonaba por cada recién nacido iban de forma íntegra a sus progenitores.

Hay similitudes entre ambas situaciones, pero también diferencias. Y por eso los propios tribunales administrativos no se pusieron de acuerdo tras recibir las primeras reclamaciones de padres y madres que interpretaban que, conforme a la ley, el dinero que recibían durante la baja por maternidad estaba fiscalmente exento. La Agencia Tributaria, sin embargo, ha defendido lo contrario. Incluso, también algunos juzgados.

Un millón de afectados

El impacto de devolver lo ingresado por Hacienda de esas prestaciones entre 2013 y 2016 se aproxima a 1.040 millones de euros -el fisco ingresa algo más de 250 millones anuales por este concepto-, con un millón de contribuyentes afectados. Pero si se aplicara igual criterio a los 15 días de permiso por paternidad, el número de implicados superaría los dos millones y el total a compensar más de 1.200 millones de euros. Los asesores fiscales, no obstante, prefieren esperar al Supremo y no reclamar aún salvo que el año de la ayuda esté cerca de prescribir.

No fue hasta marzo de este año cuando el Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC), que depende del Ministerio de Hacienda, trató de unificar criterios estableciendo que el dinero que la Seguridad Social abona por las 16 semanas de baja previstas por maternidad -1.600 millones de euros al año- ha de tributar.

1.600 millones de euros anuales abona la Seguridad Social por las bajas maternales. A ello hay que sumar la prestación de paternidad.

En concreto en la normativa del IRPF se afirma que «también estarán exentas las prestaciones por maternidad percibidas de las comunidades autónomas o de entidades locales». El problema, y aquí radica el motivo principal que sustenta esta controversia, es que justo en la frase anterior se afirma que «igualmente estarán exentas las demás prestaciones públicas por nacimiento, parto o adopción múltiple, adopción, hijos a cargo y orfandad».

Interpretación dudosa

En ambos casos no se nombra expresamente a la Seguridad Social, pero tampoco se la excluye. Por eso varios tribunales administrativos consideraron en un principio que las prestaciones por maternidad sí podían quedar exentas, e incluso en la vía judicial el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) refrendó ese criterio en varias sentencias y ordenó a Hacienda devolver el dinero percibido con ellas, e incluso pagar los intereses devengados.

Su principal argumento es que el uso de la palabra «también» en el citado artículo de la Ley del IRPF viene a «reconocer tal beneficio tributario con carácter general», al tiempo que apunta que el Instituto Nacional de la Seguridad Social es «una entidad gestora con personalidad jurídica propia». Se apoya, asimismo, en que la exposición de motivos de la Ley que incluyó por vez primera esas exenciones en el IRPF hace referencia a las prestaciones por maternidad en general, sin diferenciar su procedencia según cuál sea el organismo público que las pague.

Mientras tanto, la Asociación de Técnicos de Hacienda (Gestha) estima que debería pagar impuestos, al igual que la prestación por paro. De lo contrario, apuntan, podría darse el caso de que con ingresos similares -la cuantía para la maternidad deriva de la base de cotización- tributara menos por ser madre, además de que ya cuenta con una deducción extra de 1.200 en la cuota del IRPF.

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