PNV y PSE no avanzan, pero mantienen abierta la negociación sobre la reforma fiscal

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, y la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, en un reciente desayuno del Foro Europa./EFE
El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, y la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, en un reciente desayuno del Foro Europa. / EFE

El tipo impositivo del Impuesto de Sociedades se mantiene como principal escollo para alcanzar un acuerdo

MANU ALVAREZ

El PNV y el PSE se han emplazado a intentar cerrar esta semana un acuerdo en torno a la reforma fiscal, pero desde julio las posturas se mantienen invariables. El Impuesto de Sociedades, y en especial su tipo de gravamen, se ha convertido en un escollo hasta ahora insalvable. «No se han producido avances», coincidían en señalar ayer portavoces de ambos partidos, que aclaraban que hasta el último momento «siempre hay tiempo para cerrar un acuerdo». La secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, se refirió la pasada semana a este miércoles -mañana se reunirá el Consejo Vasco de Finanzas- como el día clave para marcar un final en las negociaciones. Ayer, sin embargo, desde el propio PSE se aclaró que es una «mera referencia pero no una fecha cerrada», mientras que el PNV apuntó que las conversaciones pueden extenderse hasta el próximo viernes.

El margen de negociación está ligado al tiempo necesario para poder realizar una tramitación completa en las juntas generales de cada territorio, de cara a tener aprobada la nueva normativa antes del 31 de diciembre. Ello permitiría que entrase vigor el 1 de enero, ya que la fiscalidad -sobre todo el IRPF y Sociedades- afecta a todo el ejercicio y es recomendable que los contribuyentes sepan desde el primer día la normativa que les va a condicionar el pago de sus impuestos. «Más allá del viernes -apuntaban ayer fuentes de la negociación-, sería complicado llegar en plazo al 31 de diciembre».

No hay acercamiento

En los últimos días no ha habido movimientos. El PNV mantiene intacto su deseo de rebajar el tipo nominal de Sociedades del 28% actual al 25%, para salvar el handicap que tiene este tributo en relación con el que aplica el Estado, tres décimas inferior al que soportan las empresas de la comunidad autónoma. La formación jeltzale ha incorporado también a su propuesta la limitación de algunas deducciones, para conseguir que la recaudación total por este tributo no sufra una merma sustancial. Con ello, pagarían más las grandes empresas -las que aplican más deducciones-, mientras que las medianas, que aplican el tipo general sin modificaciones, verían reducida su presión fiscal. El tema es de vital importancia, y así lo ha resaltado la patronal vasca Confebask, porque sólo 17 de cada 100 empresas aplican deducciones.

El diputado general de Álava, Ramiro González, aprovechó ayer su discurso en el debate de política general en las Juntas Generales de este territorio para remarcar los límites de la reforma fiscal. «No deben reducirse los ingresos de las administraciones públicas», advirtió, pero también se mostró partidario de dotar de «atractivo» a la fiscalidad empresarial. «No se debe perjudicar a las empresas vascas y alavesas frente a las que están instaladas en territorios próximos o las que, teniendo plantas aquí, tributan bajo el régimen común por tener su sede fuera de Euskadi». Una ventaja -la de poder aplicar el 25%- que afecta por ejemplo a Mercedes, la principal factoría radicada en Euskadi, ya que depende de una sociedad mercantil ubicada en Madrid.

La patronal vasca ya propuso que lareducción se haga de forma progresiva Confebask

Ramiro González, al igual que hicieron la pasada semana el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, y los diputados generales de Bizkaia y Gipuzkoa, Unai Rementeria y Markel Olano, se mostró convencido de que habrá un acuerdo entre el PNV y el PSE, que en el caso de Álava deberá ser ampliado a una tercera fuerza política para contar con el respaldo necesario en las Juntas.

La secretaria general del PSE, Idoia Mendia, ha manifestado en varias ocasiones la oposición de su partido a una rebaja del tipo nominal del Impuesto de Sociedades porque «no creemos que sea necesario». Incluso, desde la formación socialista se ha llegado a plantear en el transcurso de la negociación que ésta era una «línea roja» en el intento de hacer una modificación tributaria.

El acuerdo debería alcanzarse esta semana para tramitarlo antes del 31 de diciembre Plazos

Algunas fuentes señalan que si persisten las diferencias en torno al Impuesto de Sociedades, éste se mantendría sin variaciones -salvo las de carácter técnico que sean necesarias para incorporar directivas de la Unión Europea-, pero sí puede prosperar un acuerdo en torno al resto de impuestos. En el caso del IRPF, el PSE había propuesto un endurecimiento de la fiscalidad para los contribuyentes de rentas más elevadas, así como para los ingresos procedentes del ahorro.

La patronal Confebask puso hace varios meses en manos de ambos partidos una propuesta en la que pedía -además del refuerzo de algunas deducciones- una reducción progresiva del tipo nominal de Sociedades, para llegar al 25% el 1 de enero de 2019. Así, para el próximo ejercicio, la cúpula empresarial propuso una reducción de hasta el 26%.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos