Hacienda estima que la nueva ley de autónomos costará 1.000 millones

Alberto Nadal
Alberto Nadal / R.C

El secretario de Estado de Presupuestos, Aberto Nadal, asegura que la imposición puede «relajarse» si no compromete la reducción del déficit

DAVID VALERAMADRID

La nueva ley de autónomos, aprobada la semana pasada, tendrá un coste de 1.000 millones de euros. Así lo ha admitido el secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, quien ha explicado que sólo la generalización de la tarifa plana en las cotizaciones sociales tendrá un impacto de unos 600 millones para las arcas públicas. A esta cantidad hay que sumar otras bonificaciones y deducciones para este colectivo que elevarán la factura de la normativa para el Estado. Para poder hacer frente a esta situación Nadal ha justificado el aumento del techo de gasto de 2018 un 1,3% -la primera subida desde 2014-, lo que supone casi 1.500 millones más que en 2017. Sin embargo, el secretario de Estado ha reconocido que no se ha recuperado el ajuste de 5.000 millones realizado el año anterior y ha admitido que la regla de gasto les daba un margen para un alza mayor de hasta el 2,4% que no han utilizado para «no comprometer la reducción de déficit».

Nadal ha asegurado durante su intervención en una jornada sobre los Presupuestos Generales de 2017 organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Deloitte que si las previsiones se cumplen España rebajará el desfase entre ingresos y gastos por debajo del 3% en 2018, lo que le permitirá salir del programa de déficit excesivo de la UE. «En 2018 empezaremos a respirar», ha señalado Nadal. Ese mayor margen permitirá que los próximos Presupuestos puedan recoger una «mejora del salario de los empleados públicos» o la posibilidad de bajar los impuestos. En este sentido, el secretario de Estado ha recordado que es posible «relajar la imposición» en áreas que pueden «relanzar» la economía. De hecho, ha resaltado que el Gobierno está negociando con Ciudadanos y otros grupos una disminución tributaria «con la única restricción de que sea compatible con el objetivo de consolidación fiscal».

La intención del partido de Albert Rivera es lograr una rebaja del IRPF de entre 2.000 y 3.000 millones para apoyar el techo de gasto. Sin embargo, desde Hacienda consideran que esa cifra es demasiado elevada, máxime cuando el Ejecutivo ya rebajó ese impuesto en 9.000 millones entre 2015 y 2016. Por eso pretende limitar ahora su impacto a las reducciones a las rentas más bajas y a deducciones relacionadas con la discapacidad y la maternidad.

Por otra parte, Nadal ha explicado que aunque España ha recuperado el PIB previo a la crisis diez años después, todavía no se ha conseguido lo mismo en el empleo. En este sentido, ha destacado que España tiene un paro estructural «muy elevado» producto la dificultad para encontrar un trabajo de algunos colectivos. Para tratar de solucionarlo ha defendido la necesidad de «reducir la diferencia entre salario bruto y neto». Es decir, reducir las cotizaciones para incentivar la contratación de estos empleados, como ocurre con los parados de larga duración.

Fotos

Vídeos