Una anciana tiene que irse a vivir sola a su casa para no perder la pensión

Una anciana tiene que irse a vivir sola a su casa para no perder la pensión
REUTERS

El Gobierno veta una propuesta para mantener la ayuda no contributiva a una pensionista que vivía con su hermana en una residencia de mayores

LUCÍA PALACIOS

El PSOE ha iniciado una lucha frente al Gobierno para que los pensionistas no pierdan capacidad de compra. «Presentaremos todas las iniciativas que hagan falta para recuperar su poder adquisitivo y el de las viudas», sostiene Mercè Perea, la diputada que además es portavoz socialista en la comisión del Pacto de Toledo, donde el último intento de reforma del sistema de la Seguridad Social ha quedado paralizado ‘sine die’ por falta de consenso entre los grupos.

Este martes el caballo de batalla eran las prestaciones de mínimos no contributivas y, en concreto, cómo se pueden compaginar. El PSOE quiere recurrir, primero ante la Mesa del Congreso y después ante el Tribunal Constitucional, el veto que el Gobierno ha presentado a una proposición de ley suya para evitar que se pueda perder la pensión no contributiva cuando existe la llamada «unidad de convivencia». Esto es, pretende que se permita que aquellos pensionistas que cobran esta prestación y sean familia puedan vivir en la misma residencia de mayores.

Esta propuesta fue registrada hace poco más de un mes por los socialistas tras enterarse de que dos hermanas de un pueblo de Soria (Almazán) que vivían en la misma residencia de ancianos tuvieron que renunciar a compartir techo para que una de ellas no perdiera su pensión no contributiva de unos 380 euros al mes. Ambas tienen cerca de 90 años.

El dato

1,3 %
aumentaron los pensionistas en Euskadi en octubre, respecto a 2016. El total asciende a 546.195 y cobran de media 1.147 euros, la cuantía más alta de España.

Una de ellas ha tenido que volver a vivir en su domicilio porque el Instituto Nacional de la Seguridad Social «ha hecho una valoración restrictiva de la ley y les niega la pensión», denuncia Perea. Es la Ley General de la Seguridad Social, según la cual «existirá unidad económica en todos los casos de convivencia de un beneficiario con otras personas, sean o no beneficiarias, unidas por matrimonio o por lazos de consanguinidad hasta el segundo grado».

El grupo socialista esperaba que todos los partidos fueran sensibles a este asunto y que el Ejecutivo aceptara debatirlo en el Congreso. Por eso ve «inadmisible» su veto de inicio a ni siquiera abrir una discusión, bajo el argumento de que «la ley de pensiones no contributivas, al condicionarlas a los recursos familiares, intenta acabar con los posibles casos de sobreprotección social». Para el PSOE no estaríamos ante ese supuesto por las cantidades de las que se habla. De hecho, en el mismo caso que las ancianas de Soria se situarían otras 400 personas que conviven con sus hermanos en una residencia.

Fotos

Vídeos