ELA acepta pagar a Hacienda por su ‘caja de resistencia’ para huelguistas

El diputado vizcaíno de Hacienda, José María Iruarrizaga, compareció ayer en las Juntas Generales de Bizkaia./BORJA AGUDO
El diputado vizcaíno de Hacienda, José María Iruarrizaga, compareció ayer en las Juntas Generales de Bizkaia. / BORJA AGUDO

Tendrá que abonar el 2% de todas las cantidades desembolsadas en los últimos cuatro años, más los intereses

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

El sindicato ELA ha aceptado el criterio de la hacienda foral de Bizkaia sobre el tratamiento fiscal de su ‘caja de resistencia’ -el pago de cantidades a sus afiliados en los periodos de huelga- y abonará las retenciones correspondientes a todos los desembolsos realizados por este concepto en los últimos cuatro años. En concreto, será el 2% de las cantidades abonadas a sus afiliados, a lo que se unirán los intereses de demora. La Hacienda vizcaína había abierto un procedimiento sobre este tipo de pagos, al interpretar que la ‘caja de resistencia’ supone un ingreso del trabajo para quien lo recibe y, por lo tanto, debe considerarse renta. Así, el contribuyente que se beneficia del ingreso debe incluirlo en su declaración anual del IRPF y el sindicato, que es quien abona las cantidades, está obligado a realizar una retención, a hacer una declaración a Hacienda por ese concepto y, también, a ingresar regularmente ese dinero en las arcas forales.

La central que dirige Adolfo Muñoz, ‘Txiki’, no ha querido desvelar más detalles sobre este asunto, si bien un portavoz confirmó ayer a EL CORREO que «ELA siempre acatará las exigencias de Hacienda». Desde el mismo momento en que se conocieron públicamente las actuaciones del fisco vizcaíno, el sindicato mostró una actitud de máximo respeto en relación a sus obligaciones fiscales, si bien aclaró que «hasta ahora el criterio era diferente». En otras palabras, las diputaciones forales jamás les habían exigido que practicasen retenciones y que ingresaran el importe de las mismas.

«Es renta y debe tributar»

El diputado de Hacienda de Bizkaia, José María Iruarrizaga, compareció ayer en una comisión de las Juntas Generales del territorio para aclarar algunos detalles de esta actuación. Así, dejó claro que de acuerdo a la normativa foral del IRPF «esos pagos deben considerarse como renta» y, por lo tanto, están sometidos a este impuesto. Iruarrizaga enmarcó el requerimiento realizado a ELA -también a los sindicatos UGT y CC OO- dentro de las actuaciones previstas en el plan de lucha contra el fraude de 2017. En concreto, en las peticiones de información realizadas a todo tipo de entidades sin ánimo de lucro, para verificar que este tipo de organismos cumplen con la legalidad en materia fiscal. También aseguró que no se había producido un cambio en la interpretación de la normativa. En 2006, la Hacienda foral de Álava ya emitió un dictamen al respecto -la Dirección General de Tributos también lo ha hecho en el pasado y de forma coincidente-, en la que dejaba claro que consideraba estos ingresos como renta. Pese a ello, el Ejecutivo foral alavés nunca ha abierto un expediente a los sindicatos que han usado en su territorio este mecanismo.

El sindicato renuncia así a dar la batalla legal y acepta que son cantidades sometidas al IRPF

Según los datos oficiales de ELA, la central ingresa anualmente una cifra aproximada a los cuatro millones de euros como dotación de su ‘caja de resistencia’. Es una aportación específica que hacen todos sus afiliados y que supone el 25% de la cuota total que abonan a la organización. Sobre los pagos, sin embargo, no existen cifras oficiales y tampoco estimaciones.

El precedente alavés de 2006

El dictamen
La Hacienda de Álava determinó en 2006, en respuesta a una consulta, que los pagos no podían considerarse una donación, pero sí renta indirecta del trabajo. Y apuntó también que debía haber una previsión en los estatutos del sindicato para que las cantidades entregadas por los afiliados de la central para el fondo estén exentas del Impuesto sobre el Valor Añadido, el IVA.
Legislaturas
El dictamen fue emitido por la Hacienda alavesa cuando estaba bajo el Partido Popular, pero cuando llegó el PNV el asunto quedó aparcado. A comienzos del pasado febrero, al poner Bizkaia la cuestión sobre la mesa, el diputado general alavés, el peneuvista Ramiro González, insistió en que la Diputación que dirige creía que se trataba de renta sometida al IRPF: esto es, quien paga ese dinero debe hacer la retención y quien lo cobra, tiene que declararlo y tributar por ello.

El responsable de la Hacienda vizcaína negó que el requerimiento realizado a ELA tuviese una justificación «causal», como dieron a entender los portavoces de EH Bildu y Podemos en la comisión de Hacienda de las Juntas Generales. En opinión de ambas formaciones, el trabajo realizado por los técnicos de la Diputación vizcaína está motivado, en este caso, como respuesta a la huelga de las residencias de mayores. Un conflicto en el que ELA tuvo un claro liderazgo, que se prolongó durante 270 días y en el que el sindicato hizo valer su fortaleza con la ‘caja de resistencia’. Tanto los representantes de Podemos como de EH Bildu pusieron en cuestión que en este caso la interpretación foral fuese la correcta, al estimar que son rentas del trabajo.

Sin sanciones

Según ha podido conocer este periódico, ELA deberá abonar las retenciones y los intereses de demora de cuatro años -no han trascendido las cantidades concretas-, descartando así recurrir primero por la vía administrativa y más tarde en la judicial de darse el caso. De buen grado o a regañadientes, supone para el sindicato aceptar el criterio que defiende el fisco vizcaíno. Aunque este extremo no ha podido ser confirmado, todo apunta a que la Hacienda foral no aplicará sanciones en esta actuación, al estimar que el impago de las retenciones durante estos años se debe a una diferencia de interpretación de la legalidad. Con ello, la Diputación vizcaína acepta también que no ha habido mala fe por parte de la organización sindical.

«Aún mantenemos reuniones con la Hacienda de Bizkaia sobre este tema, en especial para dar seguridad jurídica a los afiliados», señalaron ayer desde el sindicato. En este sentido, tampoco hay una decisión definitiva por parte de la Hacienda vizcaína, pero todo apunta a que no va a exigir la presentación de declaraciones complementarias a los contribuyentes que han recibido pagos de la ‘caja de resistencia’. Las cantidades son individualmente pequeñas, apuntan fuentes conocedoras del proceso, y Hacienda puede darse por satisfecha con el cobro de las retenciones. El ingreso extraordinario a percibir, concluyen las mismas fuentes, sería pequeño y el trabajo a realizar, enorme con cientos de contribuyentes.

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